Trump apostó por Delcy Rodríguez porque cuenta con el respaldo del Ejército venezolano

Rosa Paíno
Rosa Paíno REDACCIÓN / LA VOZ

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace un gesto mientras se dirige a los republicanos de la Cámara de Representantes en su retiro anual de conferencias, en el Kennedy Center, rebautizado como Trump-Kennedy Center por la junta directiva designada por Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace un gesto mientras se dirige a los republicanos de la Cámara de Representantes en su retiro anual de conferencias, en el Kennedy Center, rebautizado como Trump-Kennedy Center por la junta directiva designada por Trump. Kevin Lamarque | REUTERS

La CIA recomendó apartar a la oposición en pos de la estabilidad, mientras se aleja una convocatoria electoral y se prioriza el sector petrolero

07 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

No es una sorpresa que a Donald Trump le guste vanagloriarse de sus acciones tanto políticas como militares. Y su intervención en Venezuela no iba a ser menos. «Fue brillante», presumió el presidente estadounidenses este martes ante los congresistas republicanos reunidos en el Centro Kennedy —rebautizado con su nombre, aunque la decisión final ya está en manos de los tribunales—.

Acto seguido atacó al depuesto y encarcelado Nicolas Maduro y se mofó de sus bailes al son de «no war; yes peace» o «no crazy war»: «Se sube al escenario e intenta imitar un poco mi baile. Pero él es violento y ha matado a millones de personas», aseguró. Los remix de los discursos del líder venezolano en su peculiar inglés hicieron perder la paciencia a algunos de los asesores del republicano en diciembre en plena escalada de tensiones, según The New York Times. «Tienen una cámara de tortura en el centro de Caracas que ahora está siendo clausurada, pero ha torturado a gente», insistió Trump en referencia a la temida prisión de El Helicoide. 

Ataques y burlas aparte, el presidente estadounidense sigue adelante con su plan para liderar una transición en Venezuela en la que no cuenta con la oposición ni con sus líderes, María Corina Machado y Edmundo González, ganador de las elecciones del 2024. La decisión de optar por Delcy Rodríguez se basó en una informe clasificado de la CIA y en la determinación del secretario de Estado, Marco Rubio. Se impuso así la realpolitik frente a la aspiración opositora de devolver la democracia al país. 

Según el  Wall Street Journal, la evaluación de inteligencia concluyó que los leales al régimen eran los «mejor posicionados» para liderar un gobierno provisional en Caracas y garantizar la estabilidad a corto plazo, ya que controlan el Ejército y la Policía, al contrario que Corina Machado. Apostar por la oposición, según la CIA, requeriría una mayor presencia militar estadounidense en Venezuela. 

Incluso antes de la incursión estadounidense, el presidente ya había tomado la decisión sobre quien sucedería a Nicolás Maduro, una vez que esté quedara fuera de juego. Aunque Machado ha hecho todo lo posible por complacer a Trump, en realidad su relación con la Casa Blanca llevaba meses deteriorándose, según de NYT. A esto se unió que a Trump no le sentó nada bien que la opositora ganara el Premio Nobel de la Paz, el galardón que tanto codicia. 

En su planes tampoco entra convocar elecciones en Venezuela en una fecha cercana. «No se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente pueda votar», dijo Trump la noche del lunes en una entrevista al canal NBC News pocas horas después de la comparecencia de Maduro y su mujer Cilia Flores, ante el tribunal federal de Manhattan. «Primero tenemos que arreglar el país», añadió

A su vez anunció el equipo que supervisará la transición tutelada: el vicepresidente JD Vance, Marco Rubio y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, así como su asesor Stephen Miller. Con todo, a la pregunta de quien está al mando Trump respondió con una sola y concisa palabra: «Yo».

Lo que si es una prioridad para el republicano es poner en marcha el sector petrolero venezolano. Así espera que las compañías estadounidenses puedan iniciar operaciones en Venezuela en menos de 18 meses, aunque confesó que recuperar las infraestructuras «va a requerir mucho dinero». Sin embargo, fuentes citadas por medios estadounidenses han indicado que la industria petrolera no tiene apetito para regresar con grandes inversiones a Venezuela. Pero, por lo pronto, la doctrina Donroecomo ha rebautizado Donald la doctrina Monroe— ha dado un primer paso para dejar fuera de la ingente reserva petrolera venezolana a China.

Después de reiterar que EE.UU. no está en guerra con Venezuela, sino con la gente que vende drogas, «vacía sus prisiones y su manicomios en nuestro país y manda a sus drogadictos», Trump dijo que creía que el Gobierno de Delcy Rodríguez estaba «cooperando» con Estados Unidos. 

