Elecciones en Aragón: la financiación, la sanidad, la inmigración y la vivienda marcaron la campaña
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Aragón vive dos contextos: la dificultad para acceder a casas y pisos, y la despoblación
07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los aragoneses acuden a las urnas el próximo domingo y lo harán, por primera vez, en solitario. Toda la atención mediática se centra en Teruel, Zaragoza y Huesca y, por tanto, en las particularidades de este territorio. Analizamos las principales preocupaciones de los aragoneses con Vicente Pinilla, doctor en Economía y catedrático de Historia Económica en la Universidad de Zaragoza (Unizar), David Pac Salas, investigador principal del Grupo de Investigación Sociedad, Creatividad e Incertidumbre (Gisci) y profesor de Sociología en la Unizar, y Carmen Lumbierres, profesora de Ciencia Política y Sociología en la UNED.
Financiación autonómica
Sensación de agravio. Según las estimaciones de Hacienda en la propuesta del nuevo modelo de financiación, Aragón aumentaría en 630 millones su Presupuesto, en una parámetro basado en el concepto de población ajustada. El informe al respecto de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fadea) sitúa a Aragón como la tercera comunidad que sale más malparada con el cambio de reparto, siendo Galicia la primera en este aspecto. Este asunto se coló de lleno en la campaña. «Con el procés hubo una reacción muy fuerte de anticatalanismo, de que se estaba privilegiando siempre a los mismos. Eso se ha seguido manteniendo hasta ahora», destaca Lumbierres. «Siempre existió esa confrontación por una sensación de agravio, aunque creo que existe también en otros lugares cuando se tiene cierta envidia al vecino rico. Y después todo el asunto del independentismo se ha usado políticamente en España y en Aragón», remarca Pac.
Vivienda
Zaragoza. Son las tres realidades que describe Lumbierres. El panorama en Zaragoza, cuarta ciudad por población de España —superó a Sevilla en el primer trimestre del 2024, según el INE— es reconocible en muchas otras grandes urbes del país. En siete años, el precio medio del metro cuadrado en la capital aumentó un 27 %, según datos del Observatorio Internacional de Desarrollo Sostenible (ISDO).
«Habrá más problemas si se cumplen las expectativas de inversiones como los centros de datos o la gigafactoria de Stellantis. Se supone que necesitan en Aragón 30.000 trabajadores y no sé dónde van a caber. No crecemos a ese ritmo de vivienda ni mucho menos», destaca Lumbierres.
Mundo rural y turismo pirenaico. Zaragoza abarca la mitad de la población de la comunidad, pero hay problemas relacionados con la vivienda más allá de la ciudad del Ebro. «El mercado es más complejo, más oscuro, no tiene el de una ciudad organizada por agencias o plataforma», destaca Pinilla, que advierte de muchos domicilios que se utilizan como segunda vivienda o necesitan una reforma importante. Esta situación es palpable en varias cabezas de comarca aragonesas. Según la Confederación de Centros de Desarrollo Rural (Coeder), en la comarca de Calatayud (oeste de Zaragoza) solo son habitables el 13 % de las viviendas disponibles. En la Ribagorza (norte oscense) el porcentaje cae al 5,4 %. Y eso que el Pirineo aragonés tiene otros problemas de vivienda: «Hay problema de residencia serios en municipios asociados al negocio del esquí. Casi igual que en niveles de costa mediterránea. No pueden contratar trabajadores de servicios porque no hay alojamientos», cuenta Lumbierres.
Población joven. La vivienda, principal inquietud de los aragoneses según el sondeo del CIS, preocupa especialmente a los adultos más jóvenes. «Hay un bloqueo muy importante en la emancipación», relata Pac Salas, que destaca que participó en un estudio para la Fundación Basilio Paraíso con un dato esclarecedor: «En el tema de la vivienda como preocupación, prácticamente el 90 % de la gente entre 16 y 35 años estaba muy o bastante de acuerdo».
Sanidad y educación
Manifestación en campaña. «Ha sido la primera manifestación desde la pasada legislatura. No convocó un sindicato mayoritario y, sin embargo, aparecieron miles de personas en la capital», asegura Lumbierres. Se refiere a las protestas en Zaragoza del 23 de enero en rechazo a la concertación del Bachillerato y la educación infantil hasta los tres años. Propuesta del actual Gobierno, es el gran punto de fricción en el aspecto educativo.

