El presidente republicano acumula más bombardeos que Joe Biden en sus cuatro años de mandato
05 ene 2026 . Actualizado a las 10:55 h.Un año en la Casa Blanca y el presidente Donald Trump ya bate récords de ataques internacionales. El líder republicano ordenó en todo el 2025 un total de 626 ataques aéreos, según datos recopilados por el Armed Conflict Location y el Event Data Project. Son más que los que ordenó su antecesor, Joe Biden, durante todo su mandato completo (555). El multimillonario, que se autopromocionó para el Nobel de la Paz ese mismo año después de presumir de haber acabado con ocho guerras, centró su potencial ofensivo en Oriente Medio, África y el Caribe en una serie de bombardeos estratégicos sobre grupos yihadistas, narcos e infraestructura nuclear, causando no solo daños materiales, sino miles de víctimas.
Somalia
Al Shabaab y el Estado Islámico. La filial de Al Qaida en el este africano se ha convertido en una grave amenaza para el Gobierno de Somalia desde que la filial de Estado Islámico (EI) ha estado creciendo a pasos agigantados desde el 2022 gracias a la captación de emigrantes de Etiopía, Tanzania y diversos países del norte de África. El presidente, Hassan Sheij Mohamud, reclamó a Trump ayuda el pasado mes de febrero para atajar la crisis yihadista que azota el país. La zona autónoma de Puntlandia y los montes de Cal Miskaad, en disputa, siguen en la mira de los 8.500 combatientes de ambas facciones yihadistas, que recibieron entrenamiento en Yemen y actúan como centro neurálgico para exportar el islamismo radical a países del entorno. EE.UU. nunca reveló cuántas víctimas provocaron en los 111 ataques ejecutados entre febrero y abril. Más que los que George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden llevaron a cabo en Somalia juntos.
Yemen
Hutíes. Con la guerra de Gaza aún activa, Estados Unidos entró en la guerra para arremeter contra los hutíes de Yemen a fin de controlar el paso seguro de embarcaciones por el mar Rojo. Con el lanzamiento de la operación Rough Rider, Washington atacó las infraestructuras portuarias, y armamentísticas de los rebeldes proiraníes en las ciudades de Saná, Saada, Al Bayda o Hudeida, entre otras. El más mortal fue el ataque sobre la terminal petrolífera de Ras Isa, en cuyo bombardeo murieron al menos 80 personas y resultaron heridas un centenar, según cifras del grupo. Desde entonces, los ataques con drones sobre Israel se debilitaron [hasta la firma del alto el fuego en Egipto a final de año, en el que acabaron] y en el interior del país aguantan las disputas entre Arabia Saudí y las milicias de Emiratos Árabes.
irán
Instalaciones nucleares. El 22 de junio, en uno de los momentos más calientes entre Irán e Israel en el contexto de la guerra en Gaza, Trump ordenó la operación Martillo de Medianoche para mandar un mensaje al régimen de los ayatolás. Siete bombarderos furtivos B-2 despegaron de la Base Aérea Whiteman en Misuri para atacar las instalaciones de enriquecimiento de uranio iraníes en Fordow y Natanz, mientras que desde un submarino se lanzaron una vasta cantidad de misiles Tomahawk sobre las de Isfahán. El resultado, según el propio presidente, fue el «retraso del programa nuclear» iraní al menos «para los próximos dos años». El ataque supuso un duro golpe para los revolucionarios persas, que se acabaron recogiendo tras el ataque que incluso amenazaba con acabar con el líder supremo Alí Jamenéi.
siria
Venganza. A principios de diciembre, una emboscada del Estado Islámico en la ciudad siria de Palmira sorprende a dos soldados estadounidenses y un intérprete de la misma nacionalidad. El Comando Central de EE. UU. ordena, una semana después, que «aviones de combate, helicópteros de ataque y artillería» ataquen 70 puntos fuertes del grupo yihadista en represalia.
Nigeria
«Proteger» a los cristianos. Impulsado por su propio partido, Trump emprende una serie de bombardeos contra el EI en Nigeria para «proteger» a la población cristiana de los choques entre dicho grupo y su rival regional, Boko Haram. Una decena de misiles Tomahawk cae sobre las bases de EI en Sokoto, pero tampoco se reportaron víctimas mortales. Fuentes locales sí apuntaron daños en estructuras civiles y en edificios residenciales a finales de diciembre.
aguas internacionales
Colombia, México y Venezuela. Desde que en febrero declarara grupos terroristas a los carteles narcos del Caribe, Trump ha ejecutado, hasta el rapto del presidente venezolano Nicolás Maduro, un total de 35 ataques contra presuntas narcolanchas. Con hasta 6.000 efectivos desplegados y una fuerte movilización de buques de guerra y aeronaves, Washington insiste en que estos ataques se llevaron a cabo en aguas internacionales en latitudes frente a las costas de Colombia, México y Venezuela. En total, dejaron 115 muertos, según cifras de Washington.
Marco Rubio dice que EE.UU. seguirá atacando a las narcolanchas en el Caribe
REDACCIÓN / AGENCIAS
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este domingo que su país continuará atacando a embarcaciones supuestamente relacionadas con el narcotráfico dentro de la campaña antidrogas que Washington realiza en el Caribe e insinuó que seguirían confiscando petroleros sancionados.
«Seguiremos atacando a las narcolanchas si intentan dirigirse hacia Estados Unidos», dijo Rubio en una entrevista con NBC News, un día después de que fuerzas estadounidenses capturaran al presidente venezolano, Nicolás Maduro, en Caracas y lo trasladaran a Nueva York para ser enjuiciado por narcoterrorismo y corrupción.
El jefe de la diplomacia de EE.UU. agregó que su país seguirá «incautando las embarcaciones que estén sancionadas con órdenes judiciales», en aparente referencia a las confiscaciones de buques petroleros con crudo venezolano que Washington realizó en las últimas semanas.
Bajo el argumento de combatir el narcotráfico, Trump ordenó desde finales de agosto pasado un enorme despliegue militar en el Caribe. Con la denominada operación Lanza del Sur, Washington ha destruido de manera sumaria casi 40 lanchas y matado a 115 de sus ocupantes.