El PSOE calienta para el ciclo electoral, pero le faltan más de 35.000 afiliados

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Los ministros Bolaños y Puente, el pasado agosto en Sorbas, Almería.
Los ministros Bolaños y Puente, el pasado agosto en Sorbas, Almería. Carlos Barba | EFE

Los censos avalados por el Comité Federal reflejan la caída de seguidores

27 dic 2025 . Actualizado a las 18:48 h.

En el Madrid político, el juego de moda en las últimas semanas es el de anticipar el posible sucesor de Pedro Sánchez si los peores presagios derivados de la ristra de sumarios de corrupción que afectan a su mujer, Begoña Gómez, a su hermano, David Sánchez, y a sus dos últimas manos derechas, Santos Cerdán, aún en la cárcel, y José Luis Ábalos, cuajan en un proceso penal serio que acelere el final de la legislatura y las urnas siguen los pronósticos de las encuestas. Cada pocas semanas aflora una conspiración de mesa y mantel de nombres conocidos en el universo socialista. La última, hace apenas tres semanas en un restaurante situado a pocos metros del Congreso, en el que se dieron cita unas decenas de simpatizantes del PSOE entre los que, por cierto, esta vez no había ningún gallego. «No fuimos porque la primera norma para suceder a Pedro Sánchez es ser militante del Partido Socialista. Y la inmensa mayoría de los que acudieron al último cónclave ya no tienen esa condición», admite un dirigente socialista gallego que intercambia llamadas de forma habitual con el núcleo duro del guerrismo, ya totalmente reconciliado con el felipismo, por cierto.

Para el grupo en el que se mueve este socialista, el principal problema es precisamente interno. «Nadie se va a mover antes de que Sánchez pierda. Y, si lo hace, hay alguna gente muy interesada en que nada cambie para poder mantener su actual estatus», explica. No los nombra, pero se refiere sobre todo a Óscar Puente, convertido en el nuevo referente de las bases por sus habituales trifulcas y provocaciones en las redes; y a Félix Bolaños, que cada vez acapara más poder interno, aunque el éxito de sus intervenciones en el afán por controlar la Justicia sea mínimo.

MENSAJES CLAROS

La militancia, clave. Por eso, entre estos veteranos militantes se observa con preocupación la evolución del censo de afiliados del PSOE en la última década. Los datos son oficiales. Proceden de las memorias de gestión que los distintos comités federales han aprobado en este tiempo prácticamente por unanimidad. Los números dicen que cuando José Luis Rodríguez Zapatero anunció que no se presentaría a las elecciones del 2011 tras congelar las pensiones y bajar el sueldo a los funcionarios, la marca del puño y la rosa tenía 217.028 seguidores al corriente de pago. Su cambio de discurso para aceptar los recortes derivados de la crisis de deuda generada por su gestión ya había supuesto el primer gran tijeretazo a la militancia, que tres años antes sumaba 236.572 personas.

Cuando Alfredo Pérez Rubalcaba anunció la renuncia a su escaño en el 2014 y Sánchez ganó las primarias, pagaban puntualmente su cuota 198.123 afiliados. En la última revisión del censo, diez años y dos primarias repletas de reyertas internas después, el partido cuenta con 152.900 militantes al corriente de pago. Más de 35.000 han dejado de hacerlo en diez años. Y esos son los únicos —o los que finalmente queden— que podrán participan en unas primarias para elegir al teórico sucesor de Pedro Sánchez. Cuando toque.

EL SUPERDOMINGO

Un órdago complejo. Todo ello coincide además con la idea aventada por el entorno de Alberto Núñez Feijoo de hacer un superdomingo electoral el 15 de marzo. Se trataría, explican los estrategas de Génova, de que todas las comunidades gobernadas en minoría por el PP que no logren aprobar sus presupuestos demuestren coherencia con lo exigido a Sánchez y adelanten sus comicios. La extremeña María Guardiola y el aragonés Jorge Azcón ya se han mostrado predispuestos. Menos entusiasmo muestra Juanma Moreno Bonilla, que ha pasado su peor semana como presidente por el escándalo en los resultados de los cribados de cáncer de mama. Él tiene hasta junio para convocar y parece poco dispuesto a forzar la cita que, además obligaría a Sánchez a renovar su Gobierno al tener que prescindir de su vicepresidenta primera, María Jesús Montero.

El escenario manejado por los populares no acaba de presionar ni a los socialistas ni, mucho menos, a Vox. Los primeros creen que es un farol, aunque son conscientes de la debilidad demoscópica que atesoran en todos los escenarios. El desconocido Carlos Martínez no despega en Castilla y León, Montero colecciona cifras negativas de apoyo en Andalucía, Pilar Alegría empeora los datos del difunto Javier Lambán en Aragón y en Extremadura Miguel Ángel Gallardo está más pendiente de su paso por el banquillo para ser juzgado por el enchufe de David Sánchez que de hacer campaña. El plazo límite para convocar es el 18 de enero. A este serial aún le quedan bastantes capítulos para que los estrategas se luzcan.