El Reino Unido regulará las plataformas igual que los canales convencionales

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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ANGEL MANSO

Los gigantes del «streaming» se preparan para afrontar unos códigos más estrictos con requisitos de accesibilidad, imparcialidad y protección frente a material nocivo

25 feb 2026 . Actualizado a las 08:43 h.

Las cadenas de televisión convencionales se someten a regulaciones que las plataformas de streaming han logrado ir esquivando hasta ahora por su naturaleza diferente a los sistemas de difusión tradicionales. Reino Unido se ha propuesto cambiar este modo de operar para que también estos servicios de televisión a la carta se sometan al mismo escrutinio bajo el que operan los canales de siempre. El Gobierno británico anunció ayer que las plataformas que ofrecen servicios de vídeo doméstico, como Netflix, Amazon Prime Video y Disney+, y que cuentan con más de 500.000 usuarios en este país, deberán seguir normas similares a las emisoras tradicionales con el fin de proteger al espectador.

En un comunicado, el Ministerio de Cultura, Medios y Deportes informó de que las audiencias de estos servicios se beneficiarán de los nuevos códigos de Ofcom, el regulador británico de medios de comunicación.

Dos tercios de los hogares están suscritos a al menos uno de los servicios de Netflix, Amazon Prime Video o Disney+, y el 85 % de las personas utiliza un servicio «a la carta» cada mes, en comparación con el 67 % que ve televisión en directo. Muchos, especialmente los más jóvenes, evitan los canales de televisión y recurren directamente al streaming.

Si bien los canales de televisión con licencia deben cumplir con el código de radiodifusión de Ofcom y los requisitos de accesibilidad, como los subtítulos, muchos de los servicios de vídeos a la carta más populares no están regulados con el mismo estándar, por lo que supone un riesgo para la audiencia y una falta de coherencia entre los diferentes servicios de televisión, añade el comunicado.

Así, las autoridades quieren crear un marco de regulación más equitativo y garantizar que la audiencia, en particular niños y padres, pueda confiar en que existen protecciones contra material dañino.

El ministerio británico indica que habrá un nuevo código que establecerá requisitos mínimos para las funciones de accesibilidad, y los servicios deberán garantizar que al menos el 80 % de su catálogo total esté subtitulado, el 10 % con audio-descripción y el 5 % en lengua de señas, pensando en el beneficio de las personas con discapacidad, en particular aquellas con problemas de visión o audición, con el fin de garantizar que todos puedan disfrutar de más contenido.

La ministra de Cultura, Lisa Nandy, dijo que «la forma en que el público ve la televisión ha cambiado radicalmente. Millones de personas ahora eligen ver contenido en plataformas de vídeo a la carta junto con la televisión tradicional o, en el caso de muchos jóvenes, en lugar de ella». «Al someter los servicios de vídeo a la carta más populares a una regulación reforzada por parte de Ofcom, reforzamos la protección de la audiencia», puntualizó.

Según el nuevo régimen regulatorio, las plataformas deberán adherirse a regulaciones que establecen las noticias imparciales y la protección del espectador frente a material nocivo y ofensivo. El regulador Ofcom podrá investigar quejas presentadas por los espectadores relacionadas con el contenido de las plataformas, así como imponer multas por importe de hasta 250.000 por cada infracción.