Registradas más de la mitad de las papeletas del Gordo de Villamanín: «Esperábamos organizar las mejores fiestas del pueblo y nos encontramos con un infierno»

La Voz REDACCIÓN

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Este miércoles se reunía la comisión gestora de la lotería de Navidad en Villamanín
Este miércoles se reunía la comisión gestora de la lotería de Navidad en Villamanín J.Casares | EFE

El abogado que les representa asegura que «gran parte del premio está matemáticamente asegurado» y que eventuales denuncias no impedirán el cobro

12 feb 2026 . Actualizado a las 12:16 h.

Villamanín sigue buscando soluciones tras el frágil acuerdo alcanzado con la mayor parte de los premiados. Este miércoles la comisión de fiestas informaba de forma pública de que el registro de las papeletas premiadas del sorteo extraordinario de Navidad «avanza con total normalidad» y ha alcanzado ya a «cerca del 60 %», tras dos semanas de trabajo. Así lo explicó el abogado del colectivo, Antonio Gómez Gallardo, en una rueda de prensa en la que aseguró que no se produjo ningún incidente personal ni técnico y que, si el ritmo de inscripciones se mantiene, «la fase de pagos podría iniciarse antes del plazo máximo, fijado para el 23 de febrero». El letrado ha asegurado que «gran parte del premio está matemáticamente asegurado» y que eventuales denuncias no impedirán el cobro.

Gómez Gallardo ha recordado, no obstante, que ningún beneficiario podrá recibir el dinero sin inscribirse en la plataforma, ya que la asociación es legalmente responsable de identificar a los perceptores: «Cuando se cobra un décimo te identificas tú; cuando se cobra una papeleta, la responsable es la asociación».

La abogada Carmen Sánchez, y la catedrática de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de León (ULe), Teresa Mata, han subrayado que el objetivo es que «todo el procedimiento resulte seguro, transparente y comprensible». Mata ha añadido que la asociación deberá rendir cuentas ante Hacienda y que los gastos generados se cubrirán con los intereses de la cuenta donde están depositados los décimos.

Sobre los intentos de compra de participaciones, Mata ha advertido del riesgo penal y fiscal que conlleva cualquier transacción irregular: «Comprar o vender una papeleta puede implicar un delito de blanqueo de capitales por imprudencia, y quien reciba dinero negro afrontará una ganancia patrimonial no justificada, que tributa al tipo máximo y puede conllevar sanciones del 50 %».

Los vecinos de Villamanín, durante el registro de las papeletas
Los vecinos de Villamanín, durante el registro de las papeletas J.Casares | EFE

«Un error, no un chanchullo»

En la comparecencia también han intervenido los miembros de la comisión Sergio, Kuni, Ana y Belén, quienes han relatado el impacto personal que ha tenido el error en la gestión de la lotería. «Han sido las peores navidades de mi vida; esperábamos organizar las mejores fiestas del pueblo y nos encontramos con un infierno», ha reconocido Ana visiblemente emocionada.

Los jóvenes han descartado cualquier mala fe: «Nos duele que alguien piense que ha sido un chanchullo. Quien nos conoce sabe que lo hicimos para que Villamanín siguiera teniendo fiestas. No ha habido mala intención». También han indicado que no han recibido donativos económicos, aunque sí numerosas muestras de apoyo de dentro y fuera de Castilla y León.

El abogado ha recordado que la aportación de la comisión al premio —dos décimos y una papeleta— «ha estado reflejada desde el principio en el convenio firmado» y «no ha sido en ningún caso un secreto». Por todo ello, Gómez Gallardo ha animado a los vecinos a completar el proceso cuanto antes: «Si hemos alcanzado casi el 60 % en dos semanas, es perfectamente posible que el 40 % restante se finalice en diez días.

El gordo más triste

Villamanín fue una de esas localidades de la alegría el pasado 22 de diciembre. La localidad leonesa resultó agraciada con el gordo, pero el problema pronto se hizo público. La comisión de fiestas vendió más participaciones de las que realmente habían jugado. Es decir, a los 35 millones que tocaron había que restarle cuatro. 

Este era el inicio de la gran crisis de este pueblo, que puso en el foco a la comisión, formada por jóvenes de la localidad. «Hemos estado sin poder comer ni dormir e intentando buscar una solución para todo el pueblo», aseguraban en diciembre

A finales del mes de enero se ponía negro sobre blanco. La comisión de fiestas ingresaba en el banco 26.568.000 euros. Se trata del dinero correspondiente a los 81 décimos que habían comprado, los 80 que repartieron en 400 participaciones de cuatro euros cada una y el décimo con el que se habían quedado para la comisión. Dado que cada décimo está premiado con 400.000 euros, pero en realidad quedan 328.000 después de quitarle los impuestos, el dinero que queda para repartir son esos algo más de 26 millones. Para distribuirlo, dado que hay otras 50 participaciones vendidas más que no están respaldadas por décimos, es necesario un acuerdo o la falta de él, que el asunto acabe en los tribunales y que decidan los jueces. Como solución, los jóvenes de la organización ponían en marcha una plataforma digital para registrar las papeletas.