Mette-Marit mintió para eludir sus obligaciones reales y visitar a Epstein

Martín Bastos

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El príncipe Haakon y la princesa Mette-Marit, en una imagen de archivo
El príncipe Haakon y la princesa Mette-Marit, en una imagen de archivo

La princesa noruega se ausentó en el 2013 de una reunión de herederos de las monarquías europeas con la excusa de que estaba enferma, pero se encontraba en Nueva York con el pederasta estadounidense

17 feb 2026 . Actualizado a las 20:00 h.

El príncipe Haakon ha reaparecido en público, y en solitario, con motivo de los Juegos Olímpicos de invierno en Italia, una cita que le ha permitido apoyar a los deportistas de Noruega y salir de su país en un momento en que los escándalos acorralan a su familia, desde el juicio por violación contra Marius Borg a las turbias revelaciones de la relación de su mujer, Mette-Marit, con el pederasta Jeffrey Epstein. El país entero está estupefacto desde de que salieron a la luz los vínculos estrechos y duraderos del delincuente convicto con numerosas figuras políticas, desde el ex primer ministro y exlíder del Comité del Nobel de la Paz Thorbjørn Jagland al exministro de Exteriores Børge Brende y, por supuesto, la princesa heredera. Hoy casi la mitad de los ciudadanos del país creen que esta no debería llegar a reinar.

De Mette-Marit siguen surgiendo nuevos detalles que aparecen en los correos que intercambiaba con Epstein y que socavan cada vez más su imagen y su papel como futura reina. Lo último son sus mentiras públicas. La historia más bochornosa ocurrió en el año 2013, cuando los actuales reyes de los Países Bajos, Guillermo y Máxima, estaban a punto de convertirse en los primeros monarcas europeos de su generación y convocaron a una reunión histórica a todos los herederos, incluidos los entonces príncipes Felipe y Letizia.

El príncipe noruego Haakon acudió solo a aquel encuentro y la explicación oficial fue por entonces que Mette-Marit se encontraba enferma. Nadie lo puso en duda y la mala salud que ella arrastra parecía justificarlo. Sin embargo, los correos que intercambió con Epstein, recién desclasificados, revelan ahora todo lo contrario. Según avanza el medio RTL, su salud no solo era perfecta, sino que su ausencia se debía a que estaba en Nueva York visitando a Epstein. La princesa eludió sus deberes oficiales como heredera para juntarse con una compañía poco recomendable y, además, mintió públicamente para justificar su escapada. Muchos de los que se reunieron para aquella foto en un castillo de Holanda son hoy reyes de alguna de las monarquías europeas, pero cada vez parece más lejos que Mette-Marit pueda asumir la corona algún día por el desprestigio de su figura pública.

Ella pidió perdón cuando sus correos salieron a la luz y la casa real noruega intenta ahora salvarla contactando con algunas organizaciones sociales con las que solía mantener contacto y patrocinios. Les pide que no se precipiten en romper sus vínculos con ella debido a su amistad con Epstein, pero algunas ya lo han hecho.