Un test de sangre predice qué personas con deterioro cognitivo leve tendrán alzhéimer
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La prueba, desarrollada por el Hospital de Bellvitge, ha obtenido el marcado CE, lo que abre la puerta a su aplicación clínica en la Unión Europea
19 sep 2025 . Actualizado a las 16:33 h.El Hospital de Bellvitge y el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) han validado un nuevo test en sangre llamado MAP-AD® que, por primera vez, permite anticipar la progresión del deterioro cognitivo leve a la demencia de alzhéimer. A diferencia de otros biomarcadores que solo confirman la presencia de la enfermedad, esta nueva prueba es pronóstica, lo que significa que predice la evolución futura de cada paciente.
Este avance ha sido posible gracias a una investigación liderada por el doctor Jordi Gascón, jefe de la Unidad de Memoria del Hospital de Bellvitge. El estudio ha demostrado que el test mide biomarcadores mitocondriales y los combina con datos clínicos para predecir con alta precisión qué pacientes con deterioro cognitivo leve evolucionarán hacia la demencia de Alzheimer.
La prueba consiste en un análisis de sangre desarrollado por la empresa ADmit Therapeutics, una spin-off del IDIBELL. Ya ha obtenido la certificación europea CE-IVDR, lo que garantiza que cumple con los estrictos requisitos de seguridad y eficacia para su uso clínico en la Unión Europea.
La doctora Marta Barrachina, CEO de ADmit Therapeutics, destaca que este test representa un punto de inflexión, ya que permite a los médicos tener conversaciones más informadas con las familias de los pacientes y guiar mejor las intervenciones. «A diferencia de otros biomarcadores que solo confirman patología, MAP-AD® anticipa la evolución clínica. Esto lo hace único y abre una nueva vía para mejorar la atención a las personas con riesgo de padecer alzhéimer», subraya.
Para validar el biomarcador se han analizado muestras de pacientes con deterioro cognitivo leve y de voluntarios sanos, procedentes de hospitales como el Clínic de Barcelona, el de la Santa Creu i Sant Pau y la Fundación CITA-Alzheimer, además de biobancos de la Universidad de Washington y el Australian Imaging, Biomarker and Lifestyle Study.
«Durante años hemos podido identificar la patología subyacente, pero era muy difícil predecir la evolución clínica. Disponer de una herramienta fiable que anticipe la progresión es un punto de inflexión: nos permite mantener conversaciones más informadas con las familias y guiar mejor las intervenciones, ya sean preventivas, en ensayos clínicos o con nuevas terapias emergentes», explica Jordi Gascón, coordinador del ensayo y jefe de la Unidad de Memoria de Neurología del Hospital de Bellvitge.
El desarrollo de este biomarcador coincide con la puesta en marcha de la nueva Unidad de Memoria del Hospital de Bellvitge, que ha transformado la atención a pacientes con deterioro cognitivo. El modelo integral y multidisciplinar ha reducido el tiempo de espera para la primera visita de un año a solo 15 días, y ya atiende a más de 2.000 personas al año del área sur de L'Hospitalet y El Prat de Llobregat.
En una sola mañana, los pacientes reciben valoraciones médicas, neuropsicológicas, de enfermería y de trabajo social, lo que mejora su experiencia y la de sus cuidadores. La unidad también impulsa aplicaciones digitales, programas de apoyo a cuidadores y nuevas líneas de investigación. “Es un proyecto que mejora la calidad de vida de pacientes y cuidadores y establece una base sólida para el trabajo en red”, concluye Gascón.