Compañías como Meta apuestan fuerte e invierten para que estos dispositivos, equipados con IA, dejen de ser productos de nicho y puedan desplazar a los «smartphones»
16 ene 2026 . Actualizado a las 10:25 h.Cambió el año. Dijimos adiós al 2025 y llegó al 2026. Se terminaron los resúmenes, emergieron las predicciones. ¿Cuáles van a ser las grandes tendencias tecnológicas de los próximos meses? Las quinielas no fallan. La IA lo impregna todo. Incluso las neveras o los hornos se presentan en ferias especializadas como la CES de Las Vegas con la etiqueta «inteligente». ¿Acabaremos hablándole a nuestros electrodomésticos de la misma manera que le pedimos a nuestros hijos que pongan la mesa o echen una mano con la comida? Es probable. Y tampoco hay que descartar que lo hagamos llevando unas gafas conectadas.
Las gafas inteligentes no son nuevas. Llevan 15 años intentando encontrar su hueco en el mercado y, sobre todo, convertirse en dispositivos de uso masivo, como los auriculares o los mismísimos smartphones (en los que ya no hay revoluciones, solo mejoras). Y sin éxito hasta ahora.
Primero probó fortuna un gigante como Google. Uno de sus fundadores, Serguéi Brin, creyó hace diez años que el proyecto de las Glass -equipadas con una cámara- podía dar lugar a un nuevo estándar para la humanidad. Dedicó tiempo y recursos a desarrollarlo. No triunfó. Aquel producto era feo e incómodo. Y asustaba. Transmitía la sensación de que te estaban espiando.
La gran G ha vuelto a la carga ahora con una nueva generación de gafas. No está sola. Apple tiene las Vision Pro. La china Alibaba ha lanzado sus primeros modelos recientemente y Lenovo ha presentado novedades en Las Vegas, por citar solo dos casos. En la escena también hay compañías emergentes como Pickle, que apuesta por un modelo equipado con realidad aumentada, inteligencia artificial, micrófonos, sensores y cámaras. Las Pickle 1 aprenden del usuario y le proporcionan información, recordatorios o sugerencias. ¿Han visto las películas de Marvel sobre Iron Man? ¿Recuerdan a Jarvis, el mayordomo digital de Tony Stark? Pues por ahí van los tiros.
Pickle ha acaparado mucha atención en poco tiempo, pero hay otra compañía, más grande, más antigua, más polémica, que ha trabajado durante mucho tiempo para que las gafas inteligentes lleguen a ser importantes. Meta, la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, ha vendido millones de unidades de sus Ray-Ban especiales, que han experimentado una notable evolución en pocos años. En el 2021 destacaban por poder capturar imágenes. Tras varios saltos, los últimos modelos (a la venta desde algo más de 300 euros) integran una inteligencia artificial capaz de ver lo mismo que el usuario y, como un asistente personal, de poder describir monumentos o interpretar señales.
La compañía de Zuckerberg cree que su fórmula puede funcionar para jubilar gradualmente a los teléfonos. Funciones como hacer fotos, escuchar música o traducir en tiempo real se dan la mano con los hologramas y las proyecciones visuales. Y los controles neuronales a través de pulseras de gestos cambian totalmente la experiencia. No hace falta llevar la mano a las gafas para darle instrucciones. Solo fijar patrones y enseñar al dispositivo las tareas asociadas a ciertos movimientos. Cambia el panorama. Y reabre el debate sobre la privacidad. ¿Qué le puedes pedir a la IA que haga con las imágenes que toma? ¿Tienes derecho a grabar a la gente con la que te encuentras?