Del vuelco del 2023 a la hegemonía del 2026: el PP aspira a lograr el 40 % de los votos

Bea Abelairas
B. Abelairas REDACCIÓN / LA VOZ

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 El candidato del Partido Popular, Jorge Azcón, durante el acto de fin de campaña electoral del PP de cara a las elecciones en Aragón, este viernes en Zaragoza.
El candidato del Partido Popular, Jorge Azcón, durante el acto de fin de campaña electoral del PP de cara a las elecciones en Aragón, este viernes en Zaragoza. JAVIER BELVER | EFE

La formación de Azcón busca consolidar su liderazgo frente a un PSOE en mínimos históricos

08 feb 2026 . Actualizado a las 20:08 h.

Nada es lo que era en el Aragón de hace cuatro años, al menos, en política. Los 1.036.325 aragoneses llamados al voto en las elecciones autonómicas de este domingo confirmarán o dejarán en entredicho, una vez más, las encuestas. Todos los sondeos apuntan a que el panorama político en Aragón ha experimentado una metamorfosis profunda desde los comicios del 2023: se consolida el viaje hacia la derecha. Si hace tres años la victoria de Jorge Azcón estuvo supeditada a complejos equilibrios tras lograr 28 escaños con un 35,5 % de los votos, la cita de este 8 de febrero del 2026 se presenta como la oportunidad de oro para consolidar su liderazgo. Sondeos recientes, como el de A+M para el Heraldo, sitúan al Partido Popular en una horquilla de hasta 30 escaños, rozando hasta un 40 % de intención de voto impulsado por la absorción definitiva del electorado de centro y el desgaste del bloque progresista.

Este crecimiento de los populares puede instalarse en paralelo a una crisis sin precedentes en la bancada socialista. El relevo de Javier Lambán por la exministra Pilar Alegría no ha logrado frenar una hemorragia de votos que todas las encuestas vaticinan como histórica. El CIS y Sigma Dos coinciden en un desplome severo: el PSOE, que en el 2023 resistió con 23 escaños, podría hundirse ahora hasta los 17 representantes. Esta caída, que sitúa a la formación en su suelo electoral, refleja no solo el agotamiento del modelo anterior, sino también una desmovilización de la izquierda que los partidos minoritarios como CHA o IU-Sumar apenas logran compensar con ligeros repuntes.

Vox, ¿imparable?

La otra gran clave de esta evolución es el fortalecimiento de Vox, que ha pasado de ser un aspirante a socio a convertirse en un pilar indispensable para la gobernabilidad. Mientras que en el 2023 la formación aspiraba a influir con un puñado de representantes, el promedio de los sondeos actuales, incluidos los de 40dB. y GAD3, le otorga una subida considerable de hasta 13 escaños. Hasta el jueves, Alejandro Nolasco capitalizaba el descontento en sectores rurales y el endurecimiento del discurso sobre inmigración, consolidando un bloque de derechas que, según A+M, rozaría el 60 % de la intención de voto total en la comunidad. Habrá que ver cómo influyen los audios publicados por ABC en el que critican al presidente del partido, Santiago Abascal, que ha tenido una presencia casi diaria en la campaña maña.

Es posible que el domingo también sea la debacle de la era de los partidos bisagra tradicionales en Aragón. El PAR se enfrenta a una desaparición casi segura del arco parlamentario, mientras que Teruel Existe, liderado por Tomás Guitarte, lucha por retener sus dos escaños frente a la polarización del eje PP-Vox. Con este escenario, Aragón llega a las urnas no solo para elegir un Gobierno, sino para confirmar un cambio de ciclo donde la fragmentación del 2023 deja paso a un bloque conservador reforzado, instalando a la izquierda en una posición de resistencia ante el avance del azul popular en las tres provincias.

Otra novedad será que, por primera vez en unas elecciones autonómicas, habrá un sistema de Inteligencia Artificial (IA) para supervisar, cotejar información y alertar de posibles errores humanos en la transmisión de los datos. Para ello, se han habilitado 1.274 tabletas con IA incorporada. La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, presentaba esta innovación hace unos días con una visita al Palacio de Congresos de Zaragoza, que será hoy la sede central del operativo electoral, donde se reforzarán los medios para que la IA no se quede sin cobertura.

