Jimmy Kimmel multiplica su audiencia un 343 % con su monólogo de regreso tras ser censurado
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El vídeo suma casi 20 millones de reproducciones en YouTube, ya que el programa sigue vetado para una cuarta parte de los espectadores de EE.UU. Trump amenaza a la ABC por su emisión
25 sep 2025 . Actualizado a las 14:32 h.«Como estaba diciendo antes de que me interrumpieran...» Así empezó Jimmy Kimmel su monólogo de regreso a la televisión, la intervención más anticipada de la televisión en muchos años después de que su programa hubiera sido censurado por la cadena ABC, propiedad de Disney, por sus críticas a algunos sectores republicanos. Su introducción, que se extendió casi media hora, mucho más que los diez minutos habituales, ha batido récords de audiencia y de visualizaciones en YouTube.
En televisión, logró un registro de 6,3 millones de telespectadores en la ABC. Fue su programa habitual más visto, solo superado por los especiales que se emitieron inmediatamente después de la Super Bowl del 2006 y de la gala de los Óscar del 2014, presentada por Kimmel. Según el medio especializado Variety, esa emisión representó un incremento del 343 % respecto a la audiencia media de la pasada temporada. Esto a pesar de que el 23 % de los hogares de Estados Unidos no tuvieron acceso a la emisión porque los operadores Nexstar y Sinclair mantuvieron la censura.
Entre los adultos de 18 a 49 años, la emisión registró un 0,87 % de cuota, lo que supuso un aumento del 568 %.
La cuenta oficial de YouTube del programa Jimmy Kimmel Live está marcando un hito de visualizaciones y en apenas unas horas se acerca a los 20 millones de reproducciones, lo supera con mucho su récord anterior, el del vídeo en el que el presentador narraba con emoción los detalles del nacimiento de su hijo con una enfermedad cardíaca, que actualmente cuenta con 14 millones de visualizaciones.
La suspensión indefinida del programa de Kimmel fue anunciada la semana pasada por ABC apenas unas horas después de que el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, amenazara en un pódcast con tomar medidas contra el canal, incluyendo el retiro de sus licencias de emisión, si Kimmel no era castigado por sus comentarios acerca del modo en que algunos sectores de la política estaban aprovechando la conmoción generada por el asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk.
Disney retiró el programa del aire después de que los operadores Nexstar y Sinclair anunciaran que no lo emitirían en sus respectivos mercados. El acto de censura generó una oleada de críticas en el país y un gran debate en torno a la libertad de expresión.
Jimmy Kimmel Live! regresó a la programación este martes, tras varios días de críticas a la empresa de medios, pero no llegó a todo el país. Tanto Nexstar como Sinclair mantuvieron su decisión de no transmitir el programa y cubrir su parrilla con otros contenidos durante la emisión, lo que dejó sin acceso a una cuarta parte de los espectadores estadounidenses, un factor que también contribuye a aumentar las reproducciones de su intervención en YouTube.
En su emotivo monólogo, Kimmel aclaró que no fue su intención que sus comentarios fueran interpretados de la manera en que lo fueron, aunque reconoció que comprendía por qué muchas personas se sintieron ofendidas. Kimmel contuvo las lágrimas en varios momentos y expresó admiración por Erika Kirk, la viuda de Charlie Kirk, al recordar que ella perdonó públicamente al asesino de su esposo durante el homenaje celebrado en Arizona en honor al activista.
El humorista dio las gracias a todos lo que lo apoyaron en su suspensión a lo largo y ancho del mundo y aseguró que le habían ofrecido trabajo incluso desde Alemania. «¿Te puedes creer que este país se ha vuelto tan autoritario que los alemanes nos llaman para decirnos ''vente para aquí''? Si a Trump le ofende que le llamen nazi y le comparen con Hitler, ahí tenía su primera dosis de irritación».
Kimmel subrayó incluso los apoyos de sus detractores. «Más que nada quiero agradecer a la gente que no apoya mi programa ni mis creencias, pero aun así defiende mi derecho a compartirlas». Entre ellos, mencionó a Joe Rogan, el presentador del pódcast que contribuyó a la victoria de Trump y que criticó a cualquier gobierno que censurase la libertad de expresión. «Si la gente piensa que eso está bien, estás loco, porque mañana será usado contra ti», advirtió.
El discurso de Kimmel mantuvo su tono crítico hacia el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien reprochó haber celebrado la suspensión del programa, sin considerar, por ejemplo, que podría dejar sin empleo a al menos 200 personas que forman parte del equipo de producción. «Nuestro Gobierno no debe controlar lo que decimos», subrayó el humorista.
Donald Trump, que hace ya meses celebró la cancelación del programa del Stephen Colbert y anticipado que Jimmy Kimmel sería el siguiente, amenazó a la cadena de televisión ABC con una nueva demanda por haber devuelto al presentador a su puesto. «No me puedo creer que ABC Fake News le haya devuelto el trabajo a Jimmy Kimmel», protestó en su red, Truth Social. «¡ABC le había dicho a la Casa Blanca que su programa había sido cancelado!». Trump, contrario a quienes lo critican, vuelve a amenazar a la cadena: «Creo que voy a poner a prueba a ABC. A ver cómo lo hacen. La última vez que fui a por ellos me dieron 16 millones de dólares. Suena a que esta vez va a ser incluso más lucrativo. ¡Panda de perdedores! Deja que Jimmy Kimmel se pudra con sus malos datos de audiencia», publicó en su red.
Un grupo de senadores demócratas envió este miércoles una carta al presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, exigiendo respuestas sobre las presuntas presiones a cadenas televisivas tras la suspensión temporal del programa de Jimmy Kimmel Live!
El escrito describe este episodio como un «ataque deliberado y sin precedentes a la libertad de prensa y a la Primera Enmienda» de la Constitución de EE.UU. y cuestiona el papel de la FCC bajo la dirección de Carr por supuestas presiones e intimidaciones a cadenas televisivas para censurar contenidos críticos hacia el Gobierno.