Falta de profesionales. La sanidad esconde problemas más arraigados. Es el principal asunto de queja del Justicia de Aragón, el Valedor do Pobo maño. «Hay que esperar bastantes días para tener acceso a atención primaria y hay especialidades que puedes estar meses esperando que te llamen», asegura Pinilla, que pone en valor la labor del sistema sanitario en el mundo rural, pero cita dos defectos notables: la falta de alternativas a los pacientes que no pueden conducir y necesitan acudir a un hospital y la carencia de especialistas en los centros comarcales. «En Barbastro, Calatayud y Jaca hay una gran deficiencia de falta de profesionales y de algunas especialidades. Es un tema recurrente desde hace años», remarca Pac Salas.
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En junio del año pasado, solo cuatro médicos de familia optaron por las 86 plazas de difícil cobertura ofertadas por la Consejería de Salud tras finalizar su estancia en el MIR. Según datos del Gobierno de Aragón, solo tres especialidades (dermatología, neumología y urología) vieron reducidos en el último año los días de espera. Ginecología (24 %) y neurología (23 %) experimentan el aumento más notable.
Despoblación
El interior de Zaragoza. «Hay un problema de ordenación del territorio de Aragón en el sentido de las migraciones del mundo rural a las cabeceras de comarca. Hay un elemento que tiene que ver con la calidad de vida del mundo rural», reflexiona Pac Salas. «El interior de Zaragoza tiene un problema grave de despoblación y veremos cómo se revierte esto. Si vienen todas estas empresas a Zaragoza podemos acabar abriendo tanto el cinturón que abarque a toda la provincia», asegura Lumbierres. El área que destaca la politóloga está especialmente agravada por la pérdida poblacional. El envejecimiento es también una tónica habitual en la comunidad. Solo hay 16 municipios en toda Aragón con más menores de edad que personas jubiladas, según recoge Datos RTVE, basándose en los últimos datos del censo anual de población del INE.
Pinilla, por su parte, ve la inmigración como un factor decisivo a la hora de mitigar la sangría poblacional en todo Aragón. «A principios del siglo XXI teníamos una tendencia muy regresiva, con cinco o seis habitantes por kilómetro cuadrado. Esto se modificó parcialmente con la llegada de población migrante. La comunidad pasó de un 1 % de extranjeros a un 15 %», remarca el doctor en Economía, que asegura que, si esta preocupación percute en la población urbana —tercera mayor inquietud, según el CIS—, es por las profundas raíces rural de muchos residentes que pasaron a vivir a las ciudades.
Inmigración
15 % de la población. Pinilla, por su parte, ve la inmigración como un factor decisivo a la hora de mitigar la sangría poblacional en todo Aragón. «A principios del siglo XXI teníamos una tendencia muy regresiva, con cinco o seis habitantes por kilómetro cuadrado. Esto se modificó parcialmente con la llegada de población migrante. La comunidad pasó de un 1 % de extranjeros a un 15 %», remarca el doctor en Economía, basándote en el dato más reciente del Instituto de Estadística Aragonés, que data de diciembre del año pasado.
Los tres expertos coinciden en que la adaptación de la población migrante ha sido exitosa, y que son claves en sectores como la agricultura, los cuidados y el sector porcino, uno de los más relevantes en la comunidad, sobre todo en el este oscense. En Caspe, por ejemplo, la población extranjera supone casi el 30 % de los residentes.
Aragón vive un nuevo proceso de recepción de inmigrantes, tal como apunta Pinilla. «Del 2016 a nuestros días ha vuelto a crecer el numero de inmigrantes», destaca. «En la medida que tenemos una media alta de ocupación de empleo y oportunidades, este ha sido un territorio que ha atraido a bastantes migrantes», asegura, sobre un sector de la población que, dice, sujeta el crecimiento demográfico aragonés. La comunidad, desde el año de reactivación de los flujos migratorios en el que incide Pinilla, ha pasado de tener más de 120.000 parados a los 49.595 del último balance, el de febrero, del Instituto Aragonés de Estadística. Un 17,6 % de los cotizantes a la Seguridad Social en Aragón son extranjeros, la gran mayoría extracomunitarios.