Felipe VI afirma que «la mejor manera de conmemorar la Constitución es cumplirla»
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«No fue la voluntad de una parte de la sociedad contra otra», enfatiza el monarca en su discurso en el Congreso, en un acto solemne que celebraba la vigencia de la Carta Magna de 1978 como la más longeva de la historia de España
17 feb 2026 . Actualizado a las 18:12 h.«La mejor manera de conmemorar la Constitución es cumplirla». El rey Felipe VI llamó de esa manera desde la tribuna del Congreso a respetar la Carta Magna, estableciendo así el eje de un acto solemne que celebraba la vigencia de la Constitución de 1978 como la más longeva de la historia de España. La frase no era un mero gesto protocolario: resumía el mensaje central de un discurso que combinó memoria histórica, análisis del presente y un recordatorio sobre la responsabilidad de los ciudadanos.
El rey subrayó que la duración del texto no se explica por la imposición de una parte sobre otra: «No fue la voluntad de una parte de la sociedad contra otra. Ahí está el espíritu de concordia que impulsó el proceso constituyente, y que nos ha acompañado en tantos momentos de nuestra historia». Esta idea, enfatizó, sigue siendo la base de la convivencia democrática y explica por qué la Constitución ha logrado sobrevivir y adaptarse a distintos contextos históricos, destacando «la legitimidad de origen» de la norma suprema.
«El camino recorrido por esta España constitucional ha sido brillante y el futuro no lo será menos, siempre y cuando lo sigamos escribiendo juntos», aseguró, destacando así que la Constitución tiene futuro si se mantiene la unidad en torno a sus valores básicos.
Felipe VI recurrió a metáforas arquitectónicas para ilustrar el papel de la Constitución: «Las constituciones son definidas como marcos, vigas y pilares»… «porque el ordenamiento jurídico debe ser una arquitectura en cuyo interior se puede vivir, se puede convivir». Pero advirtió que el marco no basta sin contenido: «Nada más lejos de la realidad: si nuestra Constitución se ha convertido en la más longeva de nuestra historia es por todas esas ideas que contiene, la libertad, la igualdad, la justicia, la solidaridad, el pluralismo, unidad y la descentralización junto con la cohesión territorial, y que articulan nuestra convivencia democrática», sostuvo.
En un tono reflexivo, invitó a imaginar una España sin esos derechos y libertades: «¿Cómo viviríamos? ¿Podríamos expresarnos con la misma libertad? ¿Tendríamos la misma capacidad de crecer, formarnos, luchar por el futuro de nuestros hijos?». Señaló que, fuera de nuestras fronteras, millones de personas aún carecen de estas garantías básicas, y que muchos arriesgan todo para que en su tierra se consolide un espíritu similar al que consagra la Constitución española.
El monarca destacó la naturaleza viva de la Constitución, humanizando el texto que guía la convivencia española: «La longevidad es una cualidad ligada a los seres vivos», explicó, y sin embargo «lo hacemos, cuando hablamos de cosas o de ideas importantes… las humanizamos». Recordó que, aunque muchos españoles nacieron antes de su promulgación, gran parte de la memoria colectiva ya es constitucional: «Con ella hemos crecido y madurado», recalcó, añadiendo que «no podemos, no queremos, no sabríamos vivir siendo otra cosa que ciudadanos libres».
No faltó la memoria de quienes lucharon y murieron por la democracia, recordando que este jueves se cumplirán 30 años del asesinato del profesor y expresidente del Tribunal Constitucional Francisco Tomás y Valiente por parte de ETA: «Quiero recordar a todos los que se dejaron la vida en el camino hacia la consolidación de nuestro régimen de libertades», enfatizó en el único pasaje del discurso interrumpido por los aplausos, destacando la respuesta ciudadana representada por las manos blancas de quienes condenaban ese atentado. «Todas juntas, esas manos componían un inmenso no: un no a la violencia; un no al terror; un no, a la barbarie», explicó. Y recordó que, aunque persistan amenazas, la respuesta debe ser siempre desde la firmeza democrática: «Con la firmeza de nuestra democracia y los mecanismos que nos proporciona el Estado de derecho».
Felipe VI también puso en perspectiva los retos actuales: «Vivimos tiempos difíciles e inciertos que hacen aún más visibles las imperfecciones que tiene nuestro marco institucional y normativo». Señaló que estas imperfecciones no debilitan la Constitución, sino que muestran la necesidad de un espíritu crítico y de compromiso constante: «Es precisamente el espíritu crítico, la legítima insatisfacción, el afán por seguir progresando, lo que nos acerca cada vez más a una realización más plena de esos principios y valores».
Al concluir, insistió en que la celebración de la Constitución es un acto cotidiano y colectivo: «Al celebrar la longevidad de nuestra Constitución, tomamos conciencia de lo que le debemos», indicó. Según el monarca, la mejor manera de conmemorar la Constitución es cumplirla y el mejor homenaje «está en el esfuerzo, la entrega y el compromiso de los millones de ciudadanos anónimos de nuestro país con su futuro colectivo, con España». La jornada cerró con la inauguración de la exposición «Un proyecto, un consenso, un país de derechos y libertades», recordando que la Constitución sigue siendo un proyecto vivo que se construye cada día.
Al acto en el Congreso asistieron el presiente del Gobierno, Pedro Sánchez, ministros, así como el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, diputados y senadores, los expresidentes del Gobierno, Felipe González y José María Aznar y los padres de la Constitución aún vivos, Miquel Roca y Miguel Herrero de Miñón. Entre las ausencias, una vez más, las fuerzas independentistas y nacionalistas con representación parlamentaria (Junts, ERC, PNV, EH Bildu y BNG, además de la diputada de Compromís Águeda Micó) y la de Juan Carlos I, jefe del Estado cuando se aprobó el texto. Tampoco asistió el líder de Vox, Santiago Abascal, que alegó problemas de agenda al encontrarse en Roma.
EH Bildu, ERC y BNG emitieron un comunicado conjunto en el que afirman que «lejos de resolver la cuestión nacional y reconocer el derecho democrático de cada pueblo a decidir libremente su futuro, la Constitución española asentó un modelo centralista que limita el autogobierno de los pueblos y subordina su voluntad a una concepción del Estado uniforme e indivisible». «La negativa sistemática a habilitar vías democráticas para que la ciudadanía vasca, catalana y gallega pueda pronunciarse sobre su estatus político demuestra que el actual marco es insuficiente para dar respuesta a las aspiraciones nacionales y sociales de nuestros pueblos», recalcan estos partidos. Los diputados de Sumar y de Podemos presentes no aplaudieron el discurso del monarca. Los de Sumar no se levantaron cuando el rey entró en el hemiciclo y los de Podemos sí lo hicieron para exhibir una camiseta con el lema «Y cumplirla, pa'cuándo?», en referencia a la Constitución.
Frío saludo entre Pedro Sánchez y Felipe González
El acto propició el encuentro entre Pedro Sánchez y el expresidente del Gobierno Felipe González, después de que este último anunciara que no votará al líder del PSOE si vuelve a ser candidato. El contacto se limitó a un breve y frío apretón de manos, permaneciendo ambos distanciados y sin mirarse en el Salón de los Pasos Perdidos tras la llegada de los reyes al Congreso. Antes, González había declarado a la prensa que él votó a Sánchez en el 2023 por «la oferta» que hizo el PSOE, pero otra cosa fue «lo que se cumplió». El expresidente extremeño, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, anunció su voto nulo tachando de la lista del PSOE a los que voten a favor de la financiación singular de Cataluña.