El sondeo otorga a los populares solo un escaño más de los 28 actuales y sitúa al PSOE entre repetir resultado u obtener su peor registro histórico
22 ene 2026 . Actualizado a las 21:48 h.La campaña electoral para las elecciones del 8 de febrero en Aragón se abre bajo la conmoción del accidente ferroviario en Adamuz, que deja por ahora 43 muertos, y en un contexto político marcado por la fragmentación del Parlamento y la atención nacional que despierta una comunidad clave para medir el equilibrio de fuerzas entre bloques. El PP parte como claro favorito para volver a ganar los comicios, pero tendrá difícil gobernar en solitario. Todo indica que el popular Jorge Azcón volverá a depender de Vox para ser investido.
La encuesta hecha pública ayer por el CIS del socialista José Félix Tezanos sitúa al PP en un máximo de 29 escaños, solo uno más de los que cuenta en la actualidad, y a cinco de la mayoría absoluta, que no podría alcanzar ni siquiera pactando con Teruel Existe, al que el sondeo adjudica un máximo de dos diputados. Como ha ocurrido en las elecciones de Extremadura, el fuerte ascenso de Vox, que pasaría de siete actas a entre 10 y 13, le convierte en imprescindible para el PP. Algo que augura otra dura negociación, que en el caso de Extremadura permanece varada más de un mes después de los comicios.
El sondeo del CIS reduce notablemente la caída del PSOE que auguran otras encuestas, e incluso da la posibilidad a los socialistas de repetir el resultado del 2023, con 23 escaños, aunque en este caso la horquilla es muy amplia (17-23). El límite más bajo marcaría el peor resultado histórico del PSOE en Aragón.
La división de la izquierda alternativa perjudica unas expectativas de crecimiento similares a las de Extremadura. La Chunta Aragonesista, integrada en Sumar, pero que concurre en solitario en Aragón, sí podría mejorar, pasando de 3 a 5 escaños en el mejor de los casos, mientras que IU-Sumar tendría entre 1 y 3 diputados. Pero Podemos, que en esta ocasión va en una lista propia, podría perder el único diputado que obtuvo en el 2023. Y también sale malparado, según este sondeo, Teruel Existe, que pasaría de 3 a entre 1 y 2.
La suma de PP y Vox aparece por tanto como la combinación más probable. El líder del partido de extrema derecha, Santiago Abascal, protagonizará de nuevo la campaña de su partido, con multitud de actos programados para acompañar al candidato y exvicepresidente autonómico, Alejandro Nolasco.
La lectura en clave nacional
El PSOE, con la exministra Pilar Alegría como candidata, encara estas elecciones para comprobar si el descalabro de Extremadura se consolida o es capaz de recuperarse de ese fuerte tropiezo y de los malos augurios de las encuestas. En cualquier caso, sus posibilidades de gobernar son prácticamente nulas, ni siquiera agrupando a todas las fuerzas de izquierda y a Teruel Existe.
A diferencia de lo ocurrido en otras comunidades, las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE no han sido capaces de llegar a un acuerdo y se abre una incertidumbre sobre la traducción de los votos en escaños, especialmente en circunscripciones como Teruel o Huesca, donde el reparto puede penalizar a las formaciones con menor respaldo.
En un año plagado de citas electorales, dado que Castilla y León irá a las urnas el 15 de marzo y Andalucía lo hará antes de que acabe el primer semestre, el resultado de las elecciones en Aragón trasciende el ámbito autonómico y será analizado como un indicador del clima político nacional y del estado de ánimo del electorado. Un refuerzo del bloque PP-Vox sería interpretado como un impulso para la oposición en el conjunto del país, mientras que un resultado que mantenga al PSOE y a sus aliados en posiciones competitivas serviría como contrapeso tras los últimos retrocesos electorales de la izquierda.
Durante la campaña, los partidos centrarán buena parte de su discurso en cuestiones directamente vinculadas a la gestión autonómica. La vivienda, la economía y el empleo ocuparán un lugar destacado, con especial atención a la evolución del tejido industrial, el apoyo a las empresas y el impacto de la despoblación en amplias zonas del territorio. Los servicios públicos, en particular la sanidad y la educación, volverán a ser uno de los ejes del debate, junto a la calidad de las prestaciones en el medio rural. Pero otro eje fundamental será la financiación autonómica, después de que el Gobierno haya presentado una propuesta pactada exclusivamente con ERC y que, según los expertos, perjudicaría claramente a Aragón.