Incertidumbre y preocupación en el MIR: los «errores administrativos y técnicos» llevan al límite a los opositores asturianos

Carmen Liedo REDACCIÓN

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Aspirantes a conseguir una plaza del MIR en Asturias. ARCHIVO
Aspirantes a conseguir una plaza del MIR en Asturias. ARCHIVO

María Bergia, directora académica de MIR Asturias, señala que los fallos en los baremos y el retraso en la publicación de las listas definitivas están afectando a la estabilidad emocional de miles de médicos a solo diez días del examen

14 ene 2026 . Actualizado a las 18:24 h.

El camino hacia el examen de Médico Interno Residente (MIR) siempre ha sido una carrera de fondo marcada por la exigencia, la disciplina y la máxima concentración. Sin embargo, este año, los más de 15.000 aspirantes que se presentarán a la prueba el próximo 24 de enero no solo luchan contra el temario en esta cuenta atrás, sino también contra una gestión de la convocatoria «extraordinaria» por los fallos que ha acumulado. A una semana y media de la fecha clave, el sentir de muchos opositores asturianos es la incertidumbre y la preocupación debido a errores masivos en los expedientes y retrasos injustificados en las listas de admitidos. 

María Bergia, directora académica de la Academia MIR Asturias, ha alzado la voz para trasladar esa preocupación que se vive entre los candidatos. Según explica, los problemas administrativos y técnicos han roto la calma necesaria en la recta final de una preparación que, para la mayoría, comenzó hace 17 meses. «Estamos ahora mismo en una fase en la que si ya de normal los opositores tienen los nervios a flor de piel, evidentemente estos problemas administrativos les están generando más nervios de lo habitual», señala Bergia, que pone el acento en que la falta de información clara en estas últimas semanas está afectando «a la estabilidad emocional de los opositores». 

Uno de los puntos más críticos de esta convocatoria ha sido el baile de cifras en los expedientes académicos. El baremo o expediente representa el 10% de la puntuación final, un porcentaje que, aunque parezca menor, puede resultar decisivo para obtener la plaza deseada. El protocolo dicta que, ante errores en la entrega por parte de los aspirantes o fallos administrativos, el Ministerio de Sanidad otorga un baremo de 5.0, lo que se conoce como «baremo mínimo». El caso es que, lo que en años anteriores era una incidencia marginal que afectaba a un 13% de los candidatos, en esta convocatoria se ha disparado de forma alarmante: «entre los admitidos provisionales ha habido hasta un 38% de baremos mínimos, lo que probablemente se deba a un error administrativo, más probablemente por parte del Ministerio», señala la directora académica, que confía en que se resuelvan esos errores que han obligado a muchísimos aspirantes a reclamar mientras intentan mantener la concentración en el estudio. 

Fallos que afectan a la concentración 

Pero los errores en la baremación no es lo único que ha tensionado a quienes en unos días se presentarán al MIR. Si bien los aspirantes suelen conocer su condición de admitidos definitivos a principios de diciembre, en esta ocasión los plazos se han dilatado hasta el extremo. Según apunta María Bergia, tras una comunicación del Ministerio de Sanidad, previsiblemente el listado definitivo saldrá el jueves 15 de enero, aunque la misma señala que esta demora está pasando factura en la concentración de los candidatos: «El no saber a una semana y media de su examen si estarán admitidos definitivamente o no, está haciendo que les cueste concentrarse más de lo habitual», lamenta la responsable de la prestigiosa Academia MIR Asturias, que pone el acento especialmente en los aspirantes que aparecieron como «no admitidos» en las listas provisionales por fallos técnicos, ya que para ellos el riesgo de no poder examinarse después de casi año y medio de estudio ha generado un clima de ansiedad difícil de gestionar. Por tanto, lo que esperan es que la publicación de las listas definitivas sea inminente para acabar con la incertidumbre y preocupación que han acumulado desde que se publicaran las listas provisionales. 

Ganas de terminar el proceso 

A pesar del desorden administrativo, desde la Academia MIR Asturias se descarta cualquier posibilidad de que la prueba se retrase y María Bergia considera que la fecha del 24 de enero se mantiene inamovible. Además, la misma percibe que a estas alturas del proceso, los alumnos combinan el malestar por los errores técnicos con las ganas de terminar el proceso. «Sabiendo que su examen se va a celebrar el 24 de enero, están ya deseando hacerlo», afirma la directora académica mostrando empatía hacia sus alumnos. 

Lo que esperan desde este centro asturiano es que esta situación no siente precedente para próximos exámenes MIR. «Entendemos que el Ministerio pondrá los medios para que en siguientes convocatorias esto no vuelva a suceder», manifiesta Bergia, confiando en que el sistema recupere la fiabilidad que requiere un proceso donde se decide el futuro de la sanidad especializada.