El Supremo abre una cuarta causa a Alvise Pérez por presunto acoso a dos eurodiputados que fueron en su lista

La Voz REDACCIÓN

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El eurodiputado Alvise Pérez, en un pleno del Parlamento Europeo.
El eurodiputado Alvise Pérez, en un pleno del Parlamento Europeo. TERESA SUAREZ | EFE

El alto tribunal explica que el líder de Se Acabó la Fiesta expuso los datos de sus excompañeros en un podcast y Telegram generándoles «una continua sensación de inseguridad»

07 oct 2025 . Actualizado a las 19:13 h.

El Tribunal Supremo ha abierto la cuarta causa penal contra el eurodiputado Luis Alvise Pérez, esta vez por presuntos delitos de acoso y revelación de secretos cometidos contra dos eurodiputados que se presentaron a las elecciones europeas del 2024 con Se Acabó la Fiesta y que después rompieron con su formación para integrarse en el grupo parlamentario de Conservadores y Reformistas Europeos.

En línea con el criterio de la Fiscal, el alto tribunal ha admitido a trámite la querella interpuesta el pasado 27 de junio por los eurodiputados Diego Adrián y Nora Junco. Según recoge el Supremo, ambos denunciaron que no solo venían siendo víctimas de una «continua campaña de hostigamiento» a través de las redes sociales como consecuencia de los mensajes que Alvise había publicado sobre ellos —en un podcast y en un canal de Telegram—, sino que, incluso, habían llegado a «temer por su integridad física» al revelar también el lugar en el que se encontraban o al que se dirigían.

Añadían que una vez filtradas sus direcciones de correo, su número de teléfono y sus redes sociales, habrían recibido una ingente cantidad de mensajes ofensivos y amenazantes, hasta el punto de que se «habrían visto compelidos a soportar una continua sensación de inseguridad, modificando sus hábitos o rutinas».

Todo ello, según recoge la querella, «obstruye significativamente su labor parlamentaria y la propia de su ordinaria vida familiar» además de mencionar el «miedo que les generaba el poder ser abordados en ese contexto por la calle por cualquier desconocido».

«Voluntariedad y consciencia» en los hechos

El Supremo aprecia «una intención voluntaria y consciente de comprometer, de manera significativa, el normal desarrollo de la vida cotidiana de sus víctimas, a partir de la persecución que pudieran desplegar las numerosas personas que llegaran a sentirse concernidas por su llamamiento público».

«Perseguidles y pedirles explicaciones. Y si tenéis que gritarle en un bar que eres un criminal, que eres un corrupto y que has votado a favor del rearme, tenéis que hacerlo vosotros, porque no lo puedo hacer yo, lo tiene que hacer la gente que nos ha votado», dijo Alvise el pasado 20 de abril en el podcast Eclécticos Worldwide.

Se trata así de la cuarta causa que el alto tribunal dirige contra Alvise. Hasta ahora, estaba encausado por difundir una PCR falsa del ex ministro de Sanidad y actual presidente catalán, Salvador Illa; por el presunto acoso en redes sociales a la fiscal coordinadora de delitos de odio, Susana Gisbert; y por la financiación ilegal de SALF, por los 100.000 euros que recibió del empresario Álvaro Romillo, alias CryptoSpain.