El presidente del Gobierno señala que solicitará autorización al Congreso de los Diputados «cuando llegue el momento»
01 feb 2026 . Actualizado a las 22:41 h.Pedro Sánchez quiere evitar que España quede relegada a un segundo plano como actor internacional en uno de los inicios de año diplomáticos más volátiles que se recuerda. El presidente del Gobierno no solo está decidido a desplegar tropas en Ucrania cuando se produzca un alto el fuego, este jueves, ante los 130 embajadores españoles acreditados en el extranjero, avanzó su intención de solicitar al Congreso autorización para enviar soldados a Gaza como parte de una fuerza internacional de paz «cuando llegue el momento».
El anuncio descolocó a los presentes en la X Conferencia de Embajadores, que se celebra este jueves y este viernes en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores. Al principio se extendió el rumor de que se trataba de un desliz del presidente, es decir, que en realidad se refería a Kiev y no a Gaza. Pero Sánchez, que había recetado a los más destacados miembros de la carrera diplomática «coherencia, compromiso, cooperación y creatividad» como principios esenciales de la política internacional, sí se refería al envío de tropas a Oriente Próximo. El momento de hacerlo, especificó, llegará una vez se avance en la pacificación en la región y cuando se produzca «el reconocimiento de los dos estados entre Israel y Palestina». «Tenemos ya desplegados más de 3.000 militares en misiones de paz en el exterior. España también debe participar en la reconstrucción de la paz en Palestina, la situación sigue siendo intolerable», defendió.
El pasado octubre, durante la firma del plan de paz para Gaza que se celebró en Egipto, Sánchez ya dejó abierta la puerta a la posibilidad de intervenir en la Franja cuando señaló su intención de «tener una presencia activa en la reconstrucción y la paz». España ya contribuye con una docena de efectivos, la mayoría agentes de la Guardia Civil, a la misión europea que controla el paso de Rafah, pero esta es la primera vez que el presidente abre de forma clara la participación de militares españoles como fuerzas de paz en Palestina.
El día anterior, Sánchez se había topado con el recelo de sus socios al anunciar otra propuesta de desplegar tropas españolas en Ucrania que se trajo bajo el brazo de la reunión de la Coalición de Voluntarios celebrada en París el martes. Aunque se trata de un «esbozo», como reconoció el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya que el alto el fuego parece aún lejano —«Vladimir Putin no lo contempla»—, la mera posibilidad se encontró con la negativa de formaciones como Podemos y el BNG, cuyos votos en contra dejan en manos del PP que la Cámara Baja de luz verde a este plan, como exige la ley orgánica de la Defensa Nacional.
«Medias tintas»
El presidente del Gobierno llamó a los embajadores a guiarse con «la misma moral» en Venezuela, en Ucrania o en Gaza, tres de los principales escenarios calientes en el planeta, al que se ha unido recientemente Groenlandia tras las amenazas de anexión lanzadas por Donald Trump. Sobre esta cuestión que recorre estos días las conversaciones en todas las cancillerías europeas, Sánchez hizo un llamamiento a «no callarse» ante lo que definió como «amenazas explícitas al derecho internacional». «No podemos aceptarlo como país ni como Gobierno. Es importante que no nos callemos, como tampoco nos hemos callado cuando se han producido otras violaciones al derecho internacional, como la intervención a Venezuela, donde no caben tibiezas ni medias tintas, como tampoco las hubo cuando rechazamos el resultado de las últimas elecciones cuya victoria se atribuyó Nicolás Maduro», zanjó el presidente, que defendió una relación con Washington basada en el atlantismo y la confianza mutua pero «sin vasallaje».