El nieto sibarita de Raúl Castro con el que estaría negociando Washington
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Raúl Guillermo Rodríguez Castro es conocido como «el Cangrejo»; Trump dice que EE.UU. podría iniciar una toma «amistosa» de Cuba
03 mar 2026 . Actualizado a las 15:16 h.Donald Trump dijo el viernes pasado a los periodistas de la Casa Blanca que Estados Unidos podría comenzar una toma «amistosa y controlada» de Cuba. El presidente del país norteamericano volvió a asegurar, además, que el Gobierno de La Habana le ha pedido «ayuda», y reiteró que se están dando unas negociaciones «al más alto nivel» que las autoridades de la isla niegan.
Entre bambalinas, surge con fuerza la figura de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto predilecto del expresidente cubano Raúl Castro, porque la prensa estadounidense asegura que tiene una vía de conversación directa con el secretario de Estado de EE.UU., el cubano americano Marco Rubio, y parte de los analistas creen que Washington lo ve como una futura opción para gobernar la isla.
Rodríguez Castro, de 41 años, es conocido como «el Cangrejo» en Cuba porque nació con una malformación en una de sus manos posteriormente solventada con cirugía.
Es hijo de Débora Castro Espín, la hija mayor del jerarca revolucionario, y del general de división Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, líder durante años del conglomerado económico cubano dirigido por los militares, conocido como GAESA, que controla entre el 30 % y el 40 % de la economía nacional y la gran mayoría del comercio minorista.
López-Calleja falleció en el año 2022 y su hijo Raúl lidera ahora, según parte de los analistas, sectores importantes dentro de una institución que maneja rubros en el sector turístico, logístico, importador, hostelero y de construcción, entre otros.
Además de su poderío en el sector financiero, cuenta también con una gran influencia política por la cercanía a su abuelo. El «Cangrejo» es desde el 2016 jefe de la Dirección General de Seguridad Personal de Raúl Castro y lo ha acompañado durante años a actos públicos dentro de Cuba y también en el extranjero. Es quien gestiona el acceso al comandante revolucionario y por tanto tiene mucha influencia sobre él.
Yates, banquetes y fiestas
Rodríguez Castro también es teniente coronel del Ministerio del Interior y su tío, Alejandro Castro, dirige los servicios de inteligencia de la isla. Su vida privada ha estado durante años bajo el escrutinio de los cubanos y la oposición lo acusa de haber sido ubicado en yates de lujo, banquetes, fiestas y otros escenarios a los que no tienen acceso los cubanos de a pie.
En Panamá, se señalan sus vínculos con empresarios del círculo chavista en Venezuela y sus continuas entradas en el país —más de una veintena en los dos últimos años— siendo ubicado, según la prensa local, comprando costosas propiedades.
Que EE.UU. esté filtrando que negocia con él —el equipo de Rubio, según The Miami Herald, llegó a verse personalmente con Rodríguez Castro durante la cumbre de países del Caribe la semana pasada— tiene varios significados, según los analistas: Washington reconoce que Raúl Castro sigue siendo el mayor poder en la isla, quiere saltarse las vías burocráticas de diálogo, y ha puesto sus ojos en una generación de la élite más partidaria de cambios económicos en el país y con una mentalidad abierta a la empresa privada.
Todo apunta a que Rubio quiere impulsar en Cuba ese cambio económico antes de iniciar el cambio político. En Venezuela, tras la caída de Nicolás Maduro, la Administración Trump favoreció la continuidad del chavismo. Delcy Rodríguez, que era la mano derecha del presidente del país, es ahora la mandataria, aunque bajo la batuta del inquilino de la Casa Blanca. Washington parece pretender que la isla siga un camino similar.