La Administración Trump pone precio a Groenlandia: 700.000 millones de dólares

Rosa Paíno
Rosa Paíno REDACCIÓN / LA VOZ

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Población de Narsap, en Groenlandia
Población de Narsap, en Groenlandia Rafael Bastante | EUROPAPRESS

Dinamarca anuncia un grupo de trabajo tras no llegar a un acuerdo con la Casa Blanca, mientras eleva su presencia militar en la isla

15 ene 2026 . Actualizado a las 10:35 h.

Ni las caras de la delegación danesa y groenlandesa, ni la caricatura colgada en X por la Casa Blanca en la que se muestra a dos trineos tirados por perros frente a dos senderos, uno con la bandera estadounidense y el otro con las enseñas china y rusa —atravesadas por un rayo—, y sin que se vea sendero alguno que conduzca a Dinamarca, no presagiaban nada bueno. La imagen se publicó casi al mismo tiempo que el vicepresidente y el secretario de Estado de EE.UU., JD Vance y Marco Rubio, se reunían con los titulares de Exteriores de Dinamarca y Groenlandia, Lars Løkke Rasmussen y Vivian Motzfeldt, para tratar la ambición del presidente Donald Trump de anexionarse la isla ártica.

En la reunión de apenas 50 minutos quedó claro la falta de acuerdo entre ambos países sobre el futuro de Groenlandia. El país nórdico y su territorio autónomo están dispuestos a colaborar con EE.UU., como lo han hecho durante los últimos cien años, pero rechazan que la isla se convierta en el estado 51 de la Unión.

Una afirmación que choca con el deseo de Trump, quien unas horas repetía el mantra de que «necesita a Groenlandia» para su seguridad nacional. Su Administración ya ha puesto precio a la isla danesa: 700.000 millones de dólares (601.000 millones de euros), más de la mitad del presupuesto anual del Pentágono. Es la propuesta que presentará Marco Rubio por orden de Trump en las próximas semanas, según recoge la cadena NBC News de fuentes próximas al grupo de trabajos encargado de hacer la estimación del coste.

En rueda de prensa, Rasmussen reconoció que no han logrado hacer cambiar de idea de Trump, y que sigue empeñado en «conquistar Groenlandia». Ante este panorama optaron por la creación de un grupo de trabajo de alto nivel, que podría reunirse en cuestión de semanas, para encontrar una «solución común» ante un «desacuerdo fundamental». «Nuestro objetivo es encontrar un entendimiento común», dijo.

Los ministros Motzfeldt y Rasmussen fueron recibidos por una funcionaria a su llegada a la Casa Blanca.
Los ministros Motzfeldt y Rasmussen fueron recibidos por una funcionaria a su llegada a la Casa Blanca. Mads Claus Rasmussen | REUTERS

Más dura fue la ministra de Exteriores de Groenlandia. «Hemos demostrado dónde están nuestros límites. Nos conviene a todos encontrar el camino correcto», señaló Motzfeldt. Haciendo un repaso a la presencia de EE.UU. en la isla, Rasmussen recordó que durante la Guerra Fría había reducido su presencia militar —ahora solo tiene una base— y que en esa época se firmó un acuerdo que otorga al Ejército estadounidense amplio acceso a Groenlandia, lo que le permite alcanzar todos los objetivos militares frente a un eventual enemigo.

 

Despliegue de tropas en Groenlandia

Antes de la reunión en la Casa Blanca, y ante el más que previsible desencuentro, el Gobierno danés anunció el aumento de su presencia militar en el territorio autónomo ártico y las islas Feroe, junto con varios aliados de OTAN. Ya ha movilizado un comando de avanzada hacia Nuuk, la capital, para preparar la llegada de más efectivos, aviones y barcos. Suecia, Noruega, Francia y Alemania ya se han sumado a la iniciativa.

A primera hora, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que «Groenlandia puede contar» con la UE. Pero sin desvelar que significa ese anuncio. Ante la pregunta sobre si Bruselas estaría obligada a intervenir en el caso de que Estados Unidos lanzara una operación militar, bajo el artículo 42.7 de la UE, la jefa del Ejecutivo comunitario se limitó a responder que «no es una pregunta aplicable ahora».

El artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea, aprobado en Maastricht el 7 de febrero de 1992, dicta que si un Estado miembro es objeto de una agresión armada, los demás socios están obligados a defenderlo con todos los medios a su alcance.