Rufián lanza su frente de izquierdas: «¿Qué sentido tiene competir entre nosotros?»

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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Junqueras contraprograma a su portavoz ante la división del grupo de ERC

18 feb 2026 . Actualizado a las 22:13 h.

Casi nadie cree en él, pero no parece importarle mucho. El portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, dio a conocer este miércoles su propuesta para aglutinar a las izquierdas independentistas en España con el objetivo de frenar el avance de PP y Vox. Escogió Madrid, la sala Galileo Galilei, en el madrileño barrio de Chamberí, adonde se llega fácilmente en transporte público. Quizás lo hizo con la idea de que nadie pudiera excusar su presencia por la dificultad de llegar a tiempo. Ni siquiera Oriol Junqueras, que no fue invitado formalmente por su díscolo diputado. El líder del partido contraprogramó a su vocero convocando al grupo parlamentario el mismo día por la mañana, para aliviar tensiones.

Con la sala llena hasta la bandera, Rufián abrió la charla coloquio con Emilio Delgado, diputado de Más Madrid en la Asamblea madrileña, bajo el título Disputar el presente para ganar el futuro, y moderada por la periodista Sarah Santaolalla. «Yo propongo tres o cuatro puntos programáticos en común de las izquierdas para que, después de un debate intenso de las cúpulas de los partidos, nos presentemos con ciencia y con orden, provincia a provincia, para ganar a Vox», arrancó el político catalán. Luego, lanzó una pregunta al aire: «¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas, defendiendo lo mismo, compitamos entre nosotros para ver cómo nos repartimos los votos de la izquierda?»

Entre los presentes, nadie del BNG, Podemos ni Bildu, los supuestos destinatarios del frente soberanista que pregona. Por Esquerra se personaron las diputadas Etna Estrems e Inés Granollers, y los senadores Jordi Gaseni y Laura Castel. Sí acudieron representantes de las fuerzas minoritarias presentes en el Gobierno: por Movimiento Sumar, la coordinadora general, Lara Hernández, y el diputado Lander Martínez; el coportavoz de los comunes, Gerardo Pisarello, y la coordinadora autonómica Carolina Cordero. La delegación más nutrida fue la de Más Madrid, con los concejales Eduardo Rubiño y Nacho Murgui, además de los diputados autonómicos Jorge Moruno, Marta Carmona y Antonio Sánchez, entre otros. También se dejaron ver Alberto Ibáñez, de Compromís, y Jorge Pueyo, de Chunta Aragonesista. Y hasta Arnau Ramírez, diputado del PSC.

El poder digital

Muchos en Esquerra ven en el movimiento de Rufián una estrategia para afianzar su posición como líder de su grupo parlamentario en un partido que no acaba de cerrar las heridas provocadas por el cisma del congreso del 2024, cuando se partió en dos: por un lado, los partidarios de la entonces secretaria general, Marta Rovira; del otro, los incondicionales de Junqueras, devuelto a la vida política tras el indulto del Gobierno que lo sacó de la cárcel. Sin dudarlo, Rufián apostó por su gran valedor, el hombre que lo fue a buscar a Santa Coloma de Gramenet, en el extrarradio de Barcelona, con el objetivo de seducir al electorado castellanohablante y ensanchar las fronteras naturales del independentismo de izquierdas.

Descendiente de andaluces, antes de ir a Madrid como cabeza de lista se fogueó en Súmate, una organización que promueve el voto separatista entre los catalanes que tienen como lengua propia la española. Sus compañeros del grupo parlamentario siempre lo vieron como un verso libre, un diputado que va a su aire, más pendiente de sus redes sociales que de su trabajo en la Carrera de San Jerónimo. Sus seguidores se cuentan por cientos de miles. «El poder digital es el más poderoso de cuantos poderes hay hoy en día», escribió en X este lunes. Lo sabe bien el agitador Vito Quiles, que cuenta al diputado viral entre sus imprescindibles. En la cúpula de su partido, los desplantes de Rufián están más que asumidos. La secretaria general, Elisenda Alamany, le recordó hace unos días en la radio pública catalana que no tiene nada que temer, que volverá a encabezar las siglas del centenario partido en las próximas generales, cuando sean. «Si él quiere, claro», remató.