Delcy Rodríguez, al lado de su hermano y otros altos cargos, ante la tumba de Hugo Chávez.
Delcy Rodríguez, al lado de su hermano y otros altos cargos, ante la tumba de Hugo Chávez. VTV

Mensajes desde Caracas

Una visión que no coincide con los mensajes que llegan de Caracas. El primer acto de Delcy Rodríguez tras jurar como presidenta fue visitar la tumba de Hugo Chávez y ratificar ante el sarcófago su compromiso de lealtad a los ideales chavistas. Ante las amenaza de Trump de que «pagará un precio alto» sino no hace «lo correcto», afirmó que es «Dios» quien decide su «destino». Mientras, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, abanderaba una manifestación de mujeres para exigir la liberación de Maduro y de su mujer.

Otra señal de que el régimen permanece intacto, fue el mensaje del fiscal general del país, Tarek Saab, pidiendo la cooperación entre Gobierno y Ejército para hacer frente a lo que llamó «terrorismo de Estado» de EE.UU. Además de recordar que Maduro cuenta con inmunidad por su cargo de presidente por lo que no puede ser enjuiciado por «tribunales extranjeros», anunció la apertura de una investigación sobre las «decenas» de civiles y militares muertos durante el ataque militar.

Ni Caracas ni Washington han confirmado la cifra de víctimas que dejó la incursión militar, pero según una investigación realizada por The New York Times, el número ascendería a más de 80 muertos, entre civiles y efectivos de las fuerzas de seguridad. Solo Cuba ha dado los nombres, rangos y edades de los 32 miembros de las Avispas Negras, la unidad élite cubana responsable de la seguridad de Maduro, que perecieron en el asalto a la residencia donde dormía el expresidente bolivariano y su mujer.

EE.UU. elimina la mención a Maduro como líder del cartel de los Soles en nueva acusación 

El Departamento de Justicia de EE.UU. ha dado un giro en el plano judicial al eliminar en la nueva imputación contra Nicolás Maduro como líder del cartel de los Soles y rebajarla de organización terrorista extranjera (FTO) a un «sistema de clientelismo».

Una acusación de un gran jurado estadounidense en el 2020 apuntaba a que Maduro «ayudó a gestionar y en última instancia, a liderar el cartel de los Soles a medida que ascendía al poder en Venezuela», argumentos repetidos por Donald Trump como justificación para la campaña contra las narcolanchas y la operación militar para capturas a Maduro.

Sin embargo, en la nueva imputación modificada por la Fiscalía se rebaja el lenguaje del texto anterior y se eliminan las alusiones al supuesto cartel como una organización real, aunque mantienen los señalamientos al venezolano por tráfico de drogas, según informa Efe.

Venezuela siempre ha negado de forma categórica la existencia del cartel de los Soles y acusó a EE.UU. de fabricar un expediente para desestabilizar al país y derrocar al chavismo. Para el centro de estudios InSight Crime, el Cartel de los Soles «no es un grupo jerárquico o ideológico. Su estructura está constituida por una red difusa de células instaladas dentro de las principales ramas castrenses de Venezuela: el ejército, la marina, la fuerza aérea y la guardia nacional, desde los rangos más bajos a los más altos». 

«Aunque el concepto se asocia principalmente con los sectores militares, también se han identificado otras ramificaciones del Estado incrustadas dentro del ecosistema criminal, incluyendo a cuerpos policiales, la rama ejecutiva y distintos funcionarios públicos», añade. 

Colombia también rechaza que se trate de una organización real. Para el presidente colombiano, Gustavo Petro, ese cartel «no existe» y el tráfico regional de cocaína responde a redes criminales transnacionales con centros de operación fuera de Latinoamérica. En contraste, los Gobiernos de Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú, en línea con la Administración Trump, han reconocido al grupo como organización terrorista. 

 Trump ha defendido públicamente el despliegue militar en el Caribe como parte de una ofensiva para «descabezar» el cartel de los Soles, al que también acusa de colaborar con organizaciones como el Tren de Aragua y el cartel de Sinaloa para enviar drogas a Estados Unidos. 

Un giro clave en la acusación

Sin embargo, en la nueva imputación presentada por la Fiscalía estadounidense tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas, desaparecieron la mayoría de las alusiones al cartel de los Soles como una organización criminal estructurada. 

A diferencia de la acusación de 2020 —en la que el término aparecía decenas de veces—, el documento actualizado solo lo menciona en dos ocasiones y ya no presenta a Maduro como su líder. 

La Fiscalía mantiene los cargos por tráfico de drogas, pero ahora habla de un «sistema de clientelismo» en el que «poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de socios criminales», y señala que esas ganancias van a funcionarios corruptos que «operan en un sistema dirigido desde la cima, conocido como el cartel de los Soles».