El «Washington Post», víctima de la complacencia con Trump

Emiliano Vizcaíno Arroyo
Emiliano Vizcaíno CIUDAD DE MÉXICO / E. LA VOZ

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Jeff Bezos llega para asistir al desfile de Alta Costura Primavera/Verano 2026 de Dior en París.
Jeff Bezos llega para asistir al desfile de Alta Costura Primavera/Verano 2026 de Dior en París. Abdul Saboor | REUTERS

El periódico ejecutó el despido de 300 periodistas, en lo que se entiende como un gesto del propietario, el dueño de Amazón; Jeff Bezos, de satisfacer al presidente de Estados Unidos

06 feb 2026 . Actualizado a las 08:46 h.

En un intento de Jeff Bezos por alinearse con Donald Trump y ganar su simpatía, el Washington Post, uno de los periódicos referencia de EE.UU. y propiedad del dueño de Amazon, ha encajado uno de los reveses más duros en sus 149 años de historia. «Los desagradables esfuerzos de Bezos por congraciarse con el presidente Trump han dejado una mancha horrible. Este es un caso práctico de destrucción de marca casi instantánea y autoinfligida», declaró Marty Baron, afamado exeditor del medio entre el 2013 y el 2021.

La redacción del periódico ha perdido a más de 300 periodistas, lo que significa el despido de alrededor de un 30 % de su plantilla. Secciones completas del medio, como deportes, libros y su pódcast, desaparecerán de la noche a la mañana. Áreas históricas, como local e internacional, reducirán su personal considerablemente. «Hemos perdido demasiado dinero por demasiado tiempo y no hemos satisfecho las necesidades de los lectores», declaró Marr Murray en un comunicado, actual editor ejecutivo.

El Post ganó prominencia por su ardua e intensa cobertura de la agenda política estadounidense. Su equipo destapó los escándalos más relevantes del siglo XX en esta materia, como el Watergate, que resultó en la dimisión del presidente Richard Nixon, o la publicación de los Papeles del Pentágono sobre la guerra de Vietnam.

Bezos compró el Washington Post en el 2013 por 250 millones de dólares (unos 217 millones de euros) a la familia Graham, fundadora del medio. Con el objetivo de capitalizar el diario y adaptarlo a los retos de la digitalización, el multimillonario hizo cambios estructurales en el área de negocio que fueron positivos en un inicio, pero que impactaron en la línea editorial del periódico.

En coincidencia con el primer mandato de Trump, la redacción atravesó turbulencias y reorganizaciones. El republicano nunca ha escondido su rechazo hacia el periodismo del Post y ha ejercido presión sobre su cúpula, llamándolos en varias ocasiones «mentirosos» y «deshonestos». En el 2024, instó a los redactores a «enmendar su conducta», para después afirmar que el periódico estaba en sus «últimos momentos de vida, porque ya no tenía razón de existir». Inicialmente habían aguantado los embates de Trump. Pero la crisis actual se comenzó a fraguar con el nombramiento de Will Lewis como editor general en el 2023, que enfocó los esfuerzos hacía los intereses económicos del periódico.

Su junta editorial había respaldado a todos los candidatos demócratas desde las presidenciales de 1976. Esta costumbre se rompió en los comicios del 2024, cuando se negaron a dar apoyo a la nominación de Kamala Harris, lo que provocó que aproximadamente 250.000 suscriptores se dieran de baja. Después, Bezos intervino en cuestiones editoriales. En opinión se ordenó priorizar artículos que defendieran el «libre mercado» y «las libertades individuales» y que opiniones discrepantes no serían publicadas.

«Bezos no está tratando de salvar el Washington Post. Está tratando de sobrevivir a Donald Trump», cerró Glenn Kessler, antiguo periodista del diario.