Las elecciones en Extremadura miden este domingo el clima político a nivel nacional
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La debilidad del PSOE, la alta abstención y el voto femenino serán claves
20 dic 2025 . Actualizado a las 23:39 h.Un total de 890.985 ciudadanos de Extremadura están llamados este domingo a las primeras elecciones que celebra la comunidad en solitario, sin coincidir con los comicios en otras autonomías. La popular María Guardiola, que gobernaba en minoría, decidió adelantar las elecciones el pasado mes de octubre tras no poder aprobar los Presupuestos del 2026 por el rechazo de Vox. Su aspiración ahora es no depender de los de Santiago Abascal para seguir gobernando. Un escenario que en el propio PP admiten ya como muy complicado de alcanzar
Pero estas elecciones, las primeras de un largo ciclo electoral que abarcará el primer semestre del 2026, trascienden el marco regional y ponen a prueba al Gobierno central, marcando hasta qué punto los escándalos de corrupción y los casos de acoso sexual afectan a las expectativas del Ejecutivo de Pedro Sánchez y a su intención de agotar la legislatura.
En las pasadas elecciones de 2023, el PSOE se impuso al PP por 6.843 votos, empatando a 28 escaños con los populares, que se hicieron con la presidencia gracias al apoyo de Vox, que irrumpió en la Asamblea regional con cinco diputados, mientras que Unidas por Extremadura logró 4 escaños. Los sondeos apuntan ahora a una victoria clara de los populares que, junto al previsto ascenso de Vox, marcan un giro hacia la derecha en una comunidad históricamente dominada por la izquierda.
En el PSOE, la candidatura de Miguel Ángel Gallardo se ha visto lastrada por su condición de imputado por los presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias en la causa que afecta al hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, contratado por la Diputación de Badajoz cuando estaba presidida por el propio Gallardo. La frontera de los 20 escaños, frente a los 28 que el PSOE consiguió en 2023 con el fallecido Guillermo Fernández Vara como candidato, marcará la distinción entre un muy mal resultado y una hecatombe electoral con consecuencias a nivel nacional, toda vez que Pedro Sánchez se ha implicado personalmente en Extremadura para tratar de contener el descalabro.
Ascenso en los dos extremos
Vox se ha volcado en estas elecciones con una campaña protagonizada por su líder nacional, Santiago Abascal, ensombreciendo a un desconocido Óscar Fernández. Una estrategia que recuerda la que el partido puso en práctica en 2022 en Castilla y León con el entonces también desconocido Juan García Gallardo, que acabó convertido en vicepresidente de la Junta.
Unidas por Extremadura, la candidatura liderada por Podemos y en la que se integra Izquierda Unida, con la participación de Alianza Verde, pero en la que no está el Movimiento Sumar de Yolanda Díaz, vetado por el partido morado, aspira a aprovechar de la debilidad del PSOE y relanzar el espacio a la izquierda de los socialistas. Su candidata, Irene de Miguel, ha interpelado directamente al votante socialista durante toda la campaña.
Un elemento clave en los comicios de este domingo puede ser la alta abstención prevista, generada probablemente por la cercanía a las fechas navideñas, pero también por la complicada situación que atraviesa el PSOE. Otra clave será la posibilidad de un giro en el voto femenino, tradicionalmente favorable a los socialistas.