El impacto de Marta en Portugal deja un bombero muerto y pueblos aislados

Brais Suárez
brais suárez LISBOA / E. LA VOZ

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Una casa inundada en Alcacer do Sal (Portugal).
Una casa inundada en Alcacer do Sal (Portugal). JOSE SENA GOULAO

El sábado se desplegaron 1.600 soldados para colaborar con las casi 1.200 unidades de Protección Civil y dar apoyo a los afectados

08 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En Portugal, cada día es como el anterior, pero peor. Aumentan las zonas inundadas, las personas desplazadas, la lista de daños materiales y también la de víctimas mortales. La última de ellas fue un hombre de 46 años, bombero y miembro de la Guardia Nacional Republicana, que patrullaba una de las zonas inundadas en Campo Maior, en el Alentejo. Con él, Portugal ya lamenta un total de 14 víctimas desde la llegada de Kristin, más de mil desplazados y miles de heridos, aunque no hay datos consolidados.

La llegada de la borrasca Marta hacía prever un severo empeoramiento de las inundaciones por todo el país, y así ha sido. El frente tocó tierra más al norte y más tarde de lo previsto, al mediodía. Las lluvias dejaron bajo especial presión las cuencas del Tajo, Vouga, Mondego y Guadiana, y se mantuvieron en alerta naranja en 13 de los 18 distritos del país. Las autoridades portuguesas señalan que hay una constante coordinación con sus homólogas españolas para la gestión de las descargas en ríos comunes.

Con Marta, se intensificaron las lluvias y los vientos aumentaron a rachas de hasta 120 kilómetros por hora. Desde primera hora del día, tanto las inundaciones como los deslizamientos de tierras obligaron a desalojar y reubicar a cientos de personas desde las zonas centrales del país. Otros puntos, como Peso da Régua, en el Duero, están preparados para ser desalojados en cualquier momento. Además, numerosas carreteras y vías férreas se vieron afectadas y las comunicaciones fueron interrumpidas. La aldea de Ereira ha pasado cuatro días aislada.

Este sábado también se desplegaron 1.600 soldados para colaborar con las casi 1.200 unidades de Protección Civil y dar apoyo a los afectados, que se cuentan por decenas de miles. En concreto, se concentraron en reforzar estructuras y viviendas dañadas, repartir bienes básicos, evacuar casas inundadas y rescatar mascotas. El Gobierno ha recibido críticas por no haber echado mano del Ejército a pesar de los grandes daños.