Paris Hilton recupera el control de su narrativa en «Infinite Icon: A Visual Memoir»
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El proyecto supone «una carta de amor a la importancia de los clubes nocturnos en la sociedad y la cultura»
31 ene 2026 . Actualizado a las 08:58 h.Paris Hilton recupera el control de su narrativa en Infinite Icon: A Visual Memoir, una carta de amor dedicada a la música y los clubes nocturnos, espacios que la artista reivindica como refugios de libertad y superación personal frente al dolor. «Con este proyecto, Infinite Icon, puedo ser lo más real y vulnerable posible, recuperar el control de mi narrativa y contar mi verdadera historia. Y ha sido sumamente sanador en muchos sentidos que finalmente el mundo conozca la realidad», cuenta la empresaria estadounidense en una entrevista con Efe
El proyecto supone «una carta de amor a la importancia de los clubes nocturnos en la sociedad y la cultura, y cómo son un espacio seguro para tanta gente», como la comunidad LGTBIQ+, indica a Efe el director del proyecto, Bruce Robertson.
El renacer de un icono infravalorado
El documental, que florece tras el revelador This is Paris (2020) y su reciente álbum Infinite Icon, surge en un momento en que la cultura popular está viviendo un «interés renovado por Paris», impulsado por la «revalorización de la década del 2000 y de cómo la cultura y la sociedad trataban a las jóvenes de aquella época», explica el director. También busca dar respuesta a muchas preguntas sobre su vida a través de un viaje que abarcara a las generaciones más jóvenes.
«Fue pionera en muchos sentidos. Pero ser la primera, a menudo significa que te adelantas a tu tiempo y la gente no entiende bien lo que haces», explica Robertson, añadiendo que Hilton estuvo «muy infravalorada» en su momento.
La producción bebe de hitos como Madonna: Truth or Dare (A la cama con Madonna, de 1991) para conectar sus actuaciones en el escenario y lo que ha significado la música para Hilton a lo largo de todos estos años. «Todos tenemos una canción o un ritmo que nos transporta a un lugar feliz, a uno triste o a uno desolado», añade.
Esa canción, para Hilton, tiene nombre: Free, de Ultra Naté. Con ella, la empresaria viaja al momento en el que escuchó aquel tema por primera vez en una discoteca en Nueva York. «La letra y el estribillo resonaron tanto en mí que se me saltaron las lágrimas. Sentí que estaba escrita para mí y se convirtió en mi himno», recuerda la celebridad.
Esa conexión impulsó a la pinchadiscos a rendirle una oda en su nuevo álbum, en lo que Robertson describe como «una oportunidad de conectar con la gente a través de las letras de una manera que un enfoque tradicional no habría logrado».
El director espera que la gente «termine la función sintiéndose animada y pensando en sus propias canciones, sus recuerdos y en los artistas con los que conectan» a través de «la fuerza y resiliencia» de Hilton.