Scotland Yard detiene al marido de una diputada laborista por espiar para China

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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Sede de la Scotland Yard, Policía Metropolitana de Londres, en una imagen de archivo
Sede de la Scotland Yard, Policía Metropolitana de Londres, en una imagen de archivo ANDY RAIN | EFE

«Nunca vi nada que me hiciera sospechar que violó la ley», asegura la parlamentaria Joani Reid, al conocer el arresto

05 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Las sospechas de que China ha logrado infiltrarse en el Parlamento británico vuelven a escena. Seis meses después de que la Fiscalía renunciara a procesar a dos exasesores parlamentarios acusados de pasar información a Pekín, la policía anunció ayer la detención de tres nuevos presuntos espías, entre ellos el marido de una diputada. David Taylor, esposo de la laborista Joani Reid, fue arrestado bajo la sospecha de colaborar con un servicio de inteligencia extranjero, según informó la Policía Metropolitana de Londres, conocida como Scotland Yard. Junto a Taylor, otros dos hombres fueron detenidos en Gales, mientras que en Escocia se llevó a cabo un registro en una propiedad. Hasta última hora de la tarde de este miércoles, las autoridades no facilitaron la identidad de los otros arrestados.

«Nunca he visto nada que me hiciera sospechar que mi marido hubiera infringido la ley», declaró Reid en un comunicado, en el que también aseguró que no participo «en las actividades comerciales» de su esposo. Reid, miembro del Comité de Asuntos Interiores, afirmó, además, que «nunca» ha estado en China y que, durante su etapa como diputada, «nunca» se reunió «con empresas chinas ni con diplomáticos o funcionarios chinos».

Reacciones políticas

La oposición conservadora no tardó en sembrar dudas. El diputado tory Greg Stafford recordó que la comisión a la que pertenece Reid le da acceso a «información sensible, quizá incluso secreta», y que la parlamentaria probablemente ha visitado instalaciones de Defensa en todo el Reino Unido.

El secretario de Estado de Seguridad, Dan Jarvis, confirmó las detenciones y lanzó una advertencia a Pekín en caso de que las sospechas se confirmen. «Si se prueban intentos de China de interferir en los asuntos soberanos del Reino Unido, aplicaremos medidas severas y exigiremos responsabilidades a todos los implicados», aseguró.

El desmantelamiento de esta presunta red de espionaje se produce apenas unas semanas después de la visita del primer ministro, Keir Starmer, a China, un viaje que parecía poner fin a más de una década de relaciones frías y tensas entre ambos países.