El Congreso de Brasil marca distancias con el bolsonarismo

Héctor Estepa
Héctor Estepa RÍO DE JANEIRO / E. LA VOZ

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Eduardo Bolsonaro
Eduardo Bolsonaro Amanda Perobelli | REUTERS

Tumban la designación del hijo de Bolsonaro como líder de la oposición por coaccionar a los jueces y podría perder su escaño

24 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El bolsonarismo se está encontrando con problemas para salvaguardar los intereses de sus líderes en el Congreso de Brasil. Hugo Motta, presidente de la Cámara de Diputados, revocó este martes la designación de Eduardo Bolsonaro como líder de la oposición en ese órgano del legislativo, y ahora el hijo del expresidente podría perder su escaño. La decisión de Motta se produjo apenas unas horas después de que la Fiscalía denunciara al parlamentario por coaccionar a los jueces del proceso contra su padre, condenado hace dos semanas a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.

Eduardo Bolsonaro reside en Estados Unidos desde marzo, cuando dijo que estaría 120 días ausente del cargo para buscar en el país norteamericano sanciones contra los «violadores de derecho humanos», como él considera a los jueces brasileños, en especial a Alexandre de Moraes, el magistrado del Tribunal Supremo que condujo el juicio contra el exmandatario. Esas sanciones se materializaron en forma de un «arancelazo» del 50 % a miles de productos brasileños, la inclusión de De Moraes en la ley Magnitsky de agentes antidemocráticos y la retirada de visado a otros magistrados en el marco de lo que Donald Trump calificó como una «caza de brujas».

La Fiscalía acusa a Eduardo Bolsonaro de amenazar a las autoridades judiciales inequívocas y consistentes. Su estrategia pretendía «superponer los intereses de la familia Bolsonaro a las normas del debido proceso legal», según el fiscal general, Paulo Gonet.

La licencia de 120 días al legislador finalizó en julio y desde entonces acumula faltas que, de aumentar, supondrán su cese en el cargo. Sus aliados lo nombraron jefe de la minoría para intentar evitar esa regla, pero el centrista Motta desechó la designación argumentando que ese puesto «es aún más intenso» que el de un legislador ordinario» y que conlleva obligaciones en las que se requiere «la presencia física». 

Movilización

No ha sido el único contratiempo después de la alta participación en las manifestaciones antibolsonaristas de este fin de semana, que han sorprendido a apenas un año de las elecciones, un momento en el que todos buscan ampliar su base de votantes, especialmente el poderoso y clave centro y centroderecha parlamentario al que responde el juez Motta.

El bolsonarismo está viendo como el Senado está cerrando las puertas a la aprobación de una ley que blindaba a los legisladores de las acciones del Supremo, ante la respuesta negativa de una parte importante de la opinión pública, y también cómo se impone progresivamente la opción de una «amnistía light» que no revoque la inhabilitación al expresidente Bolsonaro. Ese es el clima actual, aunque no se descarta que cambie en un ambiente agitado. 

La próxima semana podría ser clave para el futuro de las sanciones a Brasil. El actual mandatario, Lula da Silva, se cruzó con Trump en la Asamblea General de la ONU, y ambos acordaron reunirse la próxima semana. El líder del país norteamericano incluso dijo que el líder brasileño le cayó bien, después de haber señalado de nuevo a Brasil en su discurso.