Inés Hernand, comunicadora: «Que un chaval de 16 años diga que es franquista es un fracaso del sistema»
ACTUALIDAD
Sin pelos en la lengua y en su mejor momento vital, la madrileña cuenta cómo afronta por cuarta vez presentar el «Benidorm Fest» y su visión del panorama político actual. «Ahora ya no vale decir: como soy artista, no me mojo», opina
26 ene 2026 . Actualizado a las 16:40 h.Inés Hernand (Madrid, 1992) no se corta al dar su opinión. Porque para ella es necesario posicionarse como seres humanos que estamos en el mundo. En lo laboral, tampoco tiene queja. Este año presentará por cuarta vez el Benidorm Fest acompañada de Javi Ambrossi, Lalachús y Jesús Vázquez. La madrileña ya es una veterana. «La veteranía al lado de Jesús Vázquez, que lleva como 35 años, parece un chiste. Estoy muy contenta porque nunca sabes cuándo será el último», confiesa en esta entrevista.
—Después de 65 años, no iremos a Eurovisión...
—Es un año muy especial ya que simbólicamente somos baja por una causa más que sensata: no participar para no seguir apoyando esa especie de blanqueo que estaba sosteniendo la UER [Unión Europea de Radiodifusión] en torno a Israel con el genocidio que se está cometiendo en Palestina. Es el momento para hacer nuestro pequeño Eurovisión. A las cosas, a veces, les tenemos que dar nosotros un poco el significado.
—¿Una decisión política?
—Yo diría que es de humanidad absoluta, porque se está intentando todo el rato politizar las cosas, como si esto fuese de Perro Sanxe. Yo considero que tiene un sentido absoluto. Está siendo retransmitido un genocidio de más de 70.000 personas y no reaccionar con todos los medios que podamos me parece que ya no es una cuestión política, sino de humanidad.
—Que después España participe en otras competiciones donde está Israel, ¿no es un poco hipócrita?
—Claro. Puede resultar muy oportunista y, según en qué conversaciones, nosotros mantenemos relaciones con el país a nivel armamentístico, por ejemplo. Eso lo está permitiendo el Gobierno más progresista de la historia de España. A mí también me resulta muy hipócrita, pero creo que Eurovisión tiene el componente de que es el evento no deportivo más visto de mundo y está ampliamente financiado por sionistas. Desde dentro se han silenciado todos los abucheos a los participantes de Israel. Al final, también es una cosa de: «Oye, chicos, estamos aquí y ya es un descaro». Y la UER no se ha pronunciado porque no les interesa ni lo más mínimo.
—Con Rusia no hubo tantas dudas...
—Correcto. En el año 2022 se vetó a Rusia y se les dice que son unos asesinos malísimos y que, en efecto, están cometiendo atrocidades en el Dombás. Creo que el ser consecuente y coherente en la era que vivimos es bastante complicado porque entran en juego muchas variantes. Incluso perfiles particulares como el mío incurren en incoherencias continuamente. Una intenta ser lo más recta posible para no desviarse en exceso, pero... También te digo, como eurofán dije: «Nos tenemos que joder nosotros en vez de los malos ¿no?». Parece la vuelta al instituto, pero chica, es que es lo que hay.
«Como eurofán también dije: «Nos tenemos que joder nosotros en vez de los malos ¿no?». Parece la vuelta al instituto, pero chica, es que es lo que hay»
—¿Crees que si el «Benidorm Fest »no funcionase como preselección para Eurovisión, irían más artistas?
—Cien por cien. El Benidorm Fest es un espacio que te da mucha visibilidad y donde se hace un gran esfuerzo para ofrecer una pluralidad de géneros y de perfiles menos vistos. Creo que sería como ese que todos recordamos con las Tanxugueiras, Rigoberta Bandini... Como dice Alba Flores: «Hay muchas jornaleras de las que no tengo ni idea, pero sé que donde yo pongo la cara vienen 20 cámaras». Entonces ella se va a hablar con las jornaleras de Huelva. Es lo mismo con la música. Si un gran artista pone su rostro y su música en un espacio como este, ayudará a que colectivamente mejore un producto y a que la gente lo coja con ilusión.
—¿Tienes algún ritual que hagas antes o después de presentar?
—La verdad es que no. Me pongo algo nerviosilla, pero es lógico. Son cosas que me hacen mucha ilusión y que vuelvo a insistir: yo no sé si de pronto aquí va a empezar a gobernar la ultraderecha y me voy a tener que ir a Perpiñán a vivir. Cada vez que una tiene la oportunidad de hacer algo que le emociona es importante tener una ligera tensión. Pero no tengo ningún ritual, como puede tener Mariló Montero. Una vez trabajé con ella y se santiguaba antes del directo. Yo no hago esas cosas, soy atea. Pero una vez, la madre del novio de un amigo mío me dijo que yo tenía un mal de ojo y me comentó que llevase unas pequeñas piedras de sal conmigo mientras presentaba el Benidorm Fest. Ha sido la única vez que he hecho eso, porque ahora ya soy dos años más adulta [risas].
