Portugal registra la mayor participación en dos décadas: «Espero que, a partir de mañana, sigamos siendo un país democrático»
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Hasta cinco candidatos tienen posibilidades de alcanzar la presidencia de la República en la segunda vuelta
18 ene 2026 . Actualizado a las 18:59 h.En la entrada de los colegios electorales portugueses, este domingo cuelga un cartel excepcional, advirtiendo de que tres de los 14 nombres de los boletines de voto no son válidos. Las papeletas fueron impresas antes de que el Tribunal Constitucional validara todas las candidaturas, y los medios de comunicación no han dejado de recordar esta anormalidad que induce claramente a la confusión, y que el candidato socialista, António José Seguro, tachó de «síntoma de descuido del Estado». También sus rivales, que luchan por alcanzar la presidencia de la República y que han votado durante la mañana, han aprovechado para recordar a los portugueses que participen y no se dejen despistar por el boleto.
Los once constituyen, en cualquier caso, una cifra récord de aspirantes. Ninguno parte con opciones de superar la mitad de los votos, pero hasta cinco tienen posibilidades de disputársela en la segunda vuelta. Son, pues, las elecciones más ajustadas de la democracia, que a mediodía contaban con la mayor participación de las últimas dos décadas: más del 21 % de los votantes, acompañados del buen tiempo y la necesidad de expresarse en un tiempo de cambio para el país.
En la Escuela Pública de Parque das Nações, en Lisboa, Alexandra cree que «hoy estamos ante un peligro, según quién gane. Yo espero que sea uno de los moderados; sería bueno seguir con alguien en la línea del profesor Marcelo». «Aunque sea un contrapunto democrático, el presidente no es tan importante como el primer ministro y, por eso, quien prometa cambiar el sistema no lo conseguirá», aseguran Pedro y Rita en alusión al ultraderechista André Ventura, que ha votado solo unos minutos antes que ellos en este mismo centro.
«El presidente es un garante de la constitución y solo espero que, a partir de mañana, sigamos siendo un país democrático, porque si Ventura es presidente y Chega llega al gobierno, estaremos en un escenario muy peligroso», añade, preocupada, Catarina. En esa línea se expresan todos los entrevistados de este centro, como Hugo: «Para que su agenda radical se cumpla, necesitaría estar en cargos ejecutivos, pero como presidente tendría una gran oportunidad de marcar la agenda de los grandes temas del país y orientar la gobernación. Es un riesgo, porque el presidente es la voz colectiva de los ciudadanos». Su acompañante Ana, añade que «Ventura no quiere ser presidente, pero estas elecciones le ayudan a situarse para unas futuras legislativas».
El goteo de votantes es constante, tras el revuelo causado por la llegada de Ventura. Los portugueses se despiden de su político mejor valorado, Marcelo Rebelo de Sousa, que no opta a un tercer mandato, tras una campaña que ha revelado las aristas de políticos —excepto Ventura— hasta ahora de segunda línea: «Creo que la campaña ayudó a entender quién es cada candidato. Ha habido mucha confrontación entre ellos, mientras que otros han hecho propuestas más típicas del Gobierno», concluye Hugo.