Alerta, moroso: los impagos lastran el futuro empresarial

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Los problemas de cobro afectan a la mitad de las firmas y son más peligrosos para las más pequeñas

17 nov 2025 . Actualizado a las 08:37 h.

La morosidad o el incumplimiento de un pago el plazo acordado es uno de los factores con mayor capacidad de desestabilización de las empresas. Afecta a más de la mitad de las que tienen su sede en España, ya que el 56 % aseguran haber sufrido este año su impacto negativo en la cuenta de resultados y el 49 % dice afrontar pérdidas de ingresos significativas, según recoge la oleada de otoño del estudio de gestión del riesgo del crédito, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform y en el que han participado responsables de cerca de 800 firmas de todos los tamaños y sectores.

El 2025 no está mostrando buenos números en lo que a impagos se refiere y la situación es peor a la del pasado ejercicio. El número de empresas que declara afrontar pérdidas importantes de ingresos por culpa de la morosidad es ahora tres puntos superior al del año pasado y hay un 5,6 % en las que estos retrasos en los cobros están poniendo en serio peligro la viabilidad del proyecto.

En un contexto de bajada de tipos de interés que se ha detenido, que un cliente se retrase en el pago también provoca que el 23 % del tejido empresarial vea incrementados sus costes financieros, que un 17 % tenga que frenar sus planes de expansión y que un 11 % se vea obligado a limitar sus nuevas inversiones. Aunque las situaciones más graves son menos frecuentes, el estudio de gestión del riesgo del crédito también revela que un 5,5 % de las sociedades encuestadas aseguran que los problemas de cobro les han impedido llevar a cabo nuevas contrataciones y que en un 1,6 % de los casos la situación ha implicado incluso el despido de empleados.

La morosidad es más peligrosa cuanto más pequeña es la empresa. Si se llega al impago de una venta a crédito comercial, la pérdida equivale a los costes de producción del producto y genera una gran tensión de liquidez.

A menor margen de beneficios, más impacto de un impagado comercial, ya que multiplica el número de ventas con clientes solventes necesarias para compensar la pérdida. Si, por ejemplo, una empresa con un margen comercial del 10 % no cobra una operación de 10.000 euros, deberá generar un nuevo negocio por valor de 100.000 euros para compensar el impacto de los 9.000 en costes de producción.

La capacidad que tiene la morosidad para frenar el crecimiento de las empresas hace necesario que sus responsables dediquen recursos a sus departamentos de contabilidad, ya sea con medios propios o externalizando este servicio. Un buen funcionamiento de esta división minimiza los riesgos y evita tener que atravesar por situaciones en las que surgen tensiones de caja que, aderezadas con el incremento de los costes de producción que estamos viviendo en el último año, generan problemas de tal calibre que ponen en riesgo la propia supervivencia de la firma.