Para empezar, se han tendido 3.000 metros de cableado eléctrico adicional y 2.000 metros de fibra óptica, en un despliegue técnico en el que han trabajado 60 personas en el palacio. Incluso se han creado equipos específicos para tratar de detener cualquier ataque informático o sabotaje desde la red.

Voto en 15 minutos

Al igual que sucede en varias localidades gallegas, en la era marcada por la IA todavía quedan localidades donde se pasará lista, como antaño. En Teruel hay un pueblo donde las elecciones terminan en quince minutos. Se trata de Salcedillo, en la sierra de Cucalón y con apenas 15 habitantes empadronados (según los últimos datos del INE). El colegio electoral abre a las nueve de la mañana y en un cuarto de hora ya están todos los votos en la urna y la mesa electoral cerrada. Todos se conocen y acuden cuanto antes para no hacer esperar a los miembros de la mesa.

La incógnita en esta mesa será saber si superan la marca de la localidad riojana de Villarroya. El pueblo, que en el 2011 tenía 9 habitantes, de los que el 100 % ya había votado en esa ocasión a las 09.02 horas; el 2015 batió su propio récord al lograr que los seis habitantes votasen a las 09.01.

Las elecciones de Aragón darán trabajo a 9.000 personas que forman parte del despliegue electoral. Además, 80 personas, de más de 70 medios, realizarán la cobertura informativa. El portal del Gobierno de Aragón sobre los comicios ha recibido 100.000 visitas en las últimas semanas.

La composición de las Cortes aragonesas tiene una sobrerrepresentación que supera a la del Parlamento de Galicia

Los 14 diputados tanto de Lugo como de Ourense cuentan con una ligera sobrerrepresentación en el Parlamento de Galicia. Ambas circunscripciones escogen cada una al 18,6 % del total de diputados. Sin embargo, según los datos conjuntos del Centro Electoral de Residentes (CER) y del de ausentes (CERA), ambas cuentan con más representación parlamentaria de la que le corresponde por población. En Ourense la diferencia porcentual es de 5,39, mientras que en Lugo es de un 6,06. Galicia no cuenta con una provincia con los números poblacionales de Teruel. Tanto Lugo como Ourense triplican su número de residentes. Al igual que la comunidad gallega no cuenta con una provincia con la superioridad en este apartado censal que tiene la de Zaragoza. Más de la mitad de la población aragonesa vive en la capital. De ahí que, aunque ambas comparten este factor de sobrerrepresentación en sus respectivos parlamentos, el caso de Aragón es más notorio en este sentido que el gallego. Teruel adjudica el 20 % de los escaños, cuando suma el 10 % de la población. Un caso similar aunque no tan evidente como el de Huesca: los oscenses son el 16,9 % del total y su representación se estira hasta el 26,87 %.

Galicia y Aragón, eso sí, comparten un blindaje legislativo al mínimo de diputados por circunscripción. En el caso de la comunidad gallega, este mínimo lo establece el primer apartado del artículo 9 de la Ley 8/1985, de 13 de agosto, de elecciones en Galicia. El último cambio se produjo en el 2016: Lugo acusaba la pérdida de población y cedía uno de sus 15 escaños a A Coruña.

El caso aragonés es diferente porque, a diferencia del gallego, apenas lleva años con el blindaje legislativo ante la despoblación. Fue en el 2022 cuando todas las Cortes de Aragón aprobaron la reforma del Estatuto de Autonomía que otorgaba un mínimo de 14 asientos en la Cámara maña. Es, precisamente, la cifra de parlamentarios que designan los electores turolenses

Esta provincia al sur de la comunidad, la segunda con menos población de todo el país, había cedido anteriormente dos escaños a causa de la pérdida de población. La modificación, que generó consenso en Aragón, sirvió para mantener un equilibrio territorial en las Cortes.