Kristin Cabot, protagonista de la infidelidad viral de Coldplay, habla por primera vez: «Me convertí en un meme»

La Voz REDACCIÓN

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La exejecutiva de Astronomer asegura que tanto ella como su familia sufren acoso y que no consigue encontrar trabajo tras la imagen de la «kiss cam» que dio la vuelta al mundo

19 dic 2025 . Actualizado a las 14:07 h.

Kristin Cabot y Andy Byron fueron los protagonistas inesperados de uno de los vídeos más virales del 2025. El pasado 15 de julio, en el concierto de Coldplay en Massachusetts, una imagen daba la vuelta al mundo. Era la del CEO y la directora de recursos humanos de Astronomer captados por la kiss cam en una actitud muy cariñosa

Ahora, Kristin Cabot ha decidido pronunciarse. Según asegura a The Times, desde la difusión del vídeo, se ha visto envuelta que «un acoso que no termina».

La ejecutiva dejó su trabajo tras el revuelo que generó aquel momento. Un empleo que no consigue recuperar ya que nadie la quiere contratar. «Me convertí en un meme, fui la gerente de recursos humanos más difamada en la historia de recursos humanos». 

En otra entrevista a The New York Times, Cabot explica que ese fue el primer contacto que tuvo con Andy Byron. Que ella estaba separada y «enamorada» de su jefe. Aquella noche del concierto de Coldplay se dieron su primer beso. «Tomé una mala decisión y bailé y actué de manera inapropiada con mi jefe», explicó al tiempo que añadió que asumió las consecuencias. «Renuncié a mi carrera por eso».

La protagonista del escándalo lamenta que la historia no ha terminado ni para ella ni para sus hijos. «Están enfadados conmigo. Y pueden estar enfadados conmigo por el resto de sus vidas. Tengo que aceptarlo».

Revuelo mundial

A pesar de ser anónimos para el gran público, la imagen de la pareja captada por la cámara en el concierto de Coldplay generó un revuelo global. Ambos, compañeros de trabajo, se vieron en la imagen visiblemente incómodos e intentaron salir de plano. Ya era tarde: la escena, en apariencia inofensiva, destapó algo más. Ambos eran altos cargos de la empresa tecnológica Astronomer y su imagen pública jugó en contra. El vídeo dio la vuelta al mundo y pronto llegaron las consecuencias, primero laborales y, después, personales.

La exdirectora de recursos humanos solicitó el divorcio de quien era su marido, Andrew Cabot, apenas un mes después, aunque la pareja ya estaba separada. 

Al tiempo, Astronomer suspendía al otro protagonista del vídeo, al director ejecutivo Andy Byron. En su comunicado oficial, esta firma hasta el momento poco conocida, subrayó que se regía por ciertos «valores» y que espera de sus líderes «un alto estándar de conducta y rendición de cuentas».