El crimen se produjo a primera hora del domingo tras una reyerta con varios individuos
22 sep 2025 . Actualizado a las 16:00 h.Un chico de origen marroquí de 21 años fue asesinado a primera hora de la mañana del domingo en el bilbaíno barrio de Solokoetxe. El joven recibió una puñalada en el pecho tras una reyerta con un grupo de individuos que aún no han sido capturados pero sí identificados por la Ertzaintza. De hecho, la policía registró al menos dos pisos de familiares de los supuestos agresores.
El ataque, según informó el Departamento de Seguridad, se produjo poco antes de las siete de la mañana. En concreto, sobre las 6.45 horas, la Ertzaintza recibió un aviso por un altercado en la calle Fika, a la altura del número 33 (entre Santutxu y el Casco Viejo), en el que una persona había resultado herida. Testigos presenciales relataron El Correo que tras la agresión la víctima cayó desplomada, mientras que sus atacantes huyeron.
Los primeros en llegar al lugar fueron los servicios sanitarios, que asistieron al joven por heridas de arma blanca en el pecho; inicialmente algunos testimonios hablaban de una pelea con machetes, aunque Seguridad habla de un apuñalamiento. Los sanitarios trasladaron a continuación al chico al hospital de Cruces, donde terminó falleciendo. En un primer momento la policía creía que alguno de los «varios agresores» se habían escondido en un portal de la cercana calle Zumárraga, en el número 7, a poco más de cien metros de donde habían encontrado a la víctima.
Por eso, sobre las nueve de la mañana entraron en el inmueble varios agentes. La búsqueda fue infructuosa. Durante las horas siguientes se precintó la zona, un entorno restringido que fue creciendo a medida que pasaba el tiempo y no se hallaba a los supuestos agresores. Investigadores de la Policía Científica peinaron varios tramos de calle en busca de pistas, con especial atención al que une el lugar donde apareció la víctima malherida (había visibles rastros de sangre) y el portal donde se sospecha que habrían entrado los agresores. También inspeccionaron el interior de contenedores de basura y papeleras ante la posibilidad de que pudiesen haber arrojado en su interior el arma homicida o alguna otra de las que portaban, ya que testigos presenciales apuntaron que algunos atacantes también llevaban palos y tablas.
Fuentes policiales revelaron que los sospechosos son de origen sudamericano y que la víctima tenía antecedentes. Los investigadores creen que el fallecido pertenece a una banda y hablan de que pudiera estar vinculado a Les Derniers Saolopards, a los que la Ertzaintza considera una de las más peligrosas de Euskadi y que opera especialmente en Santutxu. Vinculan la muerte del joven a una pelea entre dos grupos juveniles.
Este fenómeno, el de las bandas juveniles, está en auge especialmente en Bilbao, donde operan la mitad de las 18 pandillas violentas que existen en Vizcaya. Preocupan mucho a la Policía vasca por su agresividad y su implicación en distintos delitos. Pero también porque dificultan la integración social de sus miembros, al tener muchos de los grupos un carácter étnico. Les Derniers Saolopards, concretamente, está formado principalmente por jóvenes del Magreb.