Salvador Illa presenta un proyecto de presupuestos sin los apoyos para poder sacarlo adelante

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, acompañado de la consellera de Economía y Finanzas, Alicia Romero, a su llegada al reunión extraordinaria del Govern en la que se aprobará este viernes el proyecto de presupuestos de la Generalitat de Cataluña para el 2026.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, acompañado de la consellera de Economía y Finanzas, Alicia Romero, a su llegada al reunión extraordinaria del Govern en la que se aprobará este viernes el proyecto de presupuestos de la Generalitat de Cataluña para el 2026. Toni Albir | EFE

Los independentistas exigen el traspaso íntegro del IRPF, al que se opone el Gobierno

28 feb 2026 . Actualizado a las 12:20 h.

El Ejecutivo catalán de Salvador Illa aprobó este viernes en sesión extraordinaria el proyecto de ley de presupuestos de la Generalitat para el 2026, que asciende a casi 50.000 millones de euros, y que arrancará su tramitación parlamentaria sin tener asegurados los votos necesarios para sacarlos adelante. Illa solo cuenta con el apoyo de sus socios minoritarios, los Comunes de Jéssica Albiach, con los que pactó a cambio la limitación de la compra especulativa de vivienda, una de las principales reivindicaciones de la franquicia de Sumar en Cataluña, rechazada por los empresarios, que la calificaron de «filocomunista». Entre ambos grupos parlamentarios suman 46 diputados, muy lejos de los 68 que conforman la mayoría absoluta de la cámara, y que permitirían refrendar las cuentas autonómicas. Aunque Illa cree que «hay margen para el acuerdo» con Esquerra, cuyos 20 escaños se antojan imprescindibles, los de Oriol Junqueras mantienen su negativa a negociar las cuentas de la Generalitat mientras el Gobierno central no se comprometa a traspasar íntegramente el IRPF, el principal compromiso asumido por el PSC en el pacto de investidura firmado en agosto del 2024.

El Ejecutivo central no cierra la puerta al acuerdo con Esquerra, aunque la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, lo ve lejos: «La posición del Gobierno, y la mía particularmente, siempre la hemos dejado muy clara: en materia de IRPF, en el día de hoy, no tenemos acuerdo», señaló este viernes en la Ser. Montero admitió que también pasó «algo parecido» con el nuevo modelo de financiación autonómica, que al final acabó en acuerdo, con Andalucía y Cataluña como principales beneficiadas.

«Espero que eso nos permita también, en el IRPF, aprender del camino recorrido, que es hablar, hablar y hablar, y abandonar posiciones extremas», dijo. Así que socialistas y republicanos se han dado un margen de tres semanas para tratar de reconducir la situación. El debate parlamentario para la votación de las enmiendas a la totalidad se celebrará el 20 de marzo. Tanto el PP como Vox presentarán enmiendas a la totalidad, mientras que Junts y la CUP, también críticos con el proyecto de ley, decidirán su postura después de analizar los números. Incluso Junqueras amagó con esta posibilidad el pasado miércoles.

1.600 millones para deuda

El proyecto de presupuestos de la Generalitat de Cataluña para el 2026 prevé una cifra récord de 49.162 millones de euros, un 10 % más que el año pasado, con las cuentas prorrogadas (la comunidad lleva ya dos prórrogas presupuestarias seguidas). Las partidas que más crecen son sanidad, educación y servicios sociales, más de un 20% respecto a las del 2023, las que diseñó el anterior Ejecutivo independentista de Esquerra. Sanidad se lleva uno de cada cuatro euros (13.800 millones) y el capítulo de vivienda supone otros 1.900 millones. La partida que más aumenta es la del pago de los intereses de la deuda autonómica, que más que duplica su importe hasta los 1.616 millones.