Sánchez defiende su gestión al frente del Gobierno y quiere prolongarla «hasta el 2027 y más allá»

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, y el secretario general del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón, en Ponferrada.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, y el secretario general del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón, en Ponferrada. Fernando Otero | EUROPAPRESS

El presidente abre en Ponferrada la precampaña en Castilla y León

22 feb 2026 . Actualizado a las 22:06 h.

«Cuando me dicen, ¿merece la pena?, hombre, que si merece la pena. Merece la pena hasta 2027 y más allá». Con ese tono desafiante, Pedro Sánchez dio este domingo el pistoletazo de salida a la precampaña en Castilla y León, un territorio que el PSOE quiere convertir en símbolo del desgaste de los pactos entre PP y Vox. El presidente reivindicó la gestión de su Ejecutivo y lanzó uno de sus mensajes más repetidos: «España va como nunca y la oposición miente como siempre».

En Ponferrada, arropando al candidato socialista, Carlos Martínez, Sánchez recordó que esta comunidad fue en 2022 «la zona cero» de los gobiernos de coalición entre populares y la extrema derecha. El 15 de marzo, sostuvo, puede ser «el punto y final» de esa etapa. La cita electoral, más que una elección autonómica, fue presentada como un plebiscito sobre el modelo político que representan PP y Vox.

El presidente admitió que la extrema derecha avanza «desgraciadamente» en buena parte del mundo, pero defendió que en España encuentra un dique de contención. «Lo singular no es que crezca, sino que el Gobierno le para los pies con políticas progresistas», afirmó. Y, en esa línea, trató de borrar las fronteras entre populares y voxistas, evocando las palabras de la presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, sobre el feminismo que comparte con Vox. «Para que nos entendamos: el machismo del PP es igual al machismo de Vox», ironizó.

Sánchez dirigió después el foco hacia el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco. «La disyuntiva es clara: ¿queremos cambiar o queremos retroceder?», planteó, antes de dibujar un escenario de riesgo: un nuevo incendio forestal este verano. «¿Queréis a Mañueco al frente de la Junta o queréis a Carlos Martínez?», preguntó, apelando a la gestión de crisis como vara de medir.

Ataques a Feijoo

El ataque se amplió al líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijoo, a quien reprochó haber acudido a Castilla y León a «presentar» a un presidente que lleva siete años en el cargo. Sánchez contrapuso el discurso catastrofista del PP —«España se cae en pedazos»— con los datos macroeconómicos: un crecimiento del 2,8 % y cerca de 22 millones de ocupados.

En clave nacional, el jefe del Ejecutivo reivindicó también su ofensiva contra las grandes tecnológicas. Presumió de que el Consejo de Ministros acordó investigar a los llamados tecnooligarcas por la difusión de contenidos pornográficos manipulados con inteligencia artificial, que alteran rostros y cuerpos de mujeres, incluso menores. Un mensaje que conecta con la agenda feminista que el PSOE quiere situar en el centro del debate.

Carlos Martínez recogió el guante y cargó contra Vox por «mercadear» con los derechos de las mujeres en distintas comunidades. Agradeció a Sánchez haber impulsado la regularización de migrantes, una medida que, dijo, puede ser clave para afrontar la despoblación en Castilla y León. «Estoy muy orgulloso de tu posicionamiento valiente y honesto, Pedro», afirmó.

El candidato cerró filas con una descalificación directa a Mañueco, al que definió como «plástico» y «cartón piedra». «Un hombre acostumbrado a no trabajar» al que «le viene grande la presidencia». «No lo tenemos tan difícil», animó a los suyos. Y dejó una consigna final con resonancias judiciales y deportivas: «Tenemos que mandarlo al banquillo».