Curan a un bebé de un tumor mortal antes de nacer

redacción LA VOZ

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Recibió de forma pionera en Francia un tratamiento intrauterino para tratar un tumor vascular extremadamente raro

16 feb 2026 . Actualizado a las 20:05 h.

Un equipo de especialistas de los hospitales de Mulhouse, Estrasburgo y Lyon, en Francia, ha logrado un hito histórico en la medicina prenatal al salvar la vida del pequeño Issa, un bebé que padecía un tumor vascular extremadamente raro y agresivo conocido como síndrome de Kasabach-Merritt. La patología, detectada mediante diagnóstico prenatal hacia el final del séptimo mes de embarazo, presentaba un riesgo inminente de muerte intrauterina. El tumor no solo crecía con rapidez hasta alcanzar la base de la cara, amenazando con obstruir las vías respiratorias del feto, sino que además provocaba una peligrosa aspiración de plaquetas. Este fenómeno dejaba al bebé sin capacidad de coagulación, exponiéndolo a hemorragias internas que podrían haber resultado fatales antes o durante el parto. Ante este escenario crítico, y bajo la dirección del profesor Laurent Guibaud del Centro de Referencia de Anomalías Vasculares Superficiales de Lyon, el equipo médico propuso una intervención excepcional: el uso prenatal de la molécula sirolimus. Aunque este fármaco antiangiogénico —capaz de limitar la proliferación de vasos sanguíneos— ya se había empleado en otras malformaciones, esta es la primera vez en el mundo que se utiliza para tratar el síndrome de Kasabach-Merritt antes del nacimiento. El tratamiento se administró de forma oral a la madre, logrando que el medicamento atravesara la barrera placentaria hasta llegar al feto para frenar el crecimiento de la masa tumoral.

Gracias a este abordaje pionero, Issa nació por cesárea el 14 de noviembre de 2025 en Estrasburgo con el tumor estabilizado y un tamaño reducido, lo que permitió que pudiera respirar por sí mismo sin necesidad de intubación. Aunque el recién nacido requirió una transfusión inicial de plaquetas debido a los efectos persistentes del síndrome, su evolución ha sido calificada de extraordinaria por los hematólogos que supervisan su caso. Tras pasar un mes ingresado, el bebé pudo trasladarse al domicilio familiar en Mulhouse, donde continúa recibiendo dosis regulares de sirolimus.

«Es un tratamiento excepcional que ha permitido salvar a este niño, con una malformación que ha sido estabilizada», celebró la doctora Alexandra Spiegel-Bouhadid, hematóloga del servicio de pediatría del GHR Mulhouse Sud-Alsace, quien sigue a Issa desde su nacimiento. «Es la primera vez que se utiliza este tratamiento de forma prenatal para tratar un tumor vascular de este tipo», corrobora el profesorLaurent Guibaud, quien propuso el tratamiento prenatal.

Hoy, a sus tres meses de vida, Issa se desarrolla como un niño normal, alerta y sonriente, a pesar de mantener una masa en la parte inferior de su rostro que sigue bajo vigilancia. Su madre, Viviane, destaca la vitalidad del pequeño, quien ya logra mantener la cabeza erguida y muestra un crecimiento saludable. «A pesar del tumor, es un niño normal, come bien y crece bien», se alegra su madre, Viviane, de 34 años.

Este éxito clínico no solo representa una victoria para la familia, sino que marca el inicio de un nuevo reto para la medicina: optimizar este tipo de seguimientos prenatales para ofrecer una esperanza real a otros casos de lesiones vasculares extensas que, hasta ahora, se consideraban incompatibles con la vida.