El CSI cósmico desvela la procedencia del neutrino más energético jamás descubierto

redacción LA VOZ

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Visualización del neutrino que se detectó en el Mediterráneo en 2023.
Visualización del neutrino que se detectó en el Mediterráneo en 2023. KM3NeT

La partícula fantasma detectada hace tres años por un observatorio del Mediterráneo tiene su origen en un blazar, el núcleo de una galaxia activa alimentado por un agujero negro supermasivo

09 mar 2026 . Actualizado a las 19:33 h.

Hace tres años, las profundidades del mar Mediterráneo fueron testigos de un evento invisible para el ojo humano, pero extraordinario para la ciencia. Un neutrino cósmico, una partícula fantasmagórica casi sin masa, atravesó la Tierra con una energía nunca antes vista: 220 petaelectronvoltios (PeV). Para entender la magnitud, su potencia es miles de veces superior a la que alcanzan las partículas en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) de Ginebra. Es, hasta el momento, el neutrino más energético jamás descubierto. Desde entonces, la pregunta ha sido una: ¿de dónde vino? Ahora, un nuevo estudio publicado en el Journal of Cosmology and Astroparticle Physics apunta a un culpable probable: los blazares, uno de los fenómenos más violentos del universo. Se trata del núcleo de una galaxia activa que alberga en su centro un agujero negro supermasivo. Este gigante devora materia a un ritmo frenético y, en el proceso, expulsa chorros de plasma a velocidades cercanas a la de la luz. Cuando uno de esos chorros apunta directamente hacia la Tierra se llama blazar.

Los científicos de la colaboración KM3NeT, que opera un gigantesco detector sumergido frente a la costa de Sicilia, el ARCA, creen que este neutrino récord no nació de una explosión aislada, sino que forma parte de un fondo difuso: un flujo constante generado por una población de estos aceleradores extremos repartidos por el cosmos.

Como no se detectó ninguna luz o señal de radio acompañando al neutrino (lo que los científicos llaman contraparte electromagnética), los investigadores actuaron como detectives forenses. Utilizaron un software avanzado para simular diferentes escenarios. Por un lado introdujeron datos conocidos sobre campos magnéticos y energía de protones en estos blazares; por otro, compararon datos cruzando sus simulaciones con lo que han visto —y lo que no han visto— otros grandes instrumentos como el observatorio IceCube en la Antártida y el telescopio espacial Fermi.

«Modelamos una población realista de blazares y descubrimos que podrían explicar el origen de este evento sin contradecir lo que sabemos sobre los rayos gamma en el universo», explica Meriem Bendahman, investigadora del INFN de Nápoles investigadora, integrante de la colaboración KM3NeTy coautora del estudio.

Lo más sorprendente es que el detector KM3NeT/ARCA detectó este neutrino cuando apenas estaba construido al 10 %. El dispositivo consiste en largas líneas de módulos ópticos sumergidos que esperan captar el rastro de luz azulada (luz Cherenkov) que dejan los neutrinos al interactuar con el agua.

«Con el detector completo, podremos abrir una nueva ventana al universo de ultraalta energía», concluye Bendahman. Si se confirma que los blazares son la fuente, la ciencia tendrá que replantearse la potencia de estos objetos, capaces de lanzar partículas con una energía que supera todo lo que habíamos imaginado hasta ahora. Lo mejor está por descubrir.