Ayuso evita explicar la destitución del consejero de Educación y las renuncias del clan de los Pocholos
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Defiende a los cesados frente a los «quemacajeros» de la izquierda
20 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La oposición en la Asamblea de Madrid se pregunta qué esconde la destitución de Emilio Viciana como consejero de Educación y la renuncia de tres diputados del PP —del llamado clan de los Pocholos— que Isabel Díaz Ayuso sigue sin explicar. «¿De qué se van a enterar los madrileños en los próximos meses?», cuestionó ayer la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, quien dijo dudar de que este cese esté relacionado con la polémica ley de universidades. En el primer pleno tras el estallido de esta crisis de gobierno, la baronesa popular evitó dar explicaciones y se defendió atacando. «¿Quiénes han tenido ustedes en sus listas? Activistas, un acróbata a caballo, okupas, quemacajeros, amantes, porteros de puticlub, personas que gestionaban saunas... ¿Esto es lo que han traído a ustedes a la política? Saltimbanquis», espetó, tras asegurar que Viciana era un funcionario honrado.
Bergerot sostuvo que «no hay ayusada que tape la guerra de clanes sin control» dentro del PP y consideró que la presidenta se ha quedado «sola con los de siempre: con su búnker, con el acosador de Móstoles, con la corrupta de Ana Millán y el infame de Serrano. Lo mejor de cada casa».
Bergerot apunta al caso FP
La jefa de la oposición apuntó al caso FP de presuntas irregularidades en troceamientos de contratos públicos para la construcción de centros de Formación Profesional. «Usted lo ha cesado por denunciar el caso FP, por denunciar cómo se repartían el dinero en las obras ilegales. Sí, a Viciana lo han cesado por la única línea roja que no se puede cruzar en el PP: denunciar la corrupción del entorno de Ayuso», la acusó.
La portavoz del PSOE, Mar Espinar, incidió en que la «crisis universitaria» no se soluciona cambiando a Viciana por Mercedes Zarzalejo: «Empiece por retirar la ley ultraliberal trumpista, quite la alfombra roja de los chiringuitos privados y deje de asfixiarlas financieramente».
Los ceses de Viciana y dos directores generales provocaron las renuncias de los diputados Pablo Posse, Carlota Pasarón y Mónica Lavín, y posteriormente de Antonio Castillo Algarra, director artístico del Ballet Español de la Comunidad de Madrid, por «razones de coherencia política». Varias informaciones indican que este último lideraba a los Pocholos y era el asesor en la sombra de Ayuso en educación y cultura. «Es una pandilla de niños pijos dirigida por un pseudo-Rasputín», señaló Espinar.
Castillo era dueño de una compañía teatral, en la que coincidieron todos los cesados: una era recepcionista, otra profesora, uno tocaba el trombón y el otro era microfonista, informa Colpisa.