El antes y el después de las zonas más afectadas por la dana

La Voz REDACCIÓN

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A la izquierda, así estaba una zona residencial de Paiporta hace un año. A la derecha, cómo está ahora.
A la izquierda, así estaba una zona residencial de Paiporta hace un año. A la derecha, cómo está ahora. Instituto Geográfico Nacional

Así quedaron, a vista de satélite, Paiporta, Picanya y el barranco del Poyo después de la peor gota fría del siglo

29 oct 2025 . Actualizado a las 08:24 h.

Decenas de muertos, vehículos destrozados y amontonados sobre las aceras y barro por todas partes. Son algunas de las imágenes que vienen a la mente al recordar la dana que hace un año destrozó varias zonas de Valencia. 

Dejó cifras que muestran la magnitud y el alcance de una tragedia para no olvidar. Hay una que es irrecuperable: 229 fallecidos. También hubo 2.641 personas que resultaron heridas y los daños económicos ascendieron a 17.800 millones. 

Un total de 564 kilómetros cuadrados de 75 municipios de la provincia fueron arrasados por las inundaciones, en los que se concentran un millón de habitantes. Así quedaron algunos de los puntos más afectados.

En el barranco del Poyo, el Ayuntamiento ha comprado varias parcelas a vecinos que ya no querían vivir más en esa zona. Se negaron pasar más días tan cerca del barranco. La incertidumbre es la tónica habitual en las calles que vivieron en sus carnes la peor versión de su barranco, con el agua desbordada a una velocidad vertiginosa y con hasta cuatro metros de altura. Así quedó el lugar después del desastre:

A los pies del barranco del Poyo, el municipio Paiporta fue considerado la zona cero de la catástrofe. Fue la localidad que pagó con más vidas los efectos de la dana. Durante días, las calles amanecieron anegadas, llenas de barro y enseres. Esta era la vista antes y después: 

Otra de las imágenes más significativas de la devastación propiciada por la que fue la peor gota fría del siglo es la de las vías del tren destrozadas y repletas de objetos de todo tipo, desde vehículos —se calcula que unos 144.000 quedaron inutilizados— hasta semáforos. Las inundaciones dañaron 1.450 kilómetros de carreteras y 566 de vías ferroviarias. Toda esa fuerza del agua arrasó también con Picanya, donde la vía férrea quedó, en su día, totalmente destrozada:

La dana dejó miles de secuelas. Algunas visibles, como los muchos garajes, edificios y ascensores que siguen en mal estado. Pero, más allá de las imágenes, de todo aquello que se ha reparado durante todos estos meses, también hay efectos que no se ven: el impacto psicológico de todo lo que se vivió aquel 29 octubre. Todo lo sufrido durante y después y que no resulta tan fácil de reparar.