Ocho años de prisión por sedar y violar a su mujer para grabarlo y compartir el vídeo en redes

LA VOZ EUROPA PRESS

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El juicio tuvo lugar en el tribunal regional de la ciudad alemana de Aquisgrán.
El juicio tuvo lugar en el tribunal regional de la ciudad alemana de Aquisgrán. simarik

Se trata de un español enjuiciado en Alemania por un caso que guarda paralelismos con el de Dominique Pelicot

20 dic 2025 . Actualizado a las 17:20 h.

Un tribunal de Alemania ha condenado a ocho años y medio de prisión a un hombre de origen español por sedar y violar a su mujer, tras haber sido hallado culpable de violación con agravantes y lesiones corporales graves, entre otros.

Una portavoz del tribunal regional de la ciudad de Aquisgrán ha confirmado la sentencia contra el hombre, identificado como Fernando P. de 61 años, que había sido acusado de drogar y abusar sexualmente de su esposa durante años en la vivienda que compartían. También había grabado los hechos y subido las grabaciones a chats grupales y plataformas digitales, según recoge Europa Press. 

El período de los delitos mencionados en la sentencia ha abarcado de 2018 a 2024, aunque originalmente también figuraba un caso de 2009 en el escrito de acusación. Sin embargo, el tribunal no ha podido determinar con certeza si el vídeo en cuestión mostraba las acciones del acusado hacia su esposa. Finalmente, el período en el que cometió estos delitos queda fijado en seis años, y no quince como se señaló inicialmente.

El caso ha sido comparado por sus similitudes con el del francés Dominique Pelicot, que drogó a su mujer, Gisele, durante al menos diez años para que decenas de individuos —un total de medio centenar de acusados— la violaran en su propia vivienda, en el marco de un juicio que conmovió a Francia.

Un conserje de escuela

En este caso juzgado ahora en Alemania, el acusado mercadeaba con los vídeos grabados, algo que ha sido tipificado como un delito contra la intimidad. Fernando P. permanecía en prisión preventiva desde su detención en febrero, donde trabajaba como conserje. También, durante los últimos siete años, estuvo empleado en una escuela de la localidad de Alsdorf, en el oeste del país.

El juicio se celebró a puerta cerrada durante seis sesiones señalada a partir del pasado 12 de noviembre, con el fin de proteger a la víctima, por lo que no trascienderon los pormenores del caso. Lo que sí trascendió fue la confesión de la mayoría de los hechos por parte del acusado, un reconocimiento que ha influido en la cuantía de la condena final, según informa el diario alemán Bild.