El presunto asesino de Xilxes simuló la desesperación de un padre que había encontrado a su hija y expareja degolladas

Ignacio Cabanes VALENCIA / COLPISA

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Exterior de la vivienda donde fueron halladas muertas una madre y su hija en Xilxes, Castellón
Exterior de la vivienda donde fueron halladas muertas una madre y su hija en Xilxes, Castellón Andreu Esteban | EFE

El exmarido de María José y padre de Noemí, madre e hija asesinadas este martes en esta localidad castellonense, incumplía de forma reiterada la orden de alejamiento que tenía por los malos tratos a su pareja

18 feb 2026 . Actualizado a las 18:57 h.

El exmarido y padre de la mujer y la niña de doce años asesinadas este martes en Xilxes (Castellón) ha sido detenido como presunto autor del doble crimen, según ha anunciado la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, y también ha confirmado la Policía Nacional. El hombre, que tenía una orden de alejamiento de 300 metros sobre su exmujer hasta 2027, había sido detenido inicialmente por la Guardia Civil a causa del quebrantamiento de dicha orden, y podría pasar entre este miércoles y el jueves a disposición judicial.

El arrestado dijo este martes a los investigadores que había encontrado los cuerpos degollados tras derribar la puerta de la casa a patadas. El hombre aseguró que había acudido a la vivienda de su expareja, María José Bou, de 47 años, poco después de que recibir una foto de su hija muerta a través de WhatsApp. La policía puso en duda desde el inicio esta versión, aunque inicialmente solo arrestó al hombre por incumplir la orden de alejamiento que le habían impuesto.

El presunto autor del doble crimen, Abdelkader B., de 39 años de edad y nacionalidad argelina, simuló la desesperación y tristeza de un padre que había encontrado los cuerpos degollados tras derribar a patadas la puerta de la casa donde vivían, una vivienda situada a escasos metros del Ayuntamiento de Xilxes. El hombre acudió al domicilio de su expareja, María José Bou, de 47 años, poco después de que recibiera una foto de su hija muerta a través de WhatsApp, según su versión.

Los primeros agentes de la Policía Local que llegaron a la escena del crimen el martes necesitaron un intérprete de lengua de signos (ILS) para hablar con el padre de la menor asesinada debido a su discapacidad auditiva. La niña y su madre llevaban varias horas muertas dentro de la casa. El hombre estaba muy nervioso, pero facilitó los primeros datos a los investigadores sobre una persona que había amenazado a su familia, y que podría haber cometido, según él, el doble asesinato. Sin embargo, el sospechoso tiene antecedentes por violencia de género, por lo que los investigadores lo trasladaron a dependencias policiales para interrogarlo.

Un selfi de los crímenes

El hombre declaró que el asesino le había enviado un selfi, con el rostro tapado, desde la misma escena del doble crimen. También manifestó que en la misma imagen vio a su hija muerta, por lo que acudió de inmediato a la vivienda y derribó la puerta a patadas.

La víctima había conocido a su expareja a través de internet, y la relación tóxica que mantenían acababa muchas veces con reproches, discusiones y violencia física. Fuentes de la familia de las víctimas aseguran que recibía palizas y que por ello lo denunció, incumpliendo posteriormente en reiteradas ocasiones la orden de alejamiento dictada por el juzgado.

Los investigadores creen que la misma persona que asesinó a la niña y su madre envió luego la imagen a varios contactos del teléfono de María José Bou. Familiares de la víctima sospechan que pudo ser la expareja y padre de las víctimas por sus antecedentes de violencia de género.

Mientras Abdelkader B. estaba detenido en dependencias policiales, los agentes de la Guardia Civil de Castellón realizaron pesquisas y comprobaron que la coartada del sospechoso era falsa. El presunto asesino declaró que estaba en Valencia cuando recibió la macabra foto.

Los investigadores están comprobando los posicionamientos de los teléfono móviles de la víctima y su expareja, y también visionaron las grabaciones de las cámaras de seguridad del Ayuntamiento de Xilxes, que se encuentra situado en la misma calle donde tuvo lugar el doble crimen.

La víctima «vivía atemorizada» por su exmarido y padre de la niña

María José Bou Valenzuela, la mujer de 47 años asesinada junto a su hija Noemí, de doce, en su domicilio de Xilxes, «vivía atemorizada» por su exmarido y padre de la niña. Así lo aseguran familiares de las víctimas, quienes relatan los continuos quebrantamientos de la orden de alejamiento por parte de su expareja, Abdelkader B., detenido inicialmente por el delito de quebrantamiento y detenido ahora por el doble crimen. «La seguía allí donde iba y lo habían metido preso por incumplir el alejamiento», añaden estas fuentes.

«La tenía controlada, seguía sus pasos y dónde iba o no iba», explica una testigo recordando un episodio en el que madre e hija acudieron a una clínica dental y poco después su exmarido, condenado a trabajos en beneficio de la comunidad por los malos tratos a su pareja, se presentó allí. «Era como si supiera que iban a ir allí, como si las estuviera siguiendo», señala.

El ahora arrestado ya no iba tanto por el domicilio familiar, al encontrarse justo al lado del retén de la Policía Local de Xilxes, y quebrantaba la orden de alejamiento en otros lugares para no ser detenido de nuevo por quebrantamiento.

Odio hacia su exmujer

Antes de conocerse la detención del presunto autor del doble crimen, Vicente, hermano de María José, y su primo José, no tenían ya dudas sobre la autoría y creían que el ahora arrestado se habría autoenviado desde otro teléfono la fotografía con los cadáveres para desviar las investigaciones hacia otra persona y buscarse una coartada. «Si ha sido él que nos lo dejen a nosotros», señalaban con dolor y sin poder todavía asimilar la tragedia.

Estas mismas fuentes aseguran que María José llevaba años sufriendo malos tratos, con palizas en las que incluso le habría hecho perder alguna pieza dental. Cuando su marido le pegaba la mujer se refugiaba en casa de una prima, hasta que finalmente denunció los malos tratos.

Desde esa denuncia y tras salir de prisión, el ahora detenido había dado muestras evidentes del odio hacia su exmujer, utilizando calificativos hacia ella como «zorra e hija de puta». Por ello a la familia le extraña su comportamiento en la tarde del hallazgo de los cadáveres, «estaba tranquilo y saludando a los primos», como si fueran una familia feliz y no supieran los malos tratos a los que la sometía.

Teléfono contra el maltrato: 016

Las víctimas de violencia machista tienen a su disposición el teléfono 016, con atención las 24 horas del día y en 53 idiomas diferentes, y que no deja rastro en la factura. También pueden emplear el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es; y se presta atención mediante WhatsApp a través del número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10.

En una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicación Alertcops, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.