Denuncian en un juzgado de Vigo la desaparición de dos participaciones agraciadas con 15.000 euros brutos en el sorteo de El Niño

E. V. Pita VIGO / LA VOZ

ACTUALIDAD

Los propietarios de El X de la Suerte, en O Porriño, con los números agraciados en el sorteo del Niño
Los propietarios de El X de la Suerte, en O Porriño, con los números agraciados en el sorteo del Niño Oscar Vázquez

Los dos beneficiarios, de unos 40 años, intentan impedir que otro cobre las dos papeletas extraviadas o robadas del número 45875

09 ene 2026 . Actualizado a las 21:28 h.

Dos hombres, de unos 40 años, acudieron el miércoles, día 7, al juzgado de guardia de Vigo a denunciar que habían extraviado dos participaciones de 4 euros del sorteo del El Niño agraciadas con 15.000 euros cada una, del número 45875, el segundo premio. Formaban parte de las vendidas por los estudiantes de un instituto de O Porriño, que repartieron 26 millones de euros. Los denunciantes son dos compañeros de trabajo que no sabían si las habían perdido o se las habían robado. Para evitar que alguien las cobrase en su nombre, presentaron una denuncia en el Juzgado de Instrucción número 6 de Vigo (ahora plaza 6 de la sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vigo).

La jueza de la plaza 6 de la sección de Instrucción incoó diligencias previas por infracción penal indeterminada y las envió a reparto por fecha indeterminada para que la examine un juez al azar, según informó el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Los dos perjudicados estaban preocupados por la desaparición de sus papeletas y no querían dejar cabos sueltos. Acudieron incluso a comisaría a dar parte y a las oficinas de la Lotería Nacional, aunque a la delegación de Vigo no le consta que nadie haya presentado ese requerimiento.

Expertos de Lotería Nacional consultados ven difícil que los reclamantes puedan impedir el cobro de las participaciones extraviadas por otras personas porque, a diferencia de los décimos, estas no están controladas por la Administración de Loterías. Las mismas fuentes admiten que si alguien encontrase tiradas por la calle dichas participaciones podría cobrarlas porque le pertenecerían a él y sería muy difícil probar lo contrario. 

Otra cuestión es el momento en que se presentó la denuncia. Tendría cierta verosimilitud si la denuncia se hubiese efectuado antes de conocerse los resultados del premio o si se hubiese informado al lotero en los días previos al sorteo pero no, a posteriori, cuando ya se sabe que dicha papeleta está agraciada con una importante cuantía. En otras palabras, cualquiera podría hacer lo mismo y decir que las ha perdido para reclamar como suyas las que aparezcan.

A esto se suma que, en todo caso, la reclamación tendría que hacerse a quienes vendieron las participaciones por si estos disponen de un duplicado de la numeración que fue vendida.