Un pueblo siciliano queda al borde de un gran barranco por un deslizamiento de tierra
ACTUALIDAD
El Gobierno de Meloni declaró el estado de emergencia en las regiones de Calabria, Sicilia y Cerdeña, además de aprobar una partida de 100 millones para la reconstrucción y asistencia
28 ene 2026 . Actualizado a las 13:21 h.Un deslizamiento de tierra causado por las intensas lluvias ha provocado el colapso de viviendas y edificaciones en el pueblo siciliano de Niscemi, uno de cuyos barrios ha quedado al borde de un barranco en un incidente que ha obligado a evacuar a unas mil personas y que mantiene a las autoridades en máxima alerta, informa Efe.
Las impactantes imágenes de edificios suspendidos al borde de un gran desnivel recorren Italia después de que una extensa porción de terreno colapsara tras varios días de intensas lluvias, lo que obligó este lunes a evacuar por completo a un barrio entero. Unas 300 familias fueron reubicadas en otras viviendas y en un centro deportivo de la ciudad, mientras que varias de las principales vías de acceso permanecen cerradas y las clases en los centros educativos han sido suspendidas.
«Tenemos un frente de deslizamiento de al menos cuatro kilómetros de largo, y se está ensanchando», afirmó el alcalde de Niscemi, Massimiliano Conti, según declaraciones recogidas por medios locales, al agregar que «habrá una zona roja donde las familias no podrán regresar a sus hogares». En este contexto, Conti, responsable de la coordinación del centro de operaciones, ha advertido que la situación continúa siendo crítica y podría agravarse.
El suceso evoca otro deslizamiento de tierra ocurrido en la zona hace 29 años, que dejó decenas de edificios dañados, obligó al desplazamiento de 117 familias y transformó un barrio antes popular en un suburbio. La isla de Sicilia es una de las zonas más golpeadas por un temporal que ha puesto en alerta a cinco regiones de Italia, casi todas en el sur, y que ha causado cortes en carreteras y corrimientos de tierra.
El presidente de la región siciliana, Renato Schifano, informó el lunes que «lo importante es la rapidez» y «el compromiso de dar respuestas inmediatas, respetando la ley, a todos aquellos que están viviendo esta tragedia». Poco después, Schifano asistía a la reunión del Gobierno de Giorgia Meloni en la que se declaró el estado de emergencia nacional en las regiones de Calabria, Sicilia y Cerdeña, gravemente afectadas por sucesivos temporales y aprobó una partida inicial de 100 millones de euros para las labores de reconstrucción y asistencia urgente.
La medida, aprobada por el Consejo de Ministros, busca dar respuesta inmediata a los daños provocados por la borrasca Harry que la semana pasada azotó el país con lluvias torrenciales y vientos superiores a los 120 kilómetros por hora. Aunque no se han registrado víctimas mortales, los daños materiales estimados, que inicialmente se cifraron en 500 millones de euros, ya superan los 750 millones.
El ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, explicó que en los próximos días, el Gobierno adoptará «una nueva medida interministerial» para la restauración y reconstrucción de las infraestructuras dañadas, una vez las regiones completen el reconocimiento «detallado» de los daños. Las actividades de reconstrucción serán coordinadas por los respectivos presidentes regionales, quienes han sido nombrados comisarios delegados.
Mientras se evalúan los daños en el sur, el departamento de Protección Civil mantiene la alerta amarilla por riesgo hidrogeológico en las regiones de Calabria, Campania, Cerdeña, Sicilia y Véneto ante la previsión de nuevas precipitaciones. Un nuevo temporal ya obligó este lunes a cortar carreteras y provocó corrimientos de tierra, siendo la isla de Sicilia la zona más golpeada.