Juan Carlos I vuelve a España en plena polémica por la publicación de sus memorias

La Voz REDACCIÓN

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El rey emérito, Juan Carlos de Borbón, en una de sus visitas a Sanxenxo.
El rey emérito, Juan Carlos de Borbón, en una de sus visitas a Sanxenxo. Lavandeira jr. | EFE

En «Reconciliación» alaba a Franco y critica a la reina Letizia: «No ayudó a la cohesión de las relaciones familiares»

29 oct 2025 . Actualizado a las 18:52 h.

Juan Carlos I tiene previsto llegar esta noche a Vitoria en avión, ciudad a la que se desplaza habitualmente desde Abu Dabi, su residencia habitual en los últimos años, para realizar un chequeo médico. El emérito irá luego a Lisboa y viajará a Sanxenxo el 8 y el 9 de noviembre para acudir a unas regatas.

La presencia del emérito en España coincide con la publicación de sus polémicas memorias, que verán la luz en Francia el próximo 5 de noviembre. Tras los avances publicados por los semanarios Le Point y Le Figaro Magazine, este miércoles Le Monde desvelaba algunos pasajes de Reconciliación en los que el emérito reconoce haber cometido errores en su su vida, como haber aceptado el «regalo» de cien millones de dólares del rey de Arabia Saudí, al tiempo que no oculta el respeto que sentía por Franco: «Gracias a él fui rey».

Juan Carlos I asegura haber mantenido «relaciones personales y frecuentes» con el dictador por quien no oculta cierta admiración: «Apreciaba su inteligencia y su sentido político (...) Nunca dejé que nadie le criticara delante de mí». «Nada pudo destruirle, ni siquiera desestabilizarle, lo que, en un período tan largo, supone un gran desafío», agrega sobre Franco, que gobernó desde 1939 hasta su muerte en 1975.

En el libro, cuya publicación coincide con el 50 aniversario del fallecimiento del general, Juan Carlos I asegura ser consciente de haber decepcionado a muchos, de dejarse llevar por sus «debilidades» y de cometer «errores de juicio por amor y por amistad», además de haber tenido «amistades nefastas». En concreto, se refiere al regalo del rey saudí en el 2008 que, reconoce, «puede parecer inapropiado a algunos», pero que él presenta como «un donativo generoso de parte de un hermano», un «acto de generosidad de un monarca con otro». «Es un regalo que no supe rechazar, un grave error», asegura el rey emérito, que añade que pensaba dedicarlo a sus necesidades tras su jubilación «lejos de la vida oficial española». Y argumenta: «Soy el único español que no cobra pensión tras cuarenta años de servicios».

Un «lío financiero» que le superó

Reconoce haberse rodeado de «un cierto entorno malintencionado» y tenido «la debilidad de confiar en ciertos empresarios poco escrupulosos» y haber cedido a presiones« hasta el punto de verse «en medio de un lío financiero» que le superaba: «Actuaron en mi nombre pero sobre todo para su beneficio personal».

También lamenta el viaje que hizo en el 2012 a Botsuana, «un recorrido lejano y costoso que pudo parecer sorprendente ante la situación del país —España estaba sumida en una grave crisis económica— y que «en las conciencias de algunos sigue siendo sospechoso».

Tras mostrar ternura por su esposa Sofía, pese a lamentar «amargamente» que no haya ido a verle a Abu Dabi, Juan Carlos I admite un «desacuerdo personal» con la actual reina Letizia, cuya llegada «no ayudó a la cohesión de las relaciones familiares».

Según Le Monde, las memorias no entran en las diferentes relaciones extramatrimoniales que pudo tener el rey, que sin embargo sí confiesa haber sido víctima de «debilidades que pensaba hasta ahora poder ocultar», de «torpezas» y de «desvíos sentimentales».

Lamenta Juan Carlos la distancia con su hijo Felipe VI del que dice que le ha dado «la espalda por deber». «Entiendo que como rey tenga una posición pública firme, pero yo sufro al mostrarse tan insensible», asegura el emérito, que rememora un encuentro que mantuvieron en la Navidad del 2020 en la que ambos estuvieron «encerrados en el silencio de la incomprensión y el dolor».