Sancionan con 19,6 millones a los dueños de Alu Ibérica por saquearla y llevarla a la quiebra
ACTUALIDAD
El juzgado califica de culpable el concurso de acreedores
15 ene 2026 . Actualizado a las 09:42 h.El Juzgado de lo Mercantil 1 de Oviedo ha declarado culpable el concurso de acreedores de Alu Ibérica AVL, la sociedad limitada a la que Alcoa vendió, tras iniciar sendos despidos colectivos, sus fábricas de A Coruña y Avilés. La sala condena a varias empresas y a sus gestores como responsables de una crisis que se llevó por delante dos de las últimas tres plantas de aluminio de España, más de 600 empleos y 19,6 millones de euros, mediante el «expolio» de la concursada.
El 31 de julio del 2019 Alcoa vendió a Alu Holding AVL 2019, mercantil íntegramente participada por Blue Motion Technologies AG, del grupo Parter Capital, las dos plantas, asumiendo la compradora «compromisos de financiación» que «incumplió de forma palmaria», resalta el juzgado.
El 8 de abril del 2020, Blue Motion Technologies AG, incumpliendo el acuerdo de venta, revendió la concursada a System Capital Management, actual Iberian Green Aluminum Company, del Grupo Capital Riesgo (GIR).
En la descapitalización «hay dos momentos sucesivos, claramente concertados», asegura la jueza. El primero, realizado por el grupo Parter, fue la firma de una póliza de crédito de 27 millones con un banco, «que en realidad se garantizó con una pignoración por la misma cantidad, sobre fondos procedentes de la propia concursada. Es decir, esta última soportó el riesgo de la operación [...], quedando sin liquidez», explica.
En la práctica, este movimiento supuso «que la compradora, al no asumir su obligación de aportar financiación, obtuvo un beneficio neto de 13,5 millones por la suma no desembolsada», resalta la sentencia, «y la concursada sufrió una pérdida económica del mismo importe».
El segundo hito del fraude es la intervención del grupo GIR, operación que «se acometió dando apariencia de un préstamo de 6,1 millones otorgado a la compradora» para que esta abonara la cuantía de la adquisición, resultando de las investigaciones que de nuevo «esas sumas salieron de las cuentas de la concursada». De este modo, «nunca existió voluntad ni posibilidad de reintegro» sino «una intención de enriquecimiento a costa de vaciar el patrimonio» de las sociedades operativas de A Coruña y Avilés.
Así, se condena por un lado a los administradores de Iberian (Víctor Rubén Domenech, Alexandra Camacho y Luis Losada) y a la propia empresa, a pagar 6,1 millones por el fraude. Por otro lado, a Joachim Magin como gestor de Blue Motion Technologies, así como a la propia mercantil, como «cómplices» del saqueo, a abonar 13,5 millones por «los daños y perjuicios causados por la ausencia de financiación con cargo al patrimonio» de la sociedad. También se les inhabilita por 15 años para administrar bienes ajenos.
Por otro lado, sigue abierta la vía penal contra estas y otras personas por la gestión de Alu Ibérica y su quiebra.