La agitadas últimas horas que acabaron con el asesinato de Rob y Michele Reiner

G. Novás REDACCIÓN / LA VOZ

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Rob Reiner y su mujer Michele, en una foto de archivo
Rob Reiner y su mujer Michele, en una foto de archivo Aaron P. Bernstein | REUTERS

Nick, el hijo de la pareja detenido poco después del crimen, se mostró agresivo y descontrolado en una fiesta que desembocó en una fuerte discusión familiar

18 dic 2025 . Actualizado a las 08:27 h.

El desencadenante de la terrible tragedia en la mansión de los Reiner en el barrio angelino de Brentwood pudo estar en una fiesta navideña que organizó el sábado en su casa el presentador de televisión y comediante Conan O’Brien. Allí se presentaron sus amigos el cineasta Rob Reiner, de 78 años, y su esposa, Michele Singer Reiner, de 70, a los que acompañó su hijo mediano, Nick (32). Al parecer, según relatan asistentes al encuentro a diversos medios estadounidenses, el joven se mostró agresivo, ansioso, errático y descontrolado incomodando a varios de los presentes. En particular, recoge New York Post, Nick abordó al cómico Bill Hader y en reiteradas ocasiones le inquirió por su nombre y sobre si era famoso o no. Molesto, Hader le hizo saber que estaba interrumpiendo una conversación privada y después de una situación tensa, el joven —que permanecía parado mirándolo fijamente casi desafiante— se marchó furioso. Esta escena se repitió de modo más o menos inquietante, lo que preocupó a algunos invitados. También dio lugar a que Rob Reiner se enzarzara en una agria disputa a gritos en la que reprochaba a su hijo su comportamiento improcedente. E incluso lo habría invitado a marcharse. Parece que Rob y Michele abandonaron angustiados la reunión también poco después tras admitir públicamente que estaban superados por la situación, por los problemas de drogadicción de Nick, que llevaba mucho tiempo, desde la adolescencia, entrando y saliendo de centros de desintoxicación —y que incluso vivió durante años en la calle como un sintecho. «Lo hemos intentado todo», habrían admitido impotentes ante sus allegados.

Nick Reiner se registró a las cuatro de la madrugada del domingo en The Pierside, un hotel de Santa Mónica, adonde llegó —desorientado, según algunos testigos— horas antes de que sus padres —el director y actor Rob Reiner, autor de Misery, y la productora y fotógrafa Michele Reiner— fueran encontrados muertos apuñalados esa tarde. Los halló su hija Romy, quien acudió advertida telefónicamente por una masajista que no lograba acceder a la casa familiar porque el matrimonio no le abría la puerta, según Los Angeles Times. Habrían sido degollados y acuchillados en la cama mientras dormían, según algunas fuentes. Tras alertar a emergencias, la hija aterrorizada llamó a Billy Cristal (protagonista de la comedia Cuando Harry encontró a Sally y amigo íntimo de la familia) para que fuera en su ayuda. La casa no había sido forzada.

Nick Reiner, en una imagen de archivo el pasado mes de septiembre
Nick Reiner, en una imagen de archivo el pasado mes de septiembre Aude Guerrucci | REUTERS

Nick fue interceptado por cuatro vehículos policiales esa misma noche cuando cruzaba una calle cerca de la Universidad del Sur de California, a unos 24 kilómetros de la residencia paterna. Vestido con una chaqueta deportiva negra y verde y una gorra, puso las manos en alto sin oponer resistencia. En la habitación del hotel los servicios de limpieza hallaron abundantes restos de sangre.

Presentado ayer ante un tribunal de Los Ángeles, en su primera aparición desde el crimen, durante su breve comparecencia, Nick Reiner renunció a su derecho de lectura de cargos rápida. Fue ordenado su arresto sin derecho a fianza. Su próxima audiencia fue fijada para el 7 de enero.

Sus hermanos Jake, de 34 años, y Romy, de 28, reaccionaron ayer para solicitar respeto a la privacidad y confesar su desconsuelo: «No hay palabras para describir el inimaginable dolor que sentimos». La cuarta hermana, hija de la realizadora Penny Marshall —primera esposa de Rob Reiner— y que fue adoptada después por él, había hablado el lunes: «Vengo de la mejor familia que jamás haya existido. No sé qué decir. Estoy en shock».