Varios periodistas declaran que conocieron el correo filtrado antes que el fiscal general

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, a su llegada la segunda jornada del juicio en el Tribunal Supremo.
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, a su llegada la segunda jornada del juicio en el Tribunal Supremo. A. PÉREZ MECA / EUROPAPRESS

El jefe de Protección de Datos afirma que el acusado tenía «facultad de destruir» sus mensajes

12 nov 2025 . Actualizado a las 08:07 h.

Un día antes de que el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, juzgado en el Tribunal Supremo por presunta revelación de secretos, declare este miércoles ante este tribunal, varios periodistas citados como testigos aseguraron que tenían la información de que el abogado la pareja de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, ofrecía un pacto a la Fiscalía, asumiendo dos delitos fiscales, antes de que el propio García Ortiz la conociera.

MIGUEL ÁNGEL CAMPOS

Dice que lo supo seis horas antes. Miguel Ángel Campos, el periodista de la cadena Ser que fue el primero en difundir el correo filtrado, aseguró que conoció su contenido seis horas antes de que García Ortiz lo recibiera. Admitió sin embargo que solo pudo ver el correo porque su fuente no le dio permiso para difundirlo. Ante ello, regresó a la emisora para tratar de verificar la información por otras fuentes. Entre otros, llamó al propio García Ortiz, porque estaba «desesperado», pero este no le contestó a la llamada. A las 22.57 del 13 de marzo, consiguió que su fuente le autorizara a difundir la información, cosa que hizo, indicando que «ciertamente» se habían cometido dos delitos. Pero lo hizo cuando García Ortiz ya había recibido ese correo. Preguntado directamente si el fiscal general fue su fuente, respondió que no. 

JOSÉ MANUEL ROMERO

Una fuente de la Fiscalía de Madrid. El exsubdirector de El País José Manuel Romero declaró que el 12 de marzo supo por «una fuente de toda solvencia de la Fiscalía de la Comunidad de Madrid» que era el abogado de González Amador quien había propuesto un pacto a la Fiscalía, y no al revés, aunque admitió que «nunca» tuvo «el correo del 2 de febrero», del abogado del novio de Isabel Díaz Ayuso. Aseguró que «antes de que el fiscal general pudiera recibir la información» en su entonces periódico ya se estaba «ordenando que se publicase que el novio de Ayuso había reconocido los delitos». «Yo soy el que me comunico con la Fiscalía General del Estado a través de su directora de comunicación para contarles, porque ellos no tenían ni idea, de que había un reconocimiento de delito previo» por parte de González Amador, al contrario de lo que publicó El Mundo, declaró. Preguntado por quién era su fuente, se acogió al secreto profesional para no revelarla. Juan José Mateo, Berta Ferrero y Fernando Peinado, de El País, ratificaron la versión de Romero Cynthia Coiduras, de El Plural, dijo que recibió un pantallazo del correo filtrado a las ocho de la mañana del 14 de marzo y lo publicó a las 09.06, pero no reveló su fuente.  

PROTECCIÓN DE DATOS

García Ortiz podía «destruir» su teléfono. Antes que los periodistas, declaró el jefe de Protección de Datos de la Fiscalía General del Estado, Agustín Hidalgo. Respecto a la eliminación de los datos del teléfono móvil del fiscal general, indicó que estos «deben tratarse durante el tiempo estrictamente necesario para la finalidad del tratamiento» y «cuando dejan de ser útiles, se deben borrar». El borrado de la información no constituye por ello en sí mismo una irregularidad. «Nos encontramos con situaciones en las que es mejor que determinadas informaciones o datos sean eliminados. El usuario tiene la facultad de destruirlos; es mayor el valor de los datos que el objeto que va a ser desechado», explicó, añadiendo incluso que García Ortiz podía «destruir» su móvil por motivos de seguridad. Aseguró además que, desde si punto de vista , la nota difundida por la Fiscalía «no constituye una violación de seguridad». 

«PAÑOS CALIENTES»

«Inusitada gravedad». El decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM), Eugenio Ribón, consideró de «inusitada gravedad» la nota de prensa que se difundió desde la Fiscalía General del Estado que incluía los correos cruzados entre el abogado de González Amador y el fiscal Julián Salto, que calificó de «absolutamente confidenciales». «Nunca habíamos vivido una situación como esta», sostuvo. Señaló que habló con García Ortiz por mensaje y le trasladó la «alarma» y la «hondísima preocupación» de la abogacía con esa nota, pero rechazó la propuesta del fiscal general de emitir un comunicado conjunto para «poner ciertos paños calientes sobre la nota de la Fiscalía». 

Felipe González dice que él no se pronuncia sobre el juicio en el Supremo

El expresidente del Gobierno Felipe González afirmó ayer que él respeta «lo que está haciendo el Tribunal Supremo» y «de ninguna manera voy a pronunciarme sobre su trabajo». Sus declaraciones llegan después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmase en una entrevista, y sin que haya concluido el juicio al fiscal general, que García Ortiz es «inocente» y «más aún tras lo visto en el juicio».

Page cree que debió dimitir

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se refirió a García Ortiz y dijo que tiene una buena imagen personal del encausado, deseando que «se pueda defender bien». Pero añadió que «se defendería mucho mejor no estando en la Fiscalía, aunque fuera por coherencia», en referencia a la posibilidad de que el fiscal general hubiera dimitido. García-Page afirmó que sería la misma coherencia que obligaría al fiscal general a «cesar a todos los cargos que tiene por debajo si fueran imputados por cualquier tipo de delito». «Es de sentido común», concluyó.