María Bestar, directora: «No es nada sano para un niño escuchar que su madre no lo quiere»

CARMEN NOVO REDACCIÓN / LA VOZ

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María Betsar, directora de «No estás loca».
María Betsar, directora de «No estás loca». María Bestar | EFE

Firma «No estás loca», un documental para escuchar a las víctimas de la violencia vicaria. «Es una especie de tesis, explicando las cosas pasito a pasito pero saliendo del cine entendiendo de qué va», resume

01 mar 2026 . Actualizado a las 17:47 h.

Sonia Vaccaro, la psicóloga argentina que delimitó en el 2012 las características de la violencia vicaria, define el término como «un subtipo de violencia contra la mujer en el que, al no tener un control directo sobre ella, se utiliza a los hijos para perpetrarla». María Bestar, que la sufrió en primera persona, la categoriza como «la forma más cruel de violencia de género que existe». La directora acaba de publicar No estás loca, un documental para escuchar las historias que esconden quienes la padecen.

Ella, en todo momento, quería desarrollar el concepto a través del testimonio de las víctimas. Laura, una de las protagonistas, se refiere a la violencia vicaria como «el mayor daño que se le puede hacer a un ser humano». Jennifer, otra de ellas, como «un arma», y Enri como «una muerte en vida». Ru, con dos hijos asesinados, piensa que el daño a las madres se puede desarrollar de golpe, como fue su caso, o a lo largo de toda una vida. «A mí me lo arrebataron todo de un día para otro», cuenta. Su caso, en concreto, fue mediático. Todos recuerdan el día en el que Ruth y José aparecieron calcinados en la ciudad de Córdoba. Este 2025, casi quince años después, su asesino, José Bretón, confesó el crimen por primera vez.

Estos son algunas de las historias con las que cuenta Bestar para desarrollar el relato. «Siempre tuve claro que tenían que ser ellas las que lo narraran. Sabía que la mejor manera de que la gente entendiera lo que está sucediendo era mirándoles a los ojos. En el documental hacemos que el espectador observe en todo momento la mirada de las víctimas. Es la manera que tenemos los seres humanos de empatizar los unos con los otros», explica.

Para desarrollar el concepto, Betsar contó con los testimonios de mujeres que habían sufrido la violencia vicaria en primera persona. Entre ellas está Juana Rivas, cuyo caso sigue siendo mediático.
Para desarrollar el concepto, Betsar contó con los testimonios de mujeres que habían sufrido la violencia vicaria en primera persona. Entre ellas está Juana Rivas, cuyo caso sigue siendo mediático.

A ellas llegó gracias a un corto grabado con el mismo nombre en el 2023: «A raíz de llevarlo a diferentes festivales y de recorrernos España con él, me di cuenta de que la gente desconocía totalmente lo que era la violencia vicaria. También se me acercaron muchas víctimas para contarme sus testimonios. Dije: “Esto hay que recogerlo, un corto no llega”», cuenta Bestar. Recuerda como las mujeres acudían a ella para narrarle su historia: «Empezaron a llamarme y los empecé a recopilar. Todas querían salir y tuve que hacer bastante criba. Tenían muchísimas ganas de contar su historia. Eran cientos y cientos, porque nunca nadie les ha prestado atención. Esta era una oportunidad para poder contar lo que les estaba sucediendo», continúa.

Además de los testimonios, la directora quiso contar con las reflexiones de algunos profesionales en la materia. Entre ellos está Cira García, jueza especializada en violencia machista.
Además de los testimonios, la directora quiso contar con las reflexiones de algunos profesionales en la materia. Entre ellos está Cira García, jueza especializada en violencia machista.

Ella quería contar lo que es la violencia vicaria, todas las señales que preceden a ese final «tan tremendo» que es el asesinato de los niños en manos de sus padres. «Todo el mundo conoce el caso Bretón, pero no hay solo uno, hay muchos. De los niños que la están sufriendo a día de hoy nadie se acuerda. Son los grandes olvidados», reflexiona la directora, que enumera algunos ejemplos más sutiles que corren el riesgo de pasar desapercibidos: «La violencia vicaria es usarlos como arma, cosificarlos para hacer daño. Va de hablarles mal de la madre y decirles barbaridades como que ella no los quiere. También frases como: “Cuando crezcas, te contaré cosas para que la odies”. Es no darles los medicamentos que necesitan para que se pongan enfermos y que su madre, que los cuida, no pueda ir a trabajar; o no pagarles la manutención para que la mujer esté ahogada económicamente. Es ponerlos en contra. A mayores, tenemos un montón de madres que no tienen ningún tipo de relación con sus hijos porque les han dicho desde que son pequeños que son malas».

En resumen, todo lo que sea, a través de ellos, infringirle un dolor a la madre que, por consiguiente, sufren también los menores. «No es nada sano para un niño escuchar que su madre no lo quiere», reflexiona.

Maxi Iglesias es uno de los actores que aparecen narrando los derechos de la infancia. A él se suman Luis Tosar, Eduard Fernández, Jordi Planas y Hovik Keuchkerian. Para la directora, su presencia era importante para dejar claro que la violencia vicaria es un problema de todos.
Maxi Iglesias es uno de los actores que aparecen narrando los derechos de la infancia. A él se suman Luis Tosar, Eduard Fernández, Jordi Planas y Hovik Keuchkerian. Para la directora, su presencia era importante para dejar claro que la violencia vicaria es un problema de todos.

María Bestar quería que el planteamiento de No estás loca fuera sencillo. Por decirlo con otras palabras, que sirviese como una especie de guía inicial para todos aquellos que desconocen de que va el término. «Yo digo que este documental es una especie de tesis, explicando las cosas pasito a pasito pero saliendo del cine entendiendo de qué va», reflexiona Bestar. Para ello contó, además de con los testimonios de las víctimas, con el apoyo de profesionales de la materia. Salen jueces, abogados, fiscales, policías, pediatras y trabajadores sociales. Entre ellos están Sonia Vaccaro, la psicóloga clínica argentina que acuñó el término en el 2012, y Teresa Peramato, que, antes de ser nombrada fiscal general del Estado tras la dimisión de García Ortiz, desarrolló una amplia carrera en el ámbito de la violencia de género.

Cuenta, además, con actores como Luis Tosar, Eduard Fernández, Maxi Iglesias, Jordi Planas o Hovik Keuchkerian, que leen entre testimonios los derechos de la infancia. Ellos se mostraron abiertos a colaborar «desde el minuto uno». «Es una guerra de todos para proteger nuestra infancia», sentencia la directora.

El círculo del documental se cerró en su preestreno. Las protagonistas de la cinta, que no se conocían personalmente entre sí, pudieron ponerse cara. «Fue maravilloso. Hay una gran sororidad entre víctimas y asociaciones», rememora la directora, que indica que la cinta «no es la historia de ninguna, si no la de todas»: «Es un patrón predecible, es como la gripe. Si tienes dolor de garganta, congestión nasal y dolor de cabeza, cualquiera que lo vea te dice que estás cogiendo un catarro o una gripe. Esto es igual, porque todos actúan de la misma manera y hacen lo mismo, sean de Huesca o de Alicante y de clase social media o baja. Es un mismo patrón, tan fácil de identificar que lo extraño es que no se haya atajado ya desde hace mucho tiempo».