—¿Pero dónde las llevabas?
—En la ropa interior, en una bolsita muy pequeña. No dentro, ¿eh? Sé que es un titular goloso, pero no es un ritual habitual. Iba con un mono negro superentallado y tenía que buscar un sitio lo menos visible... [risas].
—¿Te metes en redes para ver lo que dicen de ti?
—No hago búsquedas en el foro de Cotilleando para ver qué dicen, me lo puedo imaginar, pero prefiero la duda. Algunas inevitablemente me llegan. Vivo con ello, sé cuál es la verdad y creo que las personas con dos dedos de frente también entienden que puede haber cosas que requieren de matización. Lo más importante en los discursos, además de no descontextualizarlos, es no utilizar un fragmento de 20 segundos de una conversación de una hora. Hay que captar cuál es la intencionalidad del mensaje.
—Como la polémica que se generó con tus palabras sobre la izquierda aberzale en la visita a «Operación Triunfo»...
—Lo que se intenta transmitir a los chicos de OT es que se informen a través de medios oficiales y que huyan de chavales que lo que hacen es capitalizar su ira y conducirlos hacia un lugar de odio... En los photocalls les van a preguntar de ciertas cuestiones. Hay que exigir un poco más. Ya no vale decir: «Yo como soy artista no me mojo». Sobre eso puse el ejemplo de ETA en la academia y dije: «Fijaos cómo se usa el término ETA a la ligera cuando hay muchísimas personas que han sufrido en este país por eso...». Y hay una persona en la Comunidad de Madrid, que es la presidenta, que la menciona cada vez que puede cuando es una banda que está desarticulada desde el 2011. ¡Es un delirio! Yo, como tengo claro lo que quiero decir y lo que he dicho, si después requiere de una matización... Pues no creo que en la izquierda vasca fuesen todos terroristas, pero si ustedes es lo que quieren creer o quieren retorcer mis palabras... Soy una persona con opinión y criterio propio que intenta formarse lo mejor posible. No voy a darle retweet a Llados o al Xokas.
«Soy una persona con opinión y criterio propio que intenta formarse lo mejor posible. No voy a darle retweet a Llados o al Xokas»
—Hay mucha polarización...
—Sí. Insisto en que la gente está frustrada porque tiene problemas reales, pero hay que atenderlos y canalizarlos, y no decir sandeces como que vuelva Franco. Que un chaval de 16 años diga que es franquista a día de hoy es un absoluto fracaso del sistema y de una sociedad enferma que no ha sabido educar en consecuencia de nuestra historia reciente. Empezando por mí, que me sé todos los reyes godos y no sabía qué era el patronato de la mujer. Esto es lo que está ocurriendo en España. Lo que me diga un señor desde su casa no me lo tomo en serio.
—¿Has trabajado con alguien a quien admiraras y que se te ha caído?
—Todo el rato te estás encontrando con gente que te puede decepcionar un poco [risas]. Yo suelo tener más adherencia a lo bueno que a lo malo. He tenido experiencias traumáticas profesionales en las que pienso que no se ha sido nada generoso conmigo, sin embargo, las he olvidado o he sabido dominar el espacio. El camino es muy largo y arrieritos somos. Lo que más me está decepcionando son algunos influencers.
«He tenido experiencias traumáticas profesionales en las que pienso que no se ha sido nada generoso conmigo, sin embargo, las he olvidado o he sabido dominar el espacio»
—¿Por qué?
—En otras ocasiones, yo sé que he actuado he actuado sin ser consecuente por tener un céntimo más en la cuenta, pero hay cosas que hay que parar, no todo vale. Sobre todo si tú tenías un discurso que a lo mejor era oportunista, como le ha ocurrido a Rosalía. Cuando a ella le ha venido bien utilizar toda la arquitectura del empoderamiento femenino y, en definitiva el feminismo, fenomenal. Ahora, de pronto, somos espirituales y no me considero feminista del todo porque decir la palabra feminismo en EE.UU. es que me venga a capturar el ICE. Entiendo las circunstancias, pero como dice mi amiga Nerea Pérez de Las Heras, en relación al macartismo, que era una frase que utilizaba mucho George Orwell: «No están en juego sus casas, están en juego sus piscinas». A ellos hay que exigirles un poco más, lo que están ofreciendo es la absoluta nada.
«Cuando a Rosalía le ha venido bien utilizar el feminismo, fenomenal. Ahora, de pronto, somos espirituales y no me considero feminista del todo porque decir esa palabra en EE.UU. es que me venga a capturar el ICE»
—¿Cómo aterrizaste en Os Caneiros de Betanzos?
—Fue increíble. Me abrí el canal de YouTube con cero seguidores, pero con ganas de pasármelo bien. Llevaba años queriendo hacer un proyecto recorriendo las fiestas de pueblo de España. Me escribieron y fui. ¿Pero qué pasa en Galicia? Me escriben mogollón de personas ahí. Me dicen: «Vente a estas fiestas que aquí quemamos no se qué». Un nivel de eclecticismo... Todo a lo grande. Enhorabuena, qué envidia ser gallega.