Guardiola, la baronesa 'roja' del PP que intenta librarse de la pesada losa de Vox

María Salgado
María Salgado REDACCIÓN / LA VOZ

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La presidenta que prometió no serlo con la ultraderecha. La popular María Guardiola convocó el pasado lunes elecciones anticipadas para el 21 de diciembre.
La presidenta que prometió no serlo con la ultraderecha. La popular María Guardiola convocó el pasado lunes elecciones anticipadas para el 21 de diciembre. Jero Morales | EFE

La presidenta extremeña aspira a la mayoría absoluta en los comicios del 21 de diciembre

28 oct 2025 . Actualizado a las 23:30 h.

No es de extrañar que en un feudo socialista como Extremadura —con siete mayorías absolutas del PSOE desde 1983— incluso Génova intente bautizar como rojos a los dos únicos candidatos populares que ha logrado sentar en el despacho presidencial: José Antonio Monago y María Guardiola. Esta cacereña de 46 años al frente de la Junta desde julio del 2023 acaba de romper el tablero electoral al convocar comicios anticipados para el próximo 21 de diciembre esgrimiendo el argumento de que no había acuerdo para aprobar unos nuevos presupuestos, una endeble justificación teniendo en cuenta que ya había prorrogado los del año pasado.

La baronesa ha movido ficha, o la han empujado a ello, en un movimiento arriesgado, ya que solo logrando 33 escaños —la mayoría absoluta en la asamblea regional— podría gobernar en solitario, sin la pesadísima losa de Vox que ha cargado sobre sus hombros durante estos dos años y cuatro meses, la legislatura más corta en Extremadura. El último barómetro del CIS en la comunidad, publicado el pasado julio, le otorgaba la victoria, pero con apenas el 27,2 % del voto, seguida del PSOE (21,6) y el partido de Santiago Abascal (8,8), y de un abrumador nicho de indecisos —una cuarta parte de los votantes—, que podrían convertirla en el caballito ganador u obligarla a comerse «los turrones en su casa», como deseó este martes su rival Miguel Ángel Gallardo, confirmado como candidato socialista pese a ser investigado por presuntas irregularidades en la contratación del hermano de Pedro Sánchez en la Diputación de Badajoz.

Una promesa rota en 10 días

La primera mujer al frente del Ejecutivo extremeño firmó el pasado lunes el primer adelanto electoral de la región, tras haber rubricado también el primer gobierno de coalición, con la ultraderecha, apenas diez días después de proclamar que no compartiría gabinete con los ultras. «Solamente tengo mi palabra y mi trabajo [...]. No puedo dejar entrar en mi gobierno a aquellos que niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes están deshumanizando a los inmigrantes, y a quienes despliegan una lona y tiran a una papelera la bandera LGTBI [...]. Mi promesa y mi tierra no son moneda de cambio», había garantizado la popular el 20 de junio del 2023, tras empatar con los socialistas —obtuvo 28 escaños, pero menos número de votos— en los comicios del 28M. Apenas una semana después y presionada por Génova, negociaba con la extrema derecha porque «es un partido constitucional», dijo, y tres días más tarde, firmaba el pacto de gobierno con Vox. «Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros», ironiza una cita célebre que se atribuye a Marx —Groucho, claro—. Un pacto que se prolongaría hasta julio del 2024, cuando Abascal ordenó romper los acuerdos con los populares en las cinco autonomías en las que cogobernaban como señal de desacuerdo por el reparto de menores migrantes no acompañados. En Extremadura, sin embargo, su único consejero, Ignacio Higuero, dejó el partido ultra para seguir en el cargo, pero apenas lo mantuvo un año, ya que se vio obligado a dimitir acusado de falsear su currículo.

Fichada por Alberto Casero

«Y tú, ¿por qué no te animas?», le preguntó a Guardiola en el 2021 Alberto Casero, entonces mano derecha del secretario general Teodoro García Ejea, luego conocido por aprobar la reforma laboral con su voto erróneo, y hoy condenado por malversación y prevaricación como alcalde de Trujillo. Considerada por los suyos como «alguien manejable», la popular aceptó la oferta pese a su breve experiencia política: había sido secretaria general de dos departamentos en el Ejecutivo de Monago y concejala de su ciudad natal. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas y diplomada en Empresariales por la Universidad de Extremadura, es funcionaria autonómica, está casada y tiene dos hijos. Hace solo tres semanas, el PP de Guardiola derogó la ley de memoria histórica, el último pago a Vox, que le había ofrecido su apoyo para aprobar una rebaja fiscal.

El día de su cumpleaños, el 5 de diciembre empieza una campaña electoral que se centrará en los más de 200.00 indecisos, cuyos votos decidirán el futuro de la región.