Instalan varias grúas para elevar dos coches del Alvia, bajo los cuales esperan localizar a más víctimas mortales, que este lunes sumaban 40
20 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Familias rotas y en vilo. Familias que no saben nada de sus seres queridos 24 horas después de que descarrilasen los dos trenes de alta velocidad en los que viajaban. El número de víctimas del accidente ferroviario ocurrido el domingo en Adamuz (Córdoba), entre un Alvia de Renfe y un convoy de la compañía privada Iryo, sigue creciendo: al menos 40 muertos, 152 heridos —37 hospitalizados; una docena de ellos, en la UCI— y 43 desapariciones denunciadas ante la Guardia Civil, según datos actualizados al cierre de esta edición.
Los equipos de rescate ven «más que probable» que algunos de estos pasajeros sin localizar se encuentren en dos vagones muy dañados del Alvia que cayeron a un terraplén de unos cuatro metros de altura. Uno de ellos quedó tan deteriorado y con tantas «zonas opacas» —informó este lunes el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno—, que aún no se pudo acceder a su interior. Anoche, equipos técnicos empezaron a instalar varias grúas de 300 toneladas de peso para izar «en las próximas horas» esos dos coches de viajeros, un método planteado por el ADIF, aunque se espera que esta tarea sea lenta porque todavía hay mucho material que retirar de la zona. «Con esta maquinaria pesada, esperemos que tres cadáveres que están localizados [en el Alvia] puedan ser excarcelados, extraídos y trasladados al Instituto Anatómico Forense», apuntó más tarde el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que avanzó que estas labores continuarían durante toda la madrugada del martes.
Forenses de seis provincias
Quienes desconocían el paradero de sus familiares peregrinaron sobre un fino hilo de esperanza por los centros sanitarios cordobeses donde están ingresados los heridos: el Hospital Universitario Reina Sofía, Quirón Salud, Cruz Roja, San Juan de Dios, Alto Guadalquivir, y Juan Ramón Jiménez, este último en la provincia de Huelva. «Hay que sacar del sufrimiento a esas familias rotas, a las que no podemos certificar de manera fehaciente que es su padre, hermana, hijo... Que es su hijo. En eso estamos trabajando, pero no va a ser rápido. El trabajo técnico, en esos vagones, es un trabajo duro y complicado. Son un amasijo de hierros; quedaron prácticamente desintegrados. Y [los cadáveres] son difícilmente reconocibles», admitió Moreno.
Para acortar esa espera angustiosa, la Junta movilizó a 27 forenses de seis provincias andaluzas, un equipo que se está encargando del levantamiento e identificación de cadáveres, la recogida de muestras y la práctica de autopsias. El Instituto de Medicina Legal de Córdoba ya recibió 37 cuerpos y realizó 23 autopsias, según informó a última hora el Centro Integrado de Datos (CID) a través del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Además, la Guardia Civil abrió oficinas en las comandancias de Madrid, Málaga, Sevilla, Huelva y Córdoba para que los familiares directos de las víctimas acudan a denunciar y aporten muestras de ADN que sirvan para identificar a los fallecidos. Los agentes les recomendaron que presenten documentación como DNI, pasaporte o NIE; fotografías recientes; y detalles sobre rasgos físicos característicos, como tatuajes y cicatrices.
El instituto armado ha movilizado a más de 220 efectivos, entre unidades especializadas de Seguridad Ciudadana, Tráfico, GRS, un helicóptero, drones, y el Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística, que se ha desplazado a la zona cero, donde recoge muestras y evidencias para elaborar sus conclusiones preliminares. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Montoro (Córdoba), que está al cargo de la investigación del siniestro, espera ahora que le sea remitido ese informe mientras coordina a los médicos forenses.
En paralelo, los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) intentan dilucidar la causa del descarrilamiento del Iryo 6189 Málaga-Madrid, que habría provocado a su vez la salida de vía del Alvia 2384 Madrid-Huelva. Los convoyes circulaban a 205 y 210 kilómetros por hora —en un tramo limitado a 250—, y con 317 y 187 personas a bordo, respectivamente.
Las primeras pesquisas apuntan a la rotura de un tramo de carril, pero deben determinar si este es «causa o consecuencia» del accidente, según explicó el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien valoró que en estos momentos cualquier hipótesis es una mera «especulación, como muchas otras». Además, esta comisión solicitará al ADIF el registro de todas las circulaciones por Adamuz desde los dos días anteriores al suceso para inspeccionar las rodaduras, y extraerá los datos de las cajas negras de ambos trenes.
La Junta —que mantiene activado el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil, elevado a fase de emergencia, situación operativa 1— trasladó el punto de información a familiares de afectados desde el Centro de Mayores de Adamuz al Centro Cívico Poniente Sur, ubicado junto a la Plaza de Toros de Córdoba. Allí, casi una veintena de familias fueron atendidas por miembros de Cruz Roja, de los servicios sanitarios del 061, de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) y psicólogos del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental (Giped). También se establecieron puntos de atención en las estaciones de tren de Huelva; María Zambrano, en Málaga, y Atocha, en Madrid.
La solidaridad que mostraron el domingo los vecinos de Adamuz, ayudando en el rescate de víctimas, y llevando mantas, comida y agua a los supervivientes, llegó este lunes a muchos hospitales andaluces, donde se formaron largas colas de ciudadanos dispuestos a donar sangre. El Centro de Transfusión de Tejidos y Células de Sevilla, encargado de surtir a la provincia de Córdoba, hizo un llamamiento «ante la necesidad de reponer las reservas de todos los grupos lo antes posible», reforzó el personal sanitario y habilitará la biblioteca en caso de que la afluencia de donantes fuera masiva en las próximas horas.
Tres días de luto oficial
Como adelantó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su visita a Adamuz, se declararon tres días de luto oficial en todo el país, desde la pasada medianoche hasta la del próximo jueves, según un real decreto publicado en un BOE extraordinario. La bandera nacional ondea ya a media asta en todos los edificios públicos y buques de la Armada, en señal de duelo por las 40 víctimas mortales.