La llamarada solar más potente en 20 años impactará esta tarde en la Tierra

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Este miércoles ya se pudieron ver auroras boreales en Galicia, por ejemplo desde O Bolo, donde fue tomada esta foto
Este miércoles ya se pudieron ver auroras boreales en Galicia, por ejemplo desde O Bolo, donde fue tomada esta foto Nicolás Sisto

La Agencia Espacial Europea estima que el impacto pueda ser grave y permitirá que se observen auroras boreales desde Galicia

12 nov 2025 . Actualizado a las 18:21 h.

El Sol está registrando esta semana un pico notable de actividad. En apenas cuatro días, una región activa de su atmósfera, la AR 4274, ha liberado hasta tres llamaradas de clase X, las más potentes que puede generar, acompañadas además de sucesivas eyecciones de masa coronal. La más intensa, registrada el martes 11 de noviembre, alcanzó una magnitud X5.3 y proyectó una nube de plasma a una velocidad estimada de 1.700 kilómetros por segundo, una de las más rápidas observadas en dos décadas. «Las fulguraciones se clasifican como las tallas de las camisetas. Las M son medianas, las X son extremas. Esta fue una X5.3, una de las mayores que hemos visto en años», explica Consuelo Cid, catedrática de Física Aplicada en la Universidad de Alcalá.

La investigadora española explica que «una fulguración es como un flash de luz en el Sol. Pero cuando ese destello viene acompañado de masa expulsada hacia el espacio, las cosas se complican». Las tres fulguraciones de los días 9, 10 y 11 liberaron material solar, pero solo las dos últimas se dirigieron hacia la Tierra.

La eyección del día 10 impactó anoche, alterando el campo magnético terrestre en unos 200 nanoteslas, lo que equivale a una tormenta moderada y que perturbó el campo magnético terrestre. Como consecuencia, se vieron auroras boreales en latitudes más bajas de lo habitual en el hemisferio norte, incluso desde Galicia. Nicolás Sisto, vecino de la localidad ourensana de O Bolo, sabía que podrían aparecer las llamadas luces en el norte en el cielo gallego tras consultar una aplicación sobre actividad solar. Se levantó a las cuatro de la madrugada y con su cámara inmortalizó el fenómeno. «En algunos momentos incluso se podía ver a simple vista»

El astrofotógrafo gallego Óscar Blanco también captó el fenómeno con su cámara desde el cielo de Trevinca, que nunca defrauda. 

Lo más relevante, sin embargo, está aún por llegar. «La eyección asociada a la llamarada de ayer es mucho más rápida, y esperamos su llegada esta tarde», anticipa Cid. «Probablemente será más intensa que la de anoche». Los científicos estiman que los efectos se extenderán durante gran parte del jueves, con la magnetosfera totalmente alterada y posibilidad de nuevas auroras visibles desde la comunidad gallega si el tiempo lo permite.

Para clasificar la intensidad de una tormenta geomagnética la comunidad científica ha creado un semáforo con varios colores. El verde indica calma, amarillo corresponde a una prealerta, naranja señala actividad moderada y magenta representaría una tormenta extrema como la de Carrington en 1859. «Ahora mismo estamos en nivel naranja», explica Cid, «una situación de actividad moderada, con perturbaciones claras, pero lejos de un episodio severo». 

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha emitido una alerta sobre esta tormenta solar cuyos efectos prevé que duren unas 48 horas. La ESA estima que el impacto de la tormenta geomagnética será grave y podría afectar a satélites, redes eléctricas y sistemas de navegación. No obstante, asegura que el evento no supone un riesgo biológico directo para las personas en la Tierra.

Ciclo solar 25

El suceso coincide con el máximo del ciclo solar 25. Los científicos insisten, sin embargo, en que las erupciones más intensas no dependen solo de esa fase. «Nosotros no nos guiamos por el ciclo solar», aclara Cid. «El ciclo marca una tendencia, pero nosotros estudiamos el tiempo espacial: sucesos que ocurren a corto plazo y que pueden sorprendernos en cualquier momento». La científica compara la relación entre el ciclo solar y las tormentas con la que existe entre el clima y el tiempo meteorológico: aunque agosto sea un mes cálido y estable, también puede desatarse una tormenta repentina.

Cid advierte además que las fases descendentes del ciclo pueden ser incluso más peligrosas. Cuando el campo magnético del Sol empieza a debilitarse, algunas regiones activas permanecen muy energéticas y pueden interactuar con otros fenómenos, como los vientos rápidos o los agujeros coronales. Esa combinación, explica, favorece tormentas más complejas y con mayor impacto en la magnetosfera terrestre.