Sánchez acusa a Washington de intervenir en Venezuela para usurpar sus recursos naturales

Bea Abelairas
Bea abelairas REDACCIÓN

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Pedro Sánchez, este martes, en la reunión
Pedro Sánchez, este martes, en la reunión YOAN VALAT | REUTERS

Cree que España puede mediar y alertó: «No vamos a ser cómplices» de una maniobra amparada en la «sed de petróleo». Por su parte, Trump anunció que extraerán del país caribeño de 30 a 50 millones de barriles de crudo

07 ene 2026 . Actualizado a las 08:27 h.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, criticó con dureza la incursión de Estados Unidos en Venezuela, un hecho que calificó de preocupante y que enmarcó dentro de otras acciones militares recientes, como las de Ucrania o Gaza, en las que, a su juicio, impera la «ley de la selva». En su primera rueda de prensa tras la operación estadounidense, Sánchez se mostró muy serio. Recordó que el Ejecutivo español nunca reconoció al gobierno de Nicolás Maduro por considerar ilegítima su elección, pero subrayó que, en consonancia, tampoco puede validar una intervención externa como la de EE.UU.

«No podemos reconocer la legitimidad de una acción militar que es, a todas luces, ilegal, que viola el Derecho Internacional y cuyo único objetivo parece ser cambiar el Ejecutivo de otro país para apropiarse de sus recursos naturales», manifestó en París, tras participar en la reunión de los países que forman parte de la Coalición de Voluntarios. Así, el mandatario recalcó que la «operación en Caracas supone un precedente terrible que empuja al mundo a un escenario de inseguridad», impulsado solo por una «sed de petróleo» que, según recordó, ya ha causado otras guerras en el pasado. En este sentido, insistió en que España no guardará silencio ante las violaciones actuales: «No vamos a ser cómplices», advirtió, en referencia también a las amenazas de Estados Unidos de invadir Groenlandia, un territorio sobre el que reiteró que no puede imperar la ley del más fuerte.

A preguntas de los periodistas, Sánchez anunció su intención de hablar tanto con la actual presidenta recién nombrada, Delcy Rodríguez, como con la oposición política, concretamente con Edmundo González, para intentar facilitar la transición. El presidente considera que España puede desempeñar un gran papel de mediación, pese a ser uno de los países europeos más críticos con la acción de Washington en el Caribe. Su objetivo para por lograr la convocatoria pronta de unas «elecciones limpias y libres donde el pueblo venezolano pueda votar».

Respecto a la supuesta tibieza de Europa con la incursión ordenada por Trump, Sánchez defendió que el compromiso español es claro: «Desde que soy presidente he concedido más de 200.000 permisos de residencia a venezolanos que han huido de la persecución de Maduro; no deja de ser curioso que las personas que salen de Venezuela decidan refugiarse fundamentalmente en España». Para concluir, sentenció que una ilegitimidad no puede responderse con una ilegalidad, ya que corresponde a la población venezolana elegir a su presidente en las urnas.

Liberación de presos políticos

El Gobierno español pidió este martes a la nueva presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, la liberación inmediata de los «presos políticos» españoles en ese país. La gestión se ejecutó tras asumir el poder en Venezuela la que era hasta ahora vicepresidenta de la República, según adelantó el diario El Español y confirmaron a Efe fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores.

El Gobierno español, muy crítico con la intervención militar estadounidense, ya anunció ayer por medio del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que se disponía a hablar con Delcy Rodríguez después de que esta jurase hace dos días como presidenta en suplencia del raptado Nicolás Maduro.

El Ejecutivo asimismo anunció que seguirá manteniendo la interlocución con la oposición venezolana para conseguir un diálogo que posibilite la estabilidad en el país. El Gobierno de España confirmó que catorce personas de nacionalidad española permanecían detenidas «arbitrariamente» en cárceles de Venezuela, la mayoría con doble nacionalidad y nacidas o residentes en ese país.

En septiembre del 2025, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP) y el partido Vente Venezuela mencionaron la existencia de alrededor de veinte ciudadanos españoles entre los encarcelados por motivos políticos.

Uno de los últimos casos es la detención de José María Basoa y Andrés Martínez Adasme en septiembre del 2024, acusados de pertenecer a los servicios secretos españoles y planear un atentado contra Maduro.

50 millones de barriles para EE.UU.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró ayer que el Gobierno de Venezuela, ahora dirigido por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, está dispuesto a entregarles de 30 a 50 millones de barriles de petróleo que será vendido en el mercado estadounidense, según recoge Efe. El mandatario calificó en una publicación de Truth Social los millones de barriles como «petróleo de alta calidad y autorizado en los Estados Unidos». Trump agregó que él será el encargado de controlar el dinero de la venta del petróleo en el mercado local «para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos». La decisión de Washington de acceder al petróleo venezolano se produce después de la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero, en una operación militar en Caracas y sus alrededores que ha dejado más de cincuenta muertos.

De acuerdo con el republicano, será el Departamento de Energía, dirigido por el secretario Chris Wright, quien ejecutará el plan de extracción del crudo de forma inmediata. Los entre 30 y 50 millones de barriles serán transportados en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga de Estados Unidos, finalizó Trump, que no concretó un marco temporal para la entrega del crudo. El anuncio del mandatario sucede 24 horas después de que Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro, tomara el poder en Venezuela de forma provisional como presidenta encargada tras su captura.

Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo, pero diversos expertos han señalado que su producción está muy por debajo de su potencial debido a años de sanciones y falta de inversión.

Las grandes petroleras estadounidenses, como Chevron y ExxonMobil, han mostrado interés en reactivar la industria bajo control estadounidense, viendo la operación como una oportunidad para expandir sus negocios y asegurar suministro de crudo de alta calidad.