Tratamiento para un cáncer incurable y una tecnología para desarrollar terapias celulares, dos proyectos de la USC que aspiran llegar a la clínica
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Las dos iniciativas del CiMUS han sido respaldadas por el programa Ignicia para llevar los resultados de la investigación a la sociedad
03 feb 2026 . Actualizado a las 08:37 h.La investigación de vanguardia en salud del CiMUSl de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) se prepara para dar el salto hacia los pacientes. Dos proyectos punteros, centrados en el tratamiento de cánceres agresivos y en la mejora de las terapias celulares, han demostrado un potencial disruptivo que promete incorporarse a la práctica médica actual. El objetivo es claro: transformar la excelencia científica lograda entre probetas en soluciones reales que lleguen a los hospitales. Ambos han sido respaldados con algo más de un millón de euros con cargo al programa Ignicia de la Axencia Galega de Innovación (GAIN), que tiene como objetivo fundamental que las investigaciones superen la fase académica y alcancen el grado de madurez necesario para su llegada al mercado.
En primer lugar, destaca la investigación liderada por la profesora Clara Álvarez Villamarín desde el CiMUS, centrada en una terapia innovadora de siRNA para combatir el carcinoma anaplásico de tiroides. Este tipo de cáncer, caracterizado por su extrema agresividad y la ausencia de tratamientos efectivos, encuentra en este nueva abordaje una esperanza real. El mecanismo desarrollado permite inducir la muerte selectiva de las células cancerosas —aprovechando una vulnerabilidad en la proteína PIAS2 beta— sin generar toxicidad en el tejido sano. El éxito de este proyecto supone un avance crítico para transformar un descubrimiento molecular en un fármaco capaz de salvar vidas.
«A nosa innovación aborda esta deficiencia crítica ao proporcionar unha terapia de interferencia de ARN específica para cada isoforma, que induce selectivamente a catástrofe mitótica (morte celular) en carcinoma anaplásico de tiroides (ATC) e carcinoma indidferenciado, en cultivos celulares de excedentes doados polos pacientes e en ensaios preclínicos en modelos animais», explicar Cara Álvarez.
De forma complementaria, la catedrática María José Alonso encabeza el proyecto Nano-ARN, una plataforma nanotecnológica diseñada para superar uno de los mayores retos de la medicina moderna: la entrega eficiente de terapias de ARN. Esta tecnología es hasta 150 veces más eficaz que los sistemas actuales en células T, manteniendo una toxicidad mínima y siendo compatible con la fabricación industrial. Se trata de una pieza fundamental para el futuro de las terapias CAR-T y el tratamiento de enfermedades autoinmunes, permitiendo que tratamientos complejos sean más accesibles y potentes.
«O proxecto xa conta con evidencia sólida in vitro e in vivo, incluíndo administración eficaz por vía intravenosa, intranasal, intratraqueal e intracerebral», apunta María José Alonso.
El programa Ignicia también financia otro proyecto de la USC que ya había sido avanzado, el liderado por la investigadora del CiQUS María Giménez para desarrollar una batería de almacenamiento de electricidad basada en zinc-boro, más sostenible y barata que las actuales de litio.
Para que estos avances no se queden en el entorno académico, han sido seleccionados en la quinta convocatoria del programa Ignicia Prueba de Concepto, impulsado por la Xunta de Galicia a través de la Consellaría de Educación, Ciencia, Universidades y FP. Con una inversión conjunta de 1,5 millones de euros, los equipos podrán optimizar sus compuestos bajo los estándares de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), crear empresas derivadas (spin-offs) e iniciar los esperados ensayos clínicos. Es, en definitiva, el puente necesario para que la ciencia gallega recorra con éxito el camino del laboratorio a la